A LA QUE CON NADA LA COMPLACES
Cuando un hombre se aleja de la mujer en una relación de cualquier tipo, lo primero que ella se pregunta ¿Qué hice mal?, y la segunda es ¿Cómo lo atraigo nuevamente? Lo hombres se alejan por las constantes preguntas molestas, sus propios problemas, el excesivo protagonismo en querer convertirse en Mamá dando consejos y exigiendo comportamientos. La chica sin darse cuenta se va convirtiendo en una grosera que constantemente pelea, se dice ofendida, no comprendida, a cada rato remueve sus resentimientos, y tal vez reclama que le entrego su intimidad y el hombre sigue insensible, y ella ofendida exigiendo un pagó sentimental por ello.
El hombre se cansa y tira la toalla, reflexiona que no merece continuar una relación de este tipo, y comienza a buscar a otra chica antes de despedirse definitivamente de ella.
Hay hombres que se retiran por completo al tener intimidad con la chica, y darse cuenta que no son el primero en su vida íntima. La chica se queda preguntándose ¿Por qué se alejó, si fui cariñosa? Lo enfrentará a la primera oportunidad, y recibirá una contestación grosera. Ella piensa que por darse la intimidad el hombre ha dejado de amarla, pero a veces lo que le preocupa al hombre es el hecho de que está a punto de perder su libertad, por eso pone distancia de por medio. El hombre recapacita sobre la experiencia de la chica y ¿Con cuántos otros tuvo intimidad, o la esta teniendo en ese momento sin que él se dé por enterado?
Eso, es algo que le preocupa y le importa. Es la mujer la que siempre se acuerda de todo, no olvida nada por muy pequeño que sea el detalle en el que en cierta ocasión se sintió ofendida, y lo saca a coalición como si fuera la mejor estrategia en defenderse. A mayor ataque, el hombre llega el momento en que la desatiende, busca otra cosa que lo distraiga, y no es que no esté enamorado, simplemente no soporta su constante señalamiento. Tanto la chica como él está consciente que no lo pueden cambiar. Luego de una relación íntima la mujer vuelve a la carga, está segura que es el momento de molestarlo exigiéndole que cambie, pero lo que no sabe es que con esa actitud lo está alejando, y se ira.
Tal parece que esa mujer no encuentra el momento para resolver sus conflictos personales. No tiene la mínima idea en que la forma de pensar de un hombre es diferente a la femenina. Ella no acepta se desatienda de los asuntos que a ella le ocupan. No es lo deseable ofenderlo, eso desploma la pasión.
Él solo desea que ella le diga que está contenta y feliz de estar en ese momento a su lado, sin embargo, ella por el contrario esta terca para imponer su opinión. Tan pronto como termina el momento íntimo, y el hombre es atacado, empieza a pensar en cómo deshacerse de ella buscándose una que no sea enfadosa, para evitar el desagradable final. El hombre se sienta en la cama y se muestra retraído, ya se ha enfriado, y ella por nada inicia el ataque enfrentándolo.
El se pregunta ¿Qué le está sucediendo, si hace un momento era cariñosa, y se ha trasformado en un diablo? Busca exhalar aire, para relajarse y espera la primera oportunidad para retirase, a reflexionar sobre los méritos de la mujer para juzgarlo. Pasaran varios días para la euforia por tener intimidad con ella vuelvan, pero está consciente que ello le costara un momento despues de la intimidad en falta de respeto, y tendrá que aceptarlo para calmar sus deseos. Muchas mujeres no saben comportarse despues de la intimidad, por lo que necesitan aprender, dejarlo descansar y despues iniciar una conversación franca. Despues de la intimidad el hombre necesita recostarse para descansar y seguir viviendo su vida.
No está dispuesto a ser insultado, ofendido, cuestionado, eso le duele en su masculinidad. Por ejemplo: conoces a una chica que siempre habla mal de sus amigas, y que cometes el error de presentarla a tu familia. Le escuchas y observas que constamente está hablando mal de tu mamá, tus hermanas, tus amigos. Eso es una mala señal, por ser una chica que no se respeta ni a sí misma. La chica a la que le gusta contarte todos sus problemas familiares y enseguida se echa a llorar para que te conmuevas, y se justifica diciendo que ella es sincera contigo como si te estuviera haciendo un regalo, o la que se la pasa quejando de todo, del clima, la calle, los autos, las personas, nunca está de buen humor, anda amargada, y la toleras debido a que es bella y deseas te entregue el regalo preciado por el que te esfuerzas en escuchando sus amarguras.
Otro ejemplo: la chica a la que le coqueteas, y piensas que no te hará caso nunca, pero luego consigues lo que quieres y ahora te aburre, y decides ni siquiera darle las gracias por el regalo entregado. La que no deja de seguirte en el face y te envía fotos con el propósito de enamorarte, y te preguntas ¿Hasta donde será capaz de llegar? Al final pasa el rato intimo contigo, enseguida buscas excusas para que o se entrometa en tu vida. También la chica que despues de que te siente seguro, la invitas a salir y se emborracha con tus amigos de hombre a hombre coqueteando con todos.
Pierdes el interés, la cortas, y ella reacciona histérica, amenazante, te dice que eres un imbécil que no sabe apreciarla, que todos los hombres son iguales y pensé que eras diferente. Le dices adiós, pero meses más tarde aparece de nuevo en tu vida, te dice que anduvo de novia con uno de los amigos que le presentaste en aquella borrachera.
Ahora te acusa de ser el culpable por presentárselo. Incluso te toparas con chicas que se molestan si no les pones el me gusta en su face. Es molesto el estar pensando en cómo complacerlas, por todo se ofenden, a unas se ven inseguras, pero por lo general ninguna guarda silencio. Ofender o regañar a un hombre es tanto como marcar el camino para perderlo. Cuando los señalamientos negativos abruman, se apaga la pasión.

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