FRACASO SOCIAL EN VALORES
El cambio de actitud en los jóvenes obedece a la publicidad
actual en los medios y redes sociales. Han multiplicado los contactos con
diferentes culturas y maneras de analizar la vida y lógicamente estos
intercambios, aumentaron las posibilidades de cambios más rápidos. Las tendencias
juveniles surgen de la desilusión ante el fracaso colectivo de ellos. Ver que
el mundo de ensueño que sus padres les construyeron en la mente desde niños
diciéndoles que estudiar era el requisito para triunfar y hoy, los ven con
compasión ante su falta de integración a la sociedad productiva. El fracaso de
ocuparlos y el engaño del estudia son realidades que partieron de un sueño y se
observan como ingenuos, es una de tantas posturas que asumen con actitud irónica, desafiante, burlona dado que
de algún modo quedaron engañados.
En los años 70s/80s, vivíamos en una época en donde la
autoridad se caracterizaba por la perversión, siempre amenazando al estudiante,
nos echaba en cara que nuestros males salían de la familia haciéndonos
culpables de sus malas costumbres públicas, mientras que los estudiantes
tratábamos de pulirnos para ser honrados, apegados a la moral. Estudiábamos
para saber y no sabíamos nada, nuestra meta era la perfección del espíritu “Por
mi raza hablara el espíritu” Intentábamos alejarnos de lo que producía mal
sabor de boca he ir a lugares donde nos convenía como jóvenes juntarnos.
Pasamos de niño a hombres (Mujer), ese ser que no puede hacerse malo en las
aulas universitarias excepto el que ya llega desvirtuado y desgracia la
sociedad en su conjunto. Nos educábamos para gozar las leches del triunfo
social, alcanzar lo deseado y que solo era tiempo de espera para lograrlo.
Merecíamos lo que nos motivaba para satisfacer lo reprimido.
La moral y la ética aprendida así como lo asimilado en casa
de boca de nuestros padres como la palabra empeñada era sagrada, ayudar al
necesitado, compartir momentos de diversión sana apegada a principios, asistir
aseado, ser disciplinado, ordenado. Todos concurríamos a las aulas cumpliendo los
horarios desgastantes, respetábamos las reglas impuestas. ¿Qué fallo? La juventud actual (Año.- 2020), se toma todas
las cosas en broma, tienen mucha creatividad en el manejo de la tecnología y a
través de ella expresan su malestar en memes (Caricaturas con mensaje) críticos
basándose en esa mentira de progreso que los llevo en el camino de su
ingenuidad. Los jóvenes desean lucir como todas los de sus edades influenciadas
por las modas en redes, se destacan por hacer burlas del trabajo que realizan
los administradores públicos. Son creadores de buena y sarcástica crítica.
Los jóvenes ven películas, no porque les interesen sino
porque otro amigo (a) la vio, lo mismo hacen al escuchar a cierto artista. La
ropa que usan es copiarle a otro al que considera se ve con ella o la atracción
que se deja sentir al verlo vestido de esa manera. Las nuevas generaciones de
profesionistas, se enfermaron psicológicamente haciendo culto a su
personalidad, lo más importante es su apariencia, el mundo de la eficacia no
cuenta, los conocimientos no generan realce, es el camino de las próximas
generaciones. El antiguo camino del éxito social, político, o económico es mera apariencia. La cara bonita es la vía
de acceso.
Uno de los puntos clave para entender a las nuevas
generaciones de profesionistas, es centrarnos que muchos de ellos cambian
estudios por corrupción, se muestran sin reparo para deteriorar la imagen de un
profesionista honesto, cargado de virtudes. Lo competente se guarda para otra
ocasión, eso no funciona en cumplir leyes así que se aprende rápido en las
maneras de subir en la escala de trabajo apegado a corrupción sin sanción.
Hasta hoy, no hay riesgo alguno en ir a la cárcel y si en ser despedido por un
superior en mando que exige la corrupción al subalterno.
Los cambios son buenos y malos de acuerdo con el rasar que se
midan. Para valorar los cambios psicológicos, sociales, económicos, se debe
comparar la época, moda, sus características, situación, pérdida, ganancia.
Pueden ser religiosos, de fe, espiritualidad, apariencia física, ideales. Todos
se refieren a la manera de vivir el presente ya sea en conformismo, idealismo,
expectativas y metas. Siempre hay algo por qué vivir que nos motive, nos afecte
en las diferentes etapas de la vida, es el día na día de nuestros cambios que
algunos preocupa y a otros ocupa. Los años han pasado y se terminó el estudio
en las aulas, llegaba el momento en pensar en el futuro inmediato, enfrentarse
a lo desconocido, a los supuestos beneficios que el salir de una carrera
ofrece, pero esas ideas se fueron destruyendo una a una.
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