viernes, 6 de marzo de 2026

 

A ¿DÓNDE VAMOS A PARAR?

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

– No comprendemos las razones y los motivos de nuestras propias acciones, y eso nos conduce a perder nuestra libertad. Así, es como dependemos de la forma en la que somos manipulados y los deseos nos llegan sin que sean los nuestros, así manipulan nuestras emociones creando necesidades, ilusiones, fantasías, mediante el engaño. Parte de ello se logra gracias a nuestra ignorancia primero personal y enseguida colectiva. Es por ello que nuestra calidad de vida se ve afectada en la gran mayoría de las personas. Creemos que nos conviene pensar, consumir lo que otros determinan para nosotros para no salirnos del orden establecido.

Toda manipulación tiene una causa, todo nos induce a que cambiemos nuestras prioridades, incluso nuestra personalidad. Perdemos la calidad de vida, por una cadena interminable de inducciones. Se ha inventado la inteligencia artificial, pero controlamos y suprimimos el desarrollo de la inteligencia natural. Dependemos de los deseos creados. - Cada uno de nosotros toma decenas de decisiones a diario y procesamos cientos de pensamientos de los cuales nos llegan al menos el 98% desde fuera, pero nadie se atreve a cuestionarlos por ir en contra de la manipulación establecida. ¿Nos falta, cultura, educación, valor, sensatez, talento, visión de vida?

¿Por qué permitimos que moldeen nuestra forma de pensar y nuestra vida? ¿Son más fuertes que nuestra voluntad para rechazarlos? ¿Por qué permitimos que nos manipulen hasta en nuestras emociones más íntimas? El resultado es una dependencia de sus criterios, en todo lo que nuestra vida se refiere. Culpamos a las circunstancias, argumentamos que somos personas libres de actuar, y que contamos con criterio propio ¿Es cierto esto? En la práctica creó que es imposible, y lo pienso debido a que la generalidad de la sociedad no somos conscientes de esta situación que nos afecta la mente, y por ello tenemos miedo aceptar en que participamos en esta realidad que nos ata ¿Aceptamos nuestra realidad, o seguimos a la masa?

Nos manipulan para que tomemos como propios los falsos ideales, y los defendemos sin comprender que nos han manipulad, nos han controlado la voluntad. Nos manipulan para que odiemos a quienes se opongan. Reflexiona un instante ¿Cuántas cosas innecesarias, impuestas has comprado para no sentirte vacío? (Control de emociones, placer en ser parte de la masa) La realidad es que nunca comprenderás a donde te está llevando esta dependencia, y para cuando lo llegues a comprenderlo ya estarás demasiado viejo como para poder rectificar. Un principio básico de todo ser humano es comprender su realidad para su propia conservación y bienestar, pero contrariamente las personas hemos manipuladas para que no le prestemos atención a nuestras necesidades, sino a los deseos implantados que con el tiempo sino los conseguimos los trasformamos en la mente como obsesión. 

Cambiamos necesidades por deseos inmediatos, y obsesiones, los cuales se disipan despues de que se consiguen y de inmediato nos implantan otro en la mente. La vida moderna nos ha llevado a los deseos, y a la aspiración en verlos realizados, sin razonarlos, sin pensar, y carentes de todo de sentido de vida. Los cierto es que para manipularnos utilizan la imperfección humana natural que le llamamos vanidad. En la infancia los padres, y familia se encargan de regar esta planta para que crezca, Y así para dar frutos exigiremos primero cosas a nuestros padres, enseguida popularidad en la escuela, acumular riqueza si recibimos honores en el estudio. Sin embargo, en cuanto conseguimos cualquiera de estas cosas, se vuelven insuficientes y, en consecuencia, la satisfacción desaparece por lo que prestamos atención a una nueva.

Al fin y al cabo, siempre hay alguien superior, más famoso y exitoso que nosotros. Y, así sucesivamente hasta el final de nuestra vida. ¿No te parece absurdo, vivir tu corta vida en una burbuja que no es la tuya, sino que te la diseñaron a tu medida? El problema mental, es que desde infantes aprendemos a soñar con cosas que no son alcanzables, y por ir desaforados en esa dirección terminamos teniendo una vida de muy baja calidad, siempre controlada por otros, creyendo que somos los arquitectos de nuestro destino o comparándonos con los demás diciendo que nos va mejor que ellos.

Creemos que elegimos lo mejor, y en realidad tomamos lo peor ¿Cuántas veces hemos hecho cosas contrarias a nuestro criterio, o a intereses? Quienes nos manipulan están al tanto que las emociones nos controlan mucho más a nosotros que nosotros a ellas. Lo más desagradable de esta situación es que no estamos hablando de las emociones que deberían tener el control. Ellos nos manipulan para que odiemos, nos enfermemos de envidia, no razonemos con lógica, hagamos cálculos mal pensados en nuestras decisiones, y que al final seamos nosotros los que paguemos las consecuencias. Por eso escuchamos ante un fracaso financiero en el hogar “Tú tienes la culpa, tú lo quisiste”

Todos deseamos una vida digna, de calidad, una vida decente, correcta, digna de respeto, valiosa para los que nos rodean y toda la humanidad, pero nuestro razonamiento está dañado, y es probable que se deje llevar por la manipulación de las masas lo que inclinara sus deseos hacia el poseer cosas alejarse de toda sensatez en ser humano.  Esto afecta la calidad de las decisiones que tomamos y, en consecuencia, la vida que llevamos. Sin duda, existen personas racionales y con un desarrollo espiritual suficiente que actúan según sus propios intereses sin perjudicar a los demás. Una vida así puede considerarse saludable, y a menudo incluso feliz. Pero ¿de dónde proviene esta capacidad? ¿Es innata o se trata de una habilidad especial que puede desarrollarse?

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