miércoles, 11 de marzo de 2026

 

FUNCION MORAL DE LA ESCUELA

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Ex Director de la escuela Normal del Pacifico – Ex Director General del Instituto Pedagógico Hispanoamericano.

Todas las asignaturas incluyen educación moral, y cada profesor la enfatiza, como parte de sus funciones educativas. Cada profesor cumple con sus responsabilidades, influyendo sutilmente en los estudiantes a través de sus actividades docentes. Depende de cada profesor superar los límites de los libros de texto para explorar otras vías, y alcanzar los objetivos de la educación moral. Por ejemplo, las virtudes en la práctica, apreciar la naturaleza de una vida feliz, ganada con esfuerzo, y reflexionar profundamente sobre por qué y para quién estudian.

Objetivamente, esto puede corregir los malos hábitos de algunos niños, y estudiantes, como ser juguetones y no prestar atención en clase. Al enriquecer las formas de educación, diversificar la evaluación de la educación moral y crear un mecanismo de evaluación relativamente flexible, se puede lograr una evaluación integral del carácter moral de los niños, y estudiantes.

La educación es una tarea nacional fundamental, y su importancia es evidente. Como dice el refrán, “Se necesitan diez años para hacer crecer un árbol, pero cien años para cultivar una persona”, y la educación en sí misma es un proceso relativamente lento. En sentido estricto, la educación se refiere a la educación escolar formalmente organizada. Las escuelas son donde los niños, y jóvenes aprenden conocimientos y cultura; más importante aún, son lugares cruciales para formar su carácter, cultivar sus valores morales y guiar su desarrollo individual. La educación escolar es una etapa crucial en la vida para adquirir conocimientos.

La educación escolar debe centrarse en la eficacia, enfatizando la educación moral y cultivando los valores sociales fundamentales. Por lo tanto, además de enseñar a los niños y estudiantes conocimientos teóricos, las escuelas deben fortalecer la educación en moral social y ética personal, corregir la mala conducta moral de los niños y estudiantes y guiarlos para que se conviertan en personas honestas, educadas y razonables.

Al mismo tiempo, las escuelas sirven como puente entre las familias y la sociedad, un eslabón crucial en el proceso. En términos de ideología y moralidad, dado que los niños, y estudiantes provienen de diferentes familias y tienen distintos niveles de moralidad, las escuelas deben asumir sus responsabilidades educativas, aprovechar sus ventajas educativas y corregir filosofías y métodos educativos erróneos en algunas familias. Especialmente en el caso de las familias monoparentales y las familias con hijos que se quedan en casa, donde la educación familiar ha carecido durante mucho tiempo, es aún más necesario compensar la falta de educación moral en el hogar mediante la educación escolar, para formar la personalidad y el carácter completo del niño y encaminarlo hacia un crecimiento saludable.

Tras una orientación adecuada y una educación rigurosa en las escuelas, los niños, y estudiantes cualificados pueden ser enviados a la sociedad y adonde el país y la gente los necesitan. Las escuelas deben mejorar su sistema de educación para garantizar que la educación moral sea omnipresente. Muchas escuelas y docentes creen que la educación de niños, y de los estudiantes solo se relaciona con los docentes que imparten clases, mientras que otros docentes solo son responsables de su propio grupo de clase. Esta estrecha filosofía educativa prevalece, y las escuelas y el profesorado deben replantear su enfoque de la educación moral.

La educación moral difiere de otras materias. Si bien otras materias pueden tener áreas de especialización, la educación moral es relevante para todos y tiene un significado universal más amplio. Por lo tanto, los docentes de otras asignaturas deben compartir la responsabilidad de la educación moral.

Los profesores pueden hacer un uso razonable de los recursos para incorporar cursos relacionados con la cultura tradicional. Invitar a profesores profesionales, expertos y académicos a impartir conferencias puede mejorar la comprensión de los estudiantes sobre la excelente cultura tradicional, aumentar su interés por aprenderla y estimular su entusiasmo por aprender. Los profesores pueden organizar actividades de simulación divertidas basadas en escenarios. A través de estas actividades, los niños y estudiantes pueden percibir los principios morales y las virtudes tradicionales que rigen las relaciones sociales dentro de una excelente cultura tradicional.

Estas enriquecedoras actividades pueden expresar vívidamente la esencia de la cultura, permitiendo a los estudiantes apreciar las buenas tradiciones familiares mientras aprenden con alegría. Esto estimula aún más su fuerte conciencia cultural e identatarias, fomentando una fuerte conexión emocional con su propia nación y cultura. Las escuelas pueden integrar contenido relacionado con las buenas tradiciones familiares en sus plataformas publicitarias existentes. El buen uso de pizarras, periódicos murales, pantallas multimedia y tablones de anuncios con citas célebres puede permitir a los estudiantes experimentar el inmenso encanto de la cultura tradicional y las buenas tradiciones familiares en un ambiente cultural enriquecedor, ayudándolos a desarrollar su carácter y aspiraciones morales, y guiándolos para convertirse en personas integrales y capaces.

La función integradora de la moral es armonizar el estado interno de la persona. La función evaluativa de la moral se asocia con la capacidad de una persona para determinar los criterios de sus propias acciones y las de los demás, basándose en los conceptos del bien y del mal. La evaluación moral se expresa mediante elogios, críticas, acuerdo, etc. La función reguladora de la moral es guiar las acciones de acuerdo con las necesidades de los demás y de la sociedad en su conjunto. La moral establece normas sociales que deben observarse, impone sanciones y hace cumplir las reglas de conducta.

La función reguladora de la moral es verificar si el comportamiento de una persona se ajusta a las normas establecidas en la sociedad. El autocontrol se basa en el juicio de los demás o en la propia conciencia. La función educativa de la moral es un mecanismo para aprender a vivir en sociedad: a aprender a respetar a los demás. La moral nos enseña a comprender y aceptar sus necesidades e intereses, moldeando la personalidad, la cosmovisión y los conceptos personales del bien y del mal. La función orientadora de valores de la moral forma los valores de vida y los objetivos morales de cada persona y sienta las bases para el concepto del sentido de la vida.

Clasificación de los principios morales: Una persona percibe los principios morales como un comportamiento que determina la naturaleza de las relaciones en la sociedad. Se distinguen los siguientes principios morales: El principio del humanismo es el valor humano más alto, que se expresa en el amor al prójimo, la protección de la dignidad y el reconocimiento del derecho a una existencia feliz y a la autorrealización. El principio del altruismo es una norma moral que exige brindar apoyo desinteresado a quienes lo necesitan. El principio del colectivismo es la capacidad de coexistir para alcanzar un objetivo común.

Consiste en la cooperación, la asistencia mutua y la democracia. El principio de justicia se basa en la igualdad de derechos y libertades para todos los miembros de la sociedad. Los beneficios sociales y económicos son accesibles para todos sin excepción y se distribuyen según el esfuerzo que cada persona dedica a su trabajo. El principio de la misericordia es la voluntad de simpatizar y ayudar a quienes lo piden, independientemente del estatus social y la apariencia. El principio de paz se basa en el reconocimiento de la vida humana como el valor supremo. Presupone el respeto a las diferencias nacionales y regionales, así como a la soberanía estatal. La paz contribuye al mantenimiento del orden público y al entendimiento mutuo entre generaciones.

El principio del patriotismo es el amor a la Patria, el cuidado de ella, la disposición a defenderla de los enemigos, el orgullo por los logros estatales, el respeto por la historia y una actitud cuidadosa hacia el patrimonio nacional. El principio de tolerancia implica respeto, aceptación y una verdadera comprensión de la rica diversidad de culturas, formas de autoexpresión y modos de expresión de la individualidad humana en nuestro mundo. En otras palabras, aceptar la diversidad cultural sin el deseo de suprimirla ni corregirla.

Principios morales de la comunicación: Respeto por uno mismo y mostrar respeto a los interlocutores; prioridad de los intereses ajenos o públicos sobre los personales; evitación consciente de utilizar las bendiciones de la vida para alcanzar un objetivo establecido; resolver problemas sociales complejos y trabajar en condiciones extremas en aras de objetivos o ideales superiores; responsabilidad y cuidado gratuito hacia los necesitados; construir relaciones con los miembros de la sociedad basadas en la amabilidad y la buena voluntad; reconocimiento de la inviolabilidad de la dignidad personal de toda persona; cortesía y respeto hacia el interlocutor, utilización de normas éticas generalmente aceptadas;

La comunicación es un proceso bidireccional, no un monólogo, cada participante hace una contribución; igualdad de las partes implicadas en la comunicación, independientemente de su género, edad o condición social; sinceridad en la expresión de los sentimientos, veracidad de la información transmitida; claridad y accesibilidad para todos los participantes en la comunicación; secuencia y orden correcto de los elementos de comunicación, por ejemplo, pregunta-respuesta, estímulo para responder.

 

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