lunes, 2 de marzo de 2026

 

NADA EN LA VIDA ES SEGURO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano – FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

La existencia es un desafío. Nos podemos levantar una mañana felices, y tener un día amargo pero una noche placentera. No aceptamos la luz del sol, ni la oscuridad, ignoramos la realidad, creemos que nuestras expectativas no seremos capaces de cumplirlas porque nos sentimos insuficientes ante ellas. Témenos cruzar los limites, a lo que pueda sucedernos si lo hacemos. Existe el miedo que se esconde en nuestras entrañas, y es el miedo es ese algo que ata y limita a la persona.

La existencia es incierta, pero creamos la ilusión de certeza con la ayuda de principios y creencias, viviendo en un estado inconsciente. Vivir en la incertidumbre siendo consciente, viviendo el presente, es una aventura. Quien busca seguridad en la vida cotidiana pierde la oportunidad de alcanzar nuevas oportunidades y nuevos sueños por falta de valentía. No está dispuesto a arriesgarse a dar un paso adelante desde la seguridad. Como resultado, pierde la oportunidad que se le presenta y sacrifica sus sueños.

Nada en la vida es seguro ni predeterminado. La vida está llena de incertidumbre y sorpresas, ¡y esa es su belleza! Nadie puede predecir qué sucederá en el siguiente instante. La valentía es la disposición a la incertidumbre. La inseguridad es parte integral de la vida, la que nos da libertad y nos mantiene en un estado constante de asombro. La valentía es el desafío a lo desconocido a pesar del miedo. Quien se arriesga puede alcanzar la madurez y el crecimiento personal. Por lo tanto, toda persona necesita ser aventurera, estar preparada para lo desconocido.

Una vez que uno prueba la libertad y la valentía, nunca tiene por qué arrepentirse, porque sabe lo que significa vivir bien. Si aceptas lo nuevo por completo, puede transformarte. Si lo aceptas, florecerás como una flor; si lo rechazas, permanecerás muerto en vida, como una piedra. El verdadero significado de una nueva vida es liberarse de la memoria mental. La memoria no es la verdad, porque la verdad siempre está viva. Así, aquello que no está vivo se llama memoria, que crea un mundo imaginario y nos aprisiona.

Si salimos del cascarón del ego, surgirá en ti una existencia renovadora, libre del pasado, y podrás ver la infinitud sin límites. Las personas fracasan porque siempre van creyendo que les falta amor e intentando encontrarlo en cualquier persona por muy extraña que esta sea. Al paso del tiempo sufre las consecuencias, se da cuenta que la persona no es honesta. En la vida hay que tener amor para dar, fe en nuestros ideales, esperanza en realizarlos, ser honestos, sinceros con nosotros mismos. La vida no es una idea. Es tanto interior como exterior.

En lugar de pedir nada, agradece lo que has recibido; así, cada momento de la vida se convertirá en una felicidad. La humildad es un respeto natural hacia todos. La humildad surge cuando dejamos de alimentar nuestro ego viendo las faltas de los demás. La mente siempre desea que los demás sean condenados; podemos ver las faltas de los demás incluso a distancia, pero no podemos ver las nuestras, ni siquiera cuando están cerca. La humildad surge cuando se brinda respeto por la vida, respeto por la existencia, respeto por lo que es; en donde no hay lugar para sentirse superior. La humildad es el respeto natural por esta vida.

La memoria misma crea el “yo” o “ego”. Como la existencia no tiene miedo, tú no tienes miedo, pero el ego se excita excesivamente, y te empuja creerte lo que no eres. Por eso no puedes aceptar lo nuevo con alegría. La memoria es algo que ha llegado a la consciencia, mientras que la consciencia eres tú. La novedad es la puedes controlar y cambiar sus mensajes que, si los sigues, tu vida se enriquecerá y algún día podrás liberarte. La filosofía de la auto protección mental mediante pensamientos positivos es que ninguna persona ni factor puede hacerte nada. No hay necesidad de esperar el momento oportuno, si hacerlo ya, ahora, “Mañana será tarde”

Si amas a alguien y el miedo no te deja expresarlo, ama sin regateos, ama con todo el corazón. El miedo es destructivo, mientras que el amor es una fuerza creativa. El amor es luz y el miedo es oscuridad. El dar amor debe ser de forma natural, debe haber un diálogo de espíritu a espíritu. Cuando el espíritu está abierto, el espíritu de la otra persona estará listo para responder, y cuando ambos se responden, el miedo desaparece y obtienen libertad y tranquilidad en la vida.

Lo opuesto al amor no es el odio, sino el miedo. En el amor, la persona se expande; en el miedo, se encoge. En el amor uno se abre; en el miedo, uno se encierra. En el amor uno confía; en el miedo, duda. En el amor uno se disuelve; en el miedo, uno se siente solo. Reconoce tus sentimientos que eso es amor. Así como el cuerpo necesita aliento para sobrevivir, el espíritu necesita amor para sobrevivir. Cuando el espíritu está verdaderamente pleno, las palabras se quedan cortas y solo la paz se convierte en el medio. Entonces se unen los dos espíritus. Esta unión es pureza, inocencia, integración.

Un espíritu tranquilo descubre y destruye lo incorrecto puede estar solo en silencio sin miedo a su soledad. Puede crecer en la soledad, activar de nuevo su inteligencia controlada por el miedo, y si la persona no es una cobarde, dará fruto, florecerá. Nadie conoce el mañana. No mueras sin realizar tu verdadero ser. Cuando existe el miedo engañamos a nuestro espíritu asimilando las opiniones de otras personas “En lugar de dejarte influenciar por las opiniones ajenas, confía en tu propia experiencia” No digas que está enamorada de esa persona porque huele bien, se viste bien, cuenta con rostro agradable, mejor obsérvalo bien para que tu intuición te diga que puedes amarlo sin preocupaciones “No esperes a que se convierta la oveja en León”

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