sábado, 3 de agosto de 2024

 

AMOR DEL PASADO (Literatura)

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Maestro de Literatura Inglesa. Universidad Interamericana del Norte.

 En el edificio de apartamentos se dejaba escuchar los gritos llenos de odio y pasión a las tres de la mañana. Gritos que presagiaban intimidación a quienes con ellos eran despertados a esa hora de la madrugada. Tres jóvenes medio borrachos o medio drogados insultaban, amenazaban, hacian ruido. Pateaban una de las puertas de un apartamento. Uno der ellos se veía nervioso y presionaba con fuerza el timbre mientras que el primero pateaba la puerta, el tercero permanecía vigilante hacia el pasillo temiendo que alguien lo atrapara por este vandalismo.

 Pero, a pesar de todo el ruido que hacían, los vecinos resultaron indiferentes a lo que sucedía. Todos escucharon una y otra vez, palabrotas, el alboroto y el estruendo, pero nadie salió a llamarles la atención o pedirles que se callaran. Los cómodos, y temerosos vecinos detrás de la puerta de su apartamento reflexionaban que eran pleitos entre ellos y que fueran ellos los que lo solucionaran a su modo. Mientras tanto, a juzgar por la persistencia de los “borrachos agresivos, claramente no tenían intención de irse, tratando persistentemente de que los nervios de la persona que vivía en ese apartamento les abriera la puerta para que lo golpearan.

 Los golpes sobre la puerta eran cada vez más fuertes y estaban a punto de derribarla. Pero cuando todavía no llegaban a eso posiblemente se cansaron, o tal vez alguien los asustó desde uno de los pisos, ya que de repente los vándalos se fueron. Sin embargo, los recuerdos de esta visita a las tres de la mañana para el residente en ese apartamento siguieron siendo terriblemente amenazantes al grado de darle miedo salir a la calle, por lo que decidió permanecer escondido toda la semana dentro.

  Al preguntarle al residente del apartamento sobre el porqué no había asistido a clases a la Universidad en los últimos días, me platico sobre lo sucedido, me dijo que todo comenzó con una cita por face. Resulta que una amiga que tuvo en la Preparatoria y él, se comunicaron por correo electrónico. Ellos ya se conocían bien, puesto que estudiaron en la misma aula escolar. Cuando se reunieron la chica alerta al chico que estaba en una relación toxica con otra persona, que le tenía miedo, y que de este se podía esperar todo lo malo en sus reacciones. Que ella se la pasaba encerrada, evitaba platicar con conocidos, y que solo y encerrada se sentía se sentía tranquila.

 A su pareja le molestaba todo. Que ella se entretenía en la computadora y le dio mucho gusto saludarlo por ese medio. No tenía amigos, solo conocía a unas tres o cuatro personas, sus parientes optaron por alejarse. Su madre y su padre siempre hicieron todo por ella, le pagaron sus estudios. Su madre se preocupaba mucho por ella. Pero cuando conoció a su pareja este la controlo por completo. Al principio decidió mudarse con su pareja sin compromiso de por medio, sus padres preocupados la visitaban con frecuencia. Su pareja era un chico incapaz de reemplazar un foco fundido, le dejaba los trastes sucios en la mesa, la ropa tirada, se ausentaba de su casa por varios dias sin avisarle.

 Al regresar le prohibía preguntarle, no quería escuchar nada. Cualquier intento de sugerirle que hiciera algo por su cuenta terminó en fracaso: desafiante. Azotaba la puerta y salía de nuevo a la calle.  Cada día era parecido al anterior. Esta soledad hizo que ella a través del internet buscara a ese amigo de preparatoria que soy “Yo “expreso el estudiante. Ella a pesar de toda la pérdida de su libertad, es una chica que conserva su carácter sin complejos, y sin dudarlo un instante me invito a tomar café esa tarde noche en un restaurante. –

 Prosiguió el estudiante “Yo” no sabía el estatus social de mi amiga, ni su historia personal al lado de esa persona, así que anticipe en mi memoria una tarde inolvidable con mi antigua amiga. Esa tarde me dirigí a la cita casi de inmediato. Y cuando la vi de nuevo no podía creer mi suerte en que ella me buscara. La chica resultó muy agradable. El humor romántico del joven se esfumo cuando resulto que esa noche se estero que la chica no estaba sola, que tenía pareja. Al estudiante no le asustaba que la pareja de la chica fuera fuerte, alto, mal hablado y le diera por lanzar amenazas.

 Pensaba ¿Qué puedo hacer contra toda esta pandilla? Estaba pensando en ¿Cómo protegerse? Estaba confundido, del descaro de la chica de invitarlo estando en una relación. Él tenía miedo de avisar a la policía al sentirse culpable.  El miedo y la duda sobre sus propias habilidades y la falta de habilidades de autodefensa le ataron las manos y los pies. El joven estaba decidido a olvidar esta desagradable historia, y creyó ingenuamente que con esconderse los jóvenes borrachos lo dejarían en paz que todo esto terminaría. Pero en vano.

 Unos días más tarde, los borrachos regresaron y el joven volvió a tener problemas. Por lo que decidió contárselo a su maestro lo que le estaba sucediendo, y el maestro le acosnejo que se retera de todo contacto con la chica, que la borrara de su face, y wattp. El estudiante con la intención de poner punto final a esa situación invito a la chica por internet a tomar de nuevo y un café en el mismo restaurante. Al salir los jóvenes del restaurante, un chico tomo del cuello a la chica por la espalda y al estudiante lo tomo el joven que era la pareja de la chica poniéndole un cuchillo en la garganta.

 Lo aventó hasta un rincón inmovilizándolo. Escucho la amenaza de muerte, los acompañantes le golpearon y al final recibió la amenaza de que si acudía a la policía lo matarían. Por segunda vez, el joven sintió su soledad y la urgente necesidad de compartir su problema con su maestro, quien le aconsejo que se alejara de todo contacto con esa pareja.

 

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