MIS PROPOSITOS PARA
2025
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex Director “Escuela
Normal del Pacifico” Ex Director General “Instituto Pedagogico
Hispanoamericano”
La vida es una construcción en un escenario en el que asume
un doble trabajo edificativo: por una parte, una construcción interna, por otra
parte, una construcción externa. “Lo que tú haces, te hace” Las sociedades aportan
a la personalidad. Esto obliga a convenir, pactar, mediar, entenderse... en
definitiva civilizarse. La dinámica del pillaje, del botín, del aprovechamiento
del producto del otro o el abuso de la naturaleza no es admisible, desde esta
perspectiva.
Así mismo, este compromiso con una actitud constructiva sitúa
el concepto de libertad en su justa medida, entendiéndolo no solo como la
posibilidad de elegir entre lo ya dado, como una libertad de consumo, sino como
la capacidad para construirnos nuestras nuevas alternativas. La originalidad
buscada, pues, no es el escoger la manera en qué queremos estar sino un escoger
qué queremos ser, que queremos producir, cómo queremos producirnos, qué “Don”
de nosotros mismos queremos brindar a la posteridad.
Me pregunto ¿Qué me gustaría ser en el resto de mi vida? Ser
una persona esencialmente filantrópica, filosófica y progresista, siempre en
busca de la verdad, el estudio y practica de la ética, de la solidaridad; y
trabajar por el mejoramiento material, moral, y por el perfeccionamiento
espiritual, intelectual y social de toda la humanidad. Llevar como principios
la tolerancia mutua, el respeto de los demás y de uno mismo, y la absoluta
libertad de conciencia. Considerar que las personas tienen derecho a practicar
concepciones metafísicas y religiosas. Cada cual invocara la fe, según le dicte
su conciencia con el mayor respeto hacia las diferentes interpretaciones y
hacia todos mios hermanos que las sustentan.
Mi mayor compromiso es con la humanidad en busca de construir
una humanidad feliz, en términos espirituales y materiales. Pero al mismo
tiempo soy consciente que ninguna sociedad puede alcanzar la felicidad si no
está construida para que quepan todos sus individuos y que estos puedan
encontrar en ella las posibilidades para su desarrollo; es decir: una sociedad
a la medida del individuo. Si no sabemos cuáles son las determinaciones íntimas
de la naturaleza humana, cuáles son sus requisitos para ser feliz, si no
sabemos qué quiere decir “desarrollo”, difícilmente podremos diseñar la
sociedad ideal.
Por eso la estrategia que empleare es centrar mi atención en
el conocimiento de la arquitectura íntima del ser humano, manteniendo este en
un primer plano sin perder de vista la sociedad y tras ella la Naturaleza. El
Humano es un producto social y la sociedad es una colección de Humanos. Si bien
es difícil definir lo esencial del ser humano en una sola frase, podemos
señalar como uno de los fundamentos de su existencia el pensar, pensar que se
piensa a sí mismo. En la libertad que nos viene dada por esta estructura del
pensar radican las conquistas que el humano puede llevar a cabo en distintas
esferas.
En el terreno ético y personal, la posibilidad de que podamos
adueñarnos de nuestros propios valores y hacer el destino. Asimismo, dentro de
la esfera política y social, el desarrollo de una ética y de unos criterios
propios son los verdaderos cimientos de una democracia y de una sociedad
participativa. Nuestra democracia, especialmente, necesita individuos capaces
de obligar a la clase política, mediante una crítica sólida, a volver la mirada
hacia la realidad e intereses genuinos de la sociedad. Éste es un trabajo que
sólo puede ser el fruto de un pensamiento crítico, y comprometido con lo humano
y con la contundencia suficiente como para crear hábitos y tradición.
Intentar cultivar la integralidad del Humano que somos y por
eso le apuesto, por una sociedad de individuos capaces de hacerse a sí mismos y
de apropiarse de sus valores éticos y morales. Provocar encuentros conmigo
mismo. Cuanto más compleja es la sociedad más necesaria se hace este ejercicio,
más profundo debe ser el análisis ético de las nuevas circunstancias que los
acontecimientos van conformando porque estos son cada vez más profusos e
interrelacionados, es decir, más complejos y más complicados. O el individuo se
capacita en la construcción de su propia ética y de su propia interpretación
del mundo para tomar sus propias decisiones, o tendrá que utilizar la ética de
otros y la interpretación de otros.
Serán otros los que te piensen. Que hay que mejorar:
Disciplina, lenguaje, pensar adecuadamente, acumular experiencia “Constrúyete a
ti mismo, conócete a ti, mismo” Adopta una actitud positiva, productiva, y
constructiva. Si me comprendo mejor a mí mismo, comprendo mejor al otro. Al
mundo hay que acomodarse, acoplarse a las nuevas obligaciones.
En esta necesaria acomodación corre el riesgo de quedarse
petrificado. Muchos, en un momento determinado de sus vidas, se sorprenden
así-mismos huyendo hacia el mundo, distraídos de sí-mismos, y sienten la
apremiante necesidad de volver a casa, a la morada interior, de abandonar al
deseo que los tiene prisioneros en su cotidianidad. Una asunción de
responsabilidad primero consigo mismo y después con el mundo. Este compromiso
se concreta en tres finalidades que podríamos llamar: la finalidad
constructiva, la finalidad educativa y la finalidad ética.
No hay comentarios:
Publicar un comentario