domingo, 3 de diciembre de 2023

 


LE DECLARO SU AMOR EN EL RIO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.  

No tomes mi mano, no somos novios, y no me gusta que me tomen de la mano si no hay nada de compromiso entre nosotros. Tu sujetas mi mano y quiero liberarla. – Lo hao para que no escapes, siempre sales corriendo, huyes hasta en mis sueños, y ahora no te será tan fácil escapar de mis brazos. – El joven la atrajo hacia si murmurando palabras suaves de amor “quiero que seas sola mía” – Eso, ni en sueños lo pienses, y se soltó instintivamente molesta. El sol de la mañana dejaba caer sus rayos inclemente sobre el rostro de los jóvenes.

El comprendía con el rechazo que no había esperanzas a pesar de sus suplicas amorososas. – Nadie puede amar a la fuerza dijo ella y continuo- Eso nace del alma, y se rio. El corazón herido del joven lo clavaba en la tierra como un árbol de gran raíz sin darle oportunidad a moverse. – Me duele, alcanzo a balbucear, me haces sufrir, quizás si me conocieras mejor llegarías amarme. Su mirada se posó en el azul del cielo que presagiaba lluvia. Cayeron las primeras gotas confundiéndose con las lagrima amargas que brotaban desde el alma de aquel joven ante ese sufrimiento que lo estaba matando en vida.

La chica rio suavemente y enseguida respondió. – Nadie se ha muerto de amor, y eso tampoco es para siempre, todo en esta vida es efímero, todo cambia como lo puedes ver, no hace ni unos momentos estaba el sol enfurecido enviando rayos y ahora nos llega la sueva brisa de la lluvia, eso es lo cambiante. Aquellos que se dicen heridos de amor, sus cicatrices sanan, se curan gradualmente con el paso del tiempo, y las penas salen volando. Eso es lo que somos en sentimientos, que lo vamos repitiendo, y eso nadie lo parara.

Cada uno de nosotros ha experimentado alguna vez, esa clase de muerte que mencionas, y a los meses renace con las caricias de otro amor. – No, soy de esos, respondió el joven, soy diferente, no puedes mirarnos a todos los hombres de igual forma. Solo recuérdame alguna aventura de ese tipo con alguna chica del pueblo. – ¿Eres tonto o qué? Te digo que no me interesas, no te quiero, no seas terco, es mejor que te busques a otra para tu tierna historia de amor.

 El amor es una tontería en donde con el tiempo quedan solo los trapos tirados en un hogar. – Ven a mí, déjate que te saque de ese error siseo el joven. Deja que te abrace. - ¡Te prohíbo que te acerques, no estoy bromeando! ¡No, seas estúpido, esa no es la forma de que una mujer te amé! – Lo ´se, dijo el joven, está bien, no lo hare, pero es que tengo tanto miedo de perderte que me ahogo en mi angustia.

Las pupilas de la chica brillaban de satisfacción al escuchar la declaración y verse amada (Suspiro) Para enseguida sugerir. – Es hora de dejar el rio, es mejor irme a mi casa, no quiero que me acompañes, ya que la gente del pueblo comenzara a murmurar. Está bien dijo el joven aceptando para continuar. – Me sumergiré en el agua helada para que los pensamientos tontos que traigo dejen de molestarme en la cabeza. La chica sonrió encantadoramente de nuevo. – Ojalá dijo que esos malos pensamientos desaparezcan para que seas feliz.

 – Mira, le señalo ella, aquellas personas nos están mirando, solo espero que no malinterpreten que me tomaste la mano sin mi consentimiento. – Todo cambiara algún día, sentencio el joven. Un día viviremos juntos en una bonita casa al borde de este rio. En ella plantaremos árboles, ya veraz lo que destino y el futuro nos deparan. Estamos en junio y disfrutamos las lluvias. Es una época de trasformación en donde soplan los vientos que cambian el clima. Algún día tu y yo florecemos juntos en esta tierra para ver nuestros hijos crecer.

Aun tú no te atreves a reconocerlo, eres como esos pajaritos que se balancean entre las ramas como si nunca deseara formar un nido. Te llegara ese tiempo en que seas parte de este entorno y dejes de jugar con la vida y sentimientos de mi persona. Vendrá ese tiempo en que seas legítimamente mi esposa y me dejaras acariciar tu rostro, frente a la gente- Mi alma anhela que llegue ese momento, por ahora corre, cuéntale a tus amigas que quise abrazarte, te me declare y que tu orgullosa me rechazaste.

Ellas te dirán que bien, te aconsejaran que a los hombres les encanta verlas difíciles, que todo eso son pruebas para que caigan en la red. ¿Acaso quieres hacer lo que muchas de las chicas que se han casado con jóvenes que llegan de fuera sin conocerlos por el simple hecho de que desean irse? - ¡No!, dijo la chica, lo principal es que te olvides de lo que hemos hablado hoy, y que la gente diga que nos hemos encontrado aquí en el rio, y no que vinimos juntos, eso no funciona para la reputación de una chica.

 – Si, exclamo el joven, me olvidare de todo si tú me pides, pero los besos que te doy por las noches cuando sueño contigo, nadie me los borrara de mi mente ¡Alguien como tú nunca puede ser olvidada! Solo dame un beso en los labios y me olvido de todo, creo que me lo merezco. El cielo seguía relampagueante, las gotas de lluvia sacaban olor a tierra mojada, el fondo eran las casas del pueblo, el agua del rio corría en silencio como si fuera en un desierto. – Nos merecemos una oportunidad exclamo el joven.

La chica lo miro de frente a los ojos preguntando ¿Quién soy yo para ti? ¿Me crees una chica ingenua, confiada? Si, deseas que este contigo eso dependerá de ti, solo déjame respirar. No me gustan los hombres que no saben sembrar y solo llegan a cosechar. Primero se siembra, luego se deja que crezca para enseguida el amor florezca. No se trata de abrazar o besar, los abrazos pueden esperar, es como cuando te fusionas con la naturaleza, y quieres comprar tu alma con ella. En aquel paraíso terrenal con vista impresionante como pintada en un cuadro al óleo brillan cuatro ojos llenos de felicidad. El agua sigue cayendo desde el cielo y corre a untarse con sus hermanas en el caudal del rio.

El murmullo del agua se puede escuchar incluso en esa orilla en la que dos enamorados unieron por primera vez sus labios. Mientras a lo lejos unas personas observan con frialdad la escena. Ese día sellaron con sangre su compromiso, y se les cumplió ese deseo que tanto negaban, entonces ciertamente el amor se hizo realidad. Se tomaron de la mano, y a partir de allí, todo mundo pudo verlos agarrados de ella. Creo que lo principal en la vida es encontrar la persona a la que le gustes tanto como a ti.

Han pasado 40 años, y ellos están sentados en silencio ante aquel rio, disfrutando de las vistas a su alrededor y esta pausa parece unir sus pensamientos en aquella mañana que por fin se declararon su amor. El agua corre suavemente abriéndose paso a lo largo de su cauce. Aquí la roca en la que se sentaron y discutieron cuenta su historia. Este día despues de 40 años, la pareja tomo el sol, los vecinos los miraban desde lejos, las primeras gotas de lluvia comenzaron a caer sobre su cabeza, y lejos de discutir unieron sus labios en un beso lleno de amor.

No hay comentarios:

Publicar un comentario