CONCORDÍA, SINALOA, UN 11 DE FEBRERO DE 1865
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC Universidad Nacional Autónoma de México.
En el poblado de veranos, cayeron prisioneros unos doscientos soldados Franceses quienes pertenecían a los batallones del cuerpo de Cazadores de Vincennes. Fueron llevados Pozo Hediendo por órdenes de los coroneles Ángel Martínez y Domingo Rubí en donde los ahorcaron y quemaron sus cadáveres por vecinos del pueblo de Jacobo (Concordia) Esto enardeció al general De Castagni quien era el jefe de la fuerza de la primera división de infantería y se encontraba en Mazatlán, Sinaloa.
Ante este hecho.- El general Frances estableció la corte marcial en Mazatlán, Sinaloa otorgándoles facultades discrecionales para juzgar y sentenciar sin apelación alguna a todo aquel que consideraran en contra de las fuerzas Francesas. La corte marcial sirvió para que cientos de personas fueron ahorcadas y fusiladas en Mazatlán.
Principiaba el año de 1865 cuando el general De Castagni enojado por lo sucedido desde el puerto de Mazatlán, envió dos columnas de su ejército integrados por la línea 62 de cazadores de Vincennes, los cuales iban acompañados de soldados de Argelia (África) los cuales pertenecían a la línea 18 de esos cazadores y un batallón de indios Coras al mando de Manuel Lozano.
Le dio la orden al general brigadier C. Garnier que incendiara y colgara a todos los pobladores de la zona que encontrara.- El general Brigadier Garnier, se negó ante el general en jefe Castagni en ejecutar esa orden y el general lo mando apresar, designando en sus lugar al teniente coronel Cotteret. Para esto los franceses llevaban de aliados a un ejército de Coras comandados por el Manuel Lozada. La primera columna tomo el rumbo de la Noria, Siqueros y el verde, mientras que la segunda columna se dirigió a Concordia y el Rosario, Sinaloa.
El 09 de Febrero de 1865, los franceses entraron a la población del Presidio (Villa Unión) y acamparon a las orillas del rio. Después de descansar unas horas procedieron a quemar y saquear la población de Villa Unión. Posteriormente quemaron y saquearon la pequeña comunidad del Castillo, la Embocada, y Malpica. Los Franceses iban fusilando a los hombres que encontraran en su camino sin importar no fueran opositores. En Malpica el coronel Frances Cotteret, formo a los hombres afuera de la casa que fuera de don José Gana (Español) y en la casa del cura Fray Bartolomé de la Paz, para fusilarlos.
Al amanecer del 11 de Febrero de 1865 en Concordia, los soldados Franceses se encaminaron al barrio conocido de la otra banda y entraron por la antigua calle del Recoveco. Los hombres de Concordia habían abandonado la población uniéndose a la gente conocida como los Chinacos bajo el mando del coronel Domingo Rubí. En la parte conocida como el barrio de la otra banda existían destilerías las cuales la gente del coronel Cotteret saqueó embriagándose. Las mujeres y niños son echados de las chozas a empujones y a golpe de bayoneta.
Ulteriormente a todas las casas las incendiaron. Esa noche Concordia ardía. El coronel Frances tomo la Iglesia convirtiéndola en su cuartel y sus mandos superiores las casas cercanas de las familias Arellano, Alvarado, Gana, Osuna. Los franceses festejaban desenfrenados por la embriaguez. A las mujeres se les registraba hasta por debajo de los calzones para que no escondieran alhajas o monedas a otras las colgaban de la panza para que dijeran el lugar en donde tenían escondías las cosas de valor.
Al llegar a la casa de la familia Valdez les salió al frente la señora Concepción Valdés de quien se asegura los enfrento fuertemente. Los Franceses en medio de su embriaguez comenzaron a robar la honra de las mujeres sin interesar fueran casadas o muchachas. El cura de Concordia Bartolomé Soto de la Paz, imploraba a los franceses que pararan pero la chusma andaba loca por el alcohol ingerido. Una a una las viejas casas fueron cayendo consumidas por el fuego.
El anciano Cura Bartolomé Soto de Paz, se encamino al campanario para tocar las campanas en señal de llamamiento a los hombres que anduvieran cerca de la población pero el cura fue alcanzado en el campanario y lo mataron metiéndole la bayoneta (Este Franciscano había llegado a la población de Concordia el mes de Agosto de 1850). Los muertos fueron echados al arroyo, entre ellos mujeres, niños, ancianos.
A otros les prendieron fuego apilándolos en las calles. Al día siguiente, el domingo del 12 de Febrero de 1865, los franceses al mando del teniente coronel Cotteret, los soldados africanos y los indios Coras al mando de Manuel Lozano se encaminaron al Rosario, Sinaloa dejando atrás terror y tragedia, así como un silencio sepulcral.
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