HAY DE “ABUELAS, A ABUELAS”
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Diplomado y Maestría en
Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Para una abuela, los nietos
siempre ocupan un lugar importante en la vida y muchas veces son más amados que
sus propios hijos. Sin embargo, con algunas acciones, una abuela puede alejar a
sus nietos y perder su reconocimiento, porque sus errores le salen demasiado
caros.
Como definir a una abuela
“Bondad, ternura incondicional” Con la abuela, cada persona tiene su propio
conjunto de recuerdos. Este conjunto es único para cada persona, pero también
existen cosas comunes. De esto es de lo que me gustaría hablar hoy. Te hablaré
de esas cosas que recordamos con más frecuencia cuando se trata de abuelas.
Creo que será interesante para los nietos, que podrán sumergirse en sus
recuerdos.
Lo mismo ocurre con las
abuelas, porque podrán prestar atención a estas cosas para que sus nietos las
recuerden con una buena palabra en el futuro. “Bondad incondicional” Los padres
pueden ser amables, pero también pueden castigar. Para con ellos en muchas
ocasiones hay que ganarse su amabilidad, ya que es frecuente que te ignoren
como hijo. Pero con las abuelas la historia es diferente. Siempre son amables,
siempre de tu lado. Ya sea un conflicto con los padres o en la escuela, por
ejemplo, ahí están como verdaderas guerreras defendiéndote hasta con las uñas.
Son raras las abuelas que no se comportan así. Al menos para ni hacia fue. Es
muy difícil recordar al menos un momento en el que esta amabilidad no estuvo
presente.
Siempre hubo bondad y amor
incondicional. En época de vacaciones visitábamos a mi abuela, mientras que
otros niños se quedaban en el pueblo todo el verano. Mi ventaja es que mi abuela vivía en la
ciudad, mientras que para ellos ella vivía en el pueblo. En ese pueblo que a
medida que vas creciendo te das cuenta que los amigos que tuviste en la
infancia siguen siendo esos amigos que miras en su rostro la alegría cuando
regresas y los vuelves a saludar. Ahí, están pase lo que pase. En la ciudad, y
en vacaciones con mi abuela me dieron la oportunidad de conocer gente nueva
para hacer verdaderos amigos.
Por ejemplo, encontré a mis
primeros amigos de verdad en el parque del club de leones que estaba por la
calle Zapata y que hoy es el patio de la secundaria dos en Culiacán en la
colonia Rosales. Ahí a media cuadra vivía mi abuela por la calle rio Choix. Por
eso, este es un momento especial que recordarle. Las gentes dicen que una
abuela es la que siempre está dispuesta a mal educar a sus nietos, se olvidan
que ellas lo dan todo por uno sin importar si hay dinero o no, todavía intenta
hacer algo por ejemplo veía como revisaba su monedero para llevarme al circo
que se instalaba en un campo con el monte recién cortado para que se instalara
el circo por atrás del centro de salud.
Además, ya dentro me
compraba golosinas y se divertía al igual que yo con los payasos, Lo mismo
sucedía cuando me llevaba a la matiné en el cine diana por la calle Álvaro
Obregón. Mi abuela siempre encontraba algo que regalarnos a sus nietos. Los
padres en cambio necesitan un motivo para hacer un regalo o mimar a su hijo.
Pero las abuelas no necesitan un motivo, siempre intentan regalar algo a sus
nietos, sin importar fechas o eventos. En lo personal siempre he guardado muy
buenos recuerdos de mi abuela Rosa Millán Sáenz, quien para mí fue un Ángel que
Dios me envió para el disfrute de mi infancia. Pero aquí intentó resaltar esas
tres cosas que a la mayoría les resultarán familiares. La abuela es la persona
que deja los recuerdos más cálidos y brillantes en la vida de sus nietos.
Para los niños, ella es la
personificación del cuidado, el amor y la ternura, por eso desde pequeños le
responden de la misma manera. También hay malas abuelas a las que les gusta que
sus nietos les hagan todo tipo de reverencia, y dan unas palabras cariñosas
como si hicieran un favor, eso aleja a los nietos y no la ven con
agradecimiento. En abuelas se rompen géneros, las hay desde sobreprotectoras.
Sucede que una abuela literalmente tiembla por su amado nieto, preocupándose
cada segundo por su vida.
En las visiones más
terribles, un nieto se rompe la nariz al caer, le sangran las rodillas al caer
por correr, o mientras da un paso fuera del patio de recreo. La abuela corre a
la escuela queriendo proteger a su nieto de cualquier peligro, la abuela llega
a los extremos y le prohíbe trepar alto y correr rápido. En el parque le exige
a su nieto que se siente a su lado en el banco y juegue juegos tranquilos. Y
los niños, acostumbrados a correr y saltar, naturalmente comienzan a quejarse
de la restricción de la libertad.
Cuando el niño la visita
ella de inmediato piensa en alimentarlo, y casi obliga al niño a comer todo
esto, lamentándose de lo delgado que está y de lo mal que come, así como lo
pálido que se ve. No todos los niños quieren comer hasta caer rendidos y no
levantarse de la mesa hasta que el último trozo esté en su estómago, por eso
una abuela que sostiene una cucharada de sopa sobre su nieto y lo obliga a
“comer un poco más” no inspira amar, sino impotencia para defenderse. La
generación mayor a menudo está convencida de que las computadoras, los
teléfonos e Internet no aportan nada bueno y que solo traen daño. Hay algo de
verdad en esta afirmación, pero las abuelas olvidan que se han convertido en
una parte integral de la vida y que con la ayuda de Internet puedes aprender y
ampliar sus horizontes el nieto.
A ningún niño le gusta una abuela que le quita
el teléfono y le da largos sermones sobre lo mala que es la televisión. Para
las abuelas, los nietos siempre serán pequeños: ésta es la ley de la vida. Sin
embargo, a veces una abuela va demasiado lejos y en público trata a su amado
nieto como a un niño poco inteligente. Ella cuenta historias ridículas sobre
él, comparte detalles demasiado íntimos y trata de controlar cada paso. Un niño
en tal situación se siente extremadamente incómodo y avergonzado. Queriendo
motivar a su nieto, la abuela comienza a comparar al niño con sus padres.
Sin embargo, frases como
“Pero tu papá podría hacer cien flexiones a tu edad” es una forma muy
desafortunada de establecer una conexión emocional. El nieto se sentirá
ofendido, porque la comparación claramente no le favorece, y su confianza en sí
mismo bajará mucho, ya que es muy difícil alcanzar el nivel de su padre. Hay
abuelas malas que lejos de ayudar perjudican a los nietos y ese tipo de abuelas
son los padres quienes deben eliminarlas de sus visitas con los nietos o bajo
supervisión de los padres sin importar que ella se moleste. Son abuelas que no
aceptan la opinión de los padres del nieto, siempre mencionan que están
equivocados, incluso si esta persona es un experto en este asunto. Todo lo que
no encaja en su visión del mundo automáticamente se vuelve incorrecto.
Se siente libre de manipular
a los nietos para sus propios fines. Para ella los nietos son una herramienta
que ocupa para sus propios objetivos. El hecho que el niño sufra ante los
señalamientos sobre sus padres no tiene absolutamente ninguna importancia para
esta persona, y utiliza mentiras ya que el mentir es natural para ella. Son
abuelas que tienen una autoestima tan inflada que cree sinceramente que ninguna
persona es digna de que le digan la verdad. Si se siente acorralada, dirá
cualquier mentira sólo para salirse con la suya. No admite sus errores.
Nunca se disculpará por
nada, porque se considera por encima de todas las personas. No es estúpida, por
eso comprende que a veces también comete errores, pero su ego nunca le
permitirá admitir abiertamente sus errores.
A los nietos les oculta la
verdad o la manipula a su favor “esconderá sus cartas” hasta el último momento
para que nadie se entere de nada, ella cree que no hay nada más importante que
su propio tiempo, siempre anhela ser el centro de atención. Su deseo de llamar
la atención de los demás es interminable, lo que se explica por su falta de
confianza en sí misma. Para ella es importante que sus nietos hijo y nuera le
muestren constantemente cuánto le aman y aprecian.
Para ella siempre lo
importante es su beneficio, por lo que no piensa en el hecho de que sus
acciones pueden dañar a los demás. Incluso después de causar un dolor evidente
a alguien a su alrededor, nunca asumirá la responsabilidad de lo que dijo o
hizo. – Nunca muestra lo que piensa, o es, nunca se abrirá con su nuera ni
mostrará su verdadera naturaleza, porque teme que la manipulen de la misma
manera que ella manipula a todos los que lo rodean. No cumple sus promesas a
menos que le beneficien.
Cree que el mundo gira
alrededor de ella, lo que le impide aceptar una sola critica si su nuera o su
hijo se niegan a elogiarla, comienza a tratarlos como a una persona imperfecta.
Por lo general siempre está tratando en poner alerta según ella a su nuera y su
hijo sobre sus nietos, está tratando de convencerte de que algo anda mal. Toma
lo que quiere sin preocuparse en absoluto por las consecuencias destructivas de
sus acciones.
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