LOS PARTIDOS POLITICOS, Y EL
PAIS QUE TENEMOS
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Diplomado y Maestría en
Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Los representantes de la
autoridad deben contar en principio para ser seleccionados por un partido
político con un dirigente dotado de cerebro sano, con formación y conocimientos
suficientes. Es decir que sea un Homo sapiens, y no un troglodita. Dar un discurso no es sinónimo de integridad,
sino de lenguaje aprendido de memoria, y eso no lo covierte en humano, para
ello requiere comportamiento, estar conectado con la conciencia social ¿Qué
idioma hablan los politicos? ¿Por qué la mayoría no tiene desarrollada la
psique humana?
¿Por qué su objetivo es llegar al poder duro
para enriquecerse, y no para servir a la sociedad? Lo que llamamos vida
inteligente esta vedada para ellos, solo quieren vivir sin preocupaciones
futuras, y para ello caminan en círculos del poder duro utilizando su astucia
de forma negativa. Sigmund Freud (Psicología social), dijo que son seres de
tribu, de casta. Entre ellos roban alegremente, mientras que la juventud navega
sin rumbo alejada de ellos, estos denotan una patología “Avaricia, codicia,
miedo a la necesidad futura en quedarse sin alimento, bienes etc”
Es valido preguntarnos para
la juventud ¿México es un país propero, progrsista, democrático, tranquilo,
atractivo en lo emocional como para comprometerse con él en cuerpo y alma? ¿Los
politicos son generosos, bondadosos que pelean por estar en el poder duro para
ayudar a la gente, cuentan con moral, ética, educación? Estan al pendiete de
cultivar las mejores virtudes en la sociedad, conservar sus tradiciones,
respetar sus derechos?
La imagen de un país es una
de las ideas culturales más importantes de una persona, con la que correlaciona
la imagen de sí mismo, de su familia y del entorno social en el presente y en
el futuro. La imagen del país que se ha formado tanto entre sus habitantes como
entre sus ciudadanos y representantes de otros países se basa en ideas sobre su
singularidad geográfica, sus recursos naturales, la historia de los pueblos que
habitan este territorio, la capital simbólica de la cultura, así como ideas
sobre el destino futuro del país a lo largo del tiempo.
Los portadores actuales de
ideas prometedoras deberían ser los jóvenes. Sin embargo, los jóvenes mexicanos
reniegan de su propia identidad como mexicanos, y además la visión de país que
tienen es muy diferente entre los jóvenes del norte, con los del centro y el
sur del país, y a eso hay que añadirle por regiones. Los jóvenes mexicanos han
decidido transitar por el poder blando (Dejar hacer, dejar pasar) Para ellos es
mucho más importante el placer, que el poder sin darse cuenta que son
manipulados por la información que el poder político pone en sus manos como
instrumento de difusión de sus ideas.
Para que la sociedad
mexicana cambie de rumbo se necesita cambio de ideas en el centro del poder, y
desarrollo con oportunidades para que los jóvenes aspiren como usuarios
permanentes. Así, lo hizo china, Japón, Alemania en donde el poder político, se
convirtió en puente de desarrollo aspiracional para esa transición, y lo que
sucedió fue un crecimiento social, económico, humano. En México los jóvenes
luchan por no caer en el poder fáctico de los partidos políticos que se
autoproclaman en ser el puente entre el poder del gobierno y el poder de la
sociedad, y en este supuesto puente encantador de ilusiones queda convertido en
ese poder blando que solo sirve en la estrategia para que quien domina acceda
al poder duro o lo herede a su tribu.
Toda sociedad, en aras de su
estabilidad y supervivencia, transmite a sus miembros, y principalmente a la
generación más joven, los requisitos y reglas de su cultura para la educación y
reproducción de las personas de una cultura determinada sin embargo todo lo
anterior no está identificado con claridad en lo cotidiano, familiar, político,
económico, etc. Son meras ideas sociales, para manipular a su antojo el
principal capital social de un pueblo que son su juventud, lo que asegura la
preservación de su destino histórico: Los partidos políticos en la sociedad
mexicana se han convertido en un estorbo al no nutrir ni desarrollar el
carácter moral nacional y la mentalidad del pueblo ¿Dónde quedaron los ideales
de nación, los rituales, símbolos patrios, los códigos de comportamiento de
nuestra sociedad?
– Los partidos políticos construyeron su
propia tribu en común acuerdo con sus intereses particulares ¿Dónde han quedado
los valores de las comunidades arrasadas por la codicia y avaricia? ¿Dónde está
la patria que según el himno nacional defenderemos? ¿Dónde quedo el respeto a
la tierra, al fruto del trabajo honesto? ¿Acaso la sociedad mexicana conserva
su fe en sus ideales, esperanza en realizarlos, por amor a la humanidad, en ser
Sosten de su familia, sus valores morales, virtudes “Fe, esperanza y caridad”?
¿Hay respeto por las ideas, deseo de conocimiento y aprendizaje útil? Los
medios de comunicación aliados con el poder duro regional convertido en
cacicazgos, llevan ataques a la conciencia colectiva controlándolos con seudo
información, o imágenes de percepción distorsionada.
Es momento de preguntarnos
¿Qué piensa la juventud del país, sus autoridades regionales impuestas por los
partidos políticos, su abuso del poder, sus valores morales, éticos? Un México
que nunca ha podido o no lo han dejado ser generoso como lo es su gente en
general Un México, qué hemos y vamos perdiendo con los actuales partidos
políticos “espiritualidad, moralidad, generosidad, bondad, misericordia,
castidad, paciencia, religiosidad, así como tranquilidad” ¿Qué les espera a las
nuevas generaciones? Trabajo duro y mal pagado, educación de mala calidad,
riqueza para unos cuantos quienes en su mayoría trabajan como autoridad y de
inmediato buscan su estabilidad económica sin importarles el respeto a la ley y
las buenas costumbres.
La autoridad regional se
destaca como factor separado en los significados del pueblo que de forma
pasible aguanta vara en asuntos de inmoralidad y falta de ética. La percepción
de patriotismo se ha esfumado en las nuevas generaciones. Ya no se identifican
con los símbolos patrios, incluso una gran mayoría de políticos no son capaces
de cantar el himno nacional sin alterarlo, y este es el fiel reflejo del abuso
del poder de los partidos políticos quienes toscamente seleccionan entre sus
filas a los más torpes de su tribu, pero que les sirvan a sus intereses
particulares. Esta es la imagen de país que tenemos.
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