miércoles, 2 de julio de 2025

 

EDUCAR AL HIJO Y A LA HIJA POR LA MADRE Y EL PADRE

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Ex Director de “La escuela Normal del Pacifico” Ex Director General “Instituto Pedagógico Hispanoamericano.

El hijo: Las madres crecen con la idea que el hijo por ser hombre tiene necesidades de influencia masculina. Sobre todo, cuando es el padre el único que trabaja. Para ellas es el hombre el protector, y el sostén de la familia, y la mujer es la guardiana del hogar “La reina”. Los primeros años de vida del niño, es esa madre la que lo educa, pero tan pronto como el hijo llega a la secundaria pasa al cuidado de su padre, quien se encarga hasta del deporte que practicara.

 La crianza de inicio es totalmente femenina, por eso los niños hombres se ven afectados en esa forma de crianza. La mujer le suelta la crianza al padre creyendo que un hombre solo puede ser educado por otro hombre y que mejor que sea este su padre. Sera el padre quien se encargará de inculcarle la   disciplina, responsabilidad, resistencia, comportamiento de hombre, trato social hacia las mujeres. Por su parte la madre lo apoyara con la ternura, dulzura, sensibilidad, intuición, ser la buena y el padre el que castigue (Dos formas de educar muy diferentes)

 Para una madre, un hijo es un milagro de Dios, con quien inicialmente tiene una estrecha conexión no solo espiritual, sino también física. Las madres aman a sus hijos tal como son, los cuidan, vigilan la alimentación, la higiene, dan cariño, ternura, y son más tolerantes con los niños. El papá, se da menos tiempo para atender a un bebe, es menos tolerantes con él. Las madres responden a los sentimientos de los niños, perdonan, lamentan, consuelan, tratan pequeños episodios con comprensión. Ambos padres son importantes y necesarios para un niño. Se ha demostrado científicamente que los niños cuyos padres tomaron parte activa en su crianza crecieron más exitosos y socializados.

La hija: Una niña desde una edad temprana comprende las relaciones y roles familiares y aprende las relaciones correctas en la familia. Una visión masculina del mundo es muy importante para una niña. Y sus secretos deben ser no solo con mamá, sino también con papá. Haz cumplidos con más frecuencia. Para la confianza en el propio atractivo, la opinión del padre es a veces más importante que la evaluación de la madre.  No la castigues físicamente. El abuso infantil es generalmente inaceptable, pero en relación con una niña, esto viene con problemas en la vida adulta cuando establece relaciones cercanas con un hombre.

Se requiere contacto físico. El abrazo de un padre es confiabilidad, fuerza y seguridad. La confianza en la protección crea en la hija seguridad en sí misma y confianza básica. La cálida relación de una niña con su padre es tan importante como con su madre, solo que son diferentes. El papel principal de un padre en la vida de una hija es encarnar la imagen de un compañero ideal y formar la feminidad en ella.

Las niñas también necesitan a su Papá. La relación entre padre e hija radica en la actitud de un hombre hacia una futura mujer y una niña hacia los futuros hombres en su vida. Después de todo, se sabe que inconscientemente elegimos un compañero de vida que se parece a un padre o una madre. En nuestro contexto, la gran mayoría de hombres evita criar a una hija, y cuando hacen señalamientos con respeto a la educación de los hijos bromean “El niño es mío, la niña es tuya, así que arréglatelas con ella” El hombre tiene miedo en educar a una hija, se muestra confundido por el hecho de que no sabe cómo hacerlo. No sabe cómo jugar con ella, le dice que no puede patear a una pelota o jugar béisbol, que se dedique a jugar a las comiditas y con sus muñecas.

Por su parte la niña ocupa estar creciendo al lado del hombre que es su padre, para superar el complejo de Electra (A la edad de 4-5 años, la niña se enamora de su padre, comienza a tener celos de su madre y sueña con casarse con su padre). Esta etapa normal de crecimiento es muy a menudo bochornosa para el hombre padre, que no sabe cómo comportarse en tal situación. Cuando en realidad debería ser sencilla y darle una explicación a su hija “Sabes, te quiero mucho. Pero tú eres mi hija y ya tengo una esposa, esta es tu madre y también la amo mucho”.

Es necesario mostrar el valor de la familia y los diferentes roles en ella. Esta es una lección muy importante para la niña, que ayudará en el futuro a construir relaciones con el sexo opuesto. Es el padre quien forma en la niña la primera autoestima femenina y le demuestra la actitud que, al convertirse en mujer, esperará de los hombres. Los primeros elogios, apreciación de la belleza y otras virtudes: todo es del padre. En ningún caso debes criticar la apariencia de tu hija, al contrario, debes hacerle saber que su padre la acepta. Junto con el amor incondicional, como el de una madre, un padre ama y aprecia los logros y los éxitos. Desarrolla en la niña las cualidades necesarias para la vida, socializa.

Una difícil situación se presenta cuando los padres se divorcian, y la madre cae en el error en desacreditar la imagen del padre o, lo que, sucede con mucha menos frecuencia, lo elevan. Pero el padre no debe ser borrado de la vida de la hija. Para el desarrollo de una niña, es muy importante no formar una imagen negativa de su padre en su mente. Si el padre desaparece después de un divorcio o nunca existió, es importante encontrar un buen ejemplo de comportamiento masculino entre familiares y amigos (abuelo, tío, amigo de la familia). Lo principal es que la niña adquiere las habilidades de interacción con los hombres.

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