viernes, 25 de octubre de 2024

 

EDUCANDO A NUESTRO HIJO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 Hasta ahora, las mamás y los papás están cada vez más inmersos en el trabajo para mantener a sus familias, por lo que las conversaciones, y más aún los juegos y paseos en general, se han convertido en una rareza. Al regresar de sus oficinas, los adultos colapsan por el agotamiento o intentan preparar la cena, limpiar, revisar rápidamente sus pendientes. Las conversaciones sinceras ya no están incluidas. No se le pregunta al niño como le fue en la escuela, que le resulta importante. Los padres son los que le transmiten la inseguridad por sus negativos cometarios frente al niño.

Un niño que no es atendido y se le controla con regalos se convierte en un niño caprichoso, berrinchudo, grosero, obsesivo y egoísta. Al niño se le abraza, se busca su contacto visual, se le escucha activamente. Un abrazo un beso, una caricia en su pelo despues de que llega de la escuela o usted llega del trabajo le genera emociones positivas tanto a usted como a él. Establece relaciones de confianza. Los niños que son abrazados por sus padres crecen mucho más felices. Después de abrazar, pregúntele al niño cómo le fue en el día, qué cosas interesantes sucedieron, qué vio, qué hizo. Averigüe si algo lo está molestando o perturbando, y mientras escucha la historia, haga buen contacto visual. No te alejes y no lo interrumpas. Debe mirar suavemente y sin juicio sus ojos y a la cara mientras habla.

No trate de no engañar al niño incluso en cosas pequeñas. Cuántas veces le has dicho a tu hijo que hoy lo acompañaras a un lugar. No todos tienen la capacidad para explicarle al niño todo lo que pregunta, pero no debes dejar de intentarlo. Si, usted se la pasa criticando y diciéndole al niño que todos los seres humanos son malos, falsos, mentirosos, el niño aprenderá que el engaño es la mejor herramienta a utilizar en su vida y se llegara a engañar a sí mismo. Siempre hay algo más interesante que darle una tableta para que se entretenga.

Es mejor invitarlo a caminar, compartir por la calle experiencias para que no termine dependiente de la computadora o la televisión. El manejo de que uno de los padres sea el blandito y el otro el malo es una forma errónea de educar, puesto que el niño necesita el ejemplo de ambos. Si el papá o la Mamá no permiten algo al niño, el otro debe respetarlo (No se deben romper las reglas ni la autoridad ante sus ojos, las inconsistencias son malas, y le dan la oportunidad al niño de violarlas. No regañe o controle a los abuelos delante del niño. A los niños no se les llena de regalos sino de amor, y atención.

Cualquier padre sabe, no importa cuánto le enseñe a su hijo, seguirá tomando el ejemplo principal de usted. Sus ejemplos serán la base de lo negativo y positivo en su vida, y tendrá que lidiar con ellas en su futura vida de adulto. A veces delante de ellos ofendemos, gritamos, los regañamos sin consideración, y con el tiempo, conducen a un efecto muy decepcionante. El mal uso de las palabras, gestos pueden tener un efecto poderoso y causar ansiedad en los niños, determinando su comportamiento durante muchos años. Criticarlos por estar más bajos de estatura que otros niños les daña, el comer mal.

Las frases se deben usar para estimularlos de lo contrario se está cometiendo un error en una sana crianza. El niño puede dejar incluso de intentar hacer algo, ya que sabe con certeza que no lo logrará tan bien como los demás, porque usted se lo recalco. Un padre o madre desesperada al ver a su hijo que intenta amarrarse los cordones del zapato en lo inmediato le dice “Déjame amarrártelos” Es una madre ansiosa que trasmite su ansiedad al involucrarse demasiado sin darle tiempo a que aprenda hacerlo por sí solo. Todo indica que nadie está dispuesto a preguntarle su opinión al niño, y a menudo se le ordena que se calle. No lo dejan expresarse en sus intereses y en esta forma nunca aprenderá a expresar y defender su opinión. Si, usted desea formar a un niño que nunca discuta, razone, peleo por sus opiniones y este en espera de que alguien siempre le diga lo que debe o no hacer, es cuestión de estarlo callando desde pequeño, no dejarlo que opine, interrumpirlo cuando desee hacerlo, que se subordine a los demás.

Decirle a un niño cuando llora por una rabieta “¡Ya, deja de llorar, solo estas molestando!” ¡Pareces niña llorando! ¿Acaso no tiene derecho a mostrar sus sentimientos?  ¿Por qué le prohíbe llorar? ¿No tiene derecho a soltar sus lágrimas? Prohibiéndole llorar, le haces acumular dolor en sí mismo. (Cualquier emoción y sentimiento es normal) Es posible que, al ir creciendo se vaya perdiendo la capacidad en reconocer o sentimientos, se suprima expresarlos, controlemos las emociones y con ello aumentemos la ansiedad. Los padres van señalando múltiples cosas desde ¡No, toques al perro, porque te va a morder! Cuidas que el hijo nunca esté en peligro o cerca del mismo, advirtiéndole, pero si se excede le generara miedo.

Unos padres le dicen a su niño que no pida una cosa, que salga a trabajar para vea lo que se sufre para obtenerlo. El niño intentara ganar dinero lo antes posible sin darle importancia a la forma en la que lo obtiene, y comenzara robándoselo a su mamá o a su papá. Si, el padre lo golpea por agarrarle el dinero, genera en el niño miedo a ganar dinero (No se le enseño la forma de obtenerlo) Es común que un niño que se siente rechazado por su padre o madre, tío, familiares no se deje abrazar, ni hacer caricias, va perdiendo su amor, afecto y declara que no acepta frente a la persona sus caricias o afecto comenzando a rechazar. El niño observa los comportamientos del padre y madre para valorar quien es más malo de los dos con él.

Si queremos que cualquier sentimiento negativo que experimenten nuestros hijos desaparezca lo antes posible, debemos enseñarles a reflexionar sobre los acontecimientos. No, se apresure a sacar conclusiones, permita que se exprese y coméntele el porqué de las cosas que suceden. Para aumentar la confianza de su hijo en sus habilidades y valor, pídale ayuda. Encuentre algo en lo que su hijo sea bueno y hágaselo saber que aprecia su talento especial. Deje que su hijo se sienta como un experto. Los niños pueden sentirse inseguros cuando están trabajando duro en una nueva habilidad, pero no lo están haciendo bien.

Ayúdelos a recordar experiencias que ya han tenido: cómo dominaron cosas difíciles como cepillarse los dientes o atarse los cordones de los zapatos. Recuérdele a su hijo lo difícil que parecía antes y lo fácil que es para él ahora. Demuestre a sus hijos que en ciertas ocasiones usted tampoco está seguro o contento con lo que hizo y le salió mal, para que comprenda que en la vida hay todo tipo de experiencias. Que sepa que nosotros también luchamos contra las inseguridades eso puede ayudarlos a lidiar con sus miedos. Hágale saber a su hijo que algunas de las cosas más interesantes y gratificantes de la vida requieren mucho, esfuerzo.

Aprender un nuevo idioma, andar en bicicleta, construir robots: aprender cosas nuevas lleva tiempo. Cualquiera que sea la razón por la que su hijo no se siente bien, necesita saber que lo ama por lo que es, sin expectativas ni reservas. Trate de encontrar tiempo para abrazarlo y decirle "Te amo". No, se trata de estar halagándolo con frases como ¡Eres muy inteligente! Ni darle demasiada atención en todo lo que está haciendo, hay que dejarlo para que, si comete un error no le dé miedo a volverlo a cometer, que aprenda que la perseverancia es no auto engañarse. Hágale saber que esto es importante en la vida.

No hay comentarios:

Publicar un comentario