SENTIMIENTOS DE LOS ANIMALES
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional
Autónoma de México.
Los animales están constantemente presentes en
nuestras vidas. Hace tiempo que han aprendido a adaptarse a las personas y, a
veces, incluso a manipularlas para conseguir lo que quieren. Pero ¿qué
emociones son capaces de experimentar? Esta cuestión preocupa no sólo a los
dueños de mascotas, sino también a los científicos de todo el mundo. Los animales también tienen
músculos faciales con los que muestran su alegría o enfado. Y se desarrollan
mejor en los mamíferos.
Investigaciones recientes muestran que los animales
tienen reacciones emocionales mucho más complejas de lo que podríamos haber
imaginado. Muchos mamíferos e incluso aves son capaces de vivir experiencias
emocionales como alegría, tristeza, miedo, cariño e incluso empatía. Los
científicos han descubierto que, en los animales, al igual que en los humanos,
ciertas partes del cerebro se activan durante momentos de experiencia
emocional. Por ejemplo, los estudios con delfines y elefantes confirman que son
capaces de experimentar dolor y empatía, mientras que se puede observar que
perros y gatos muestran signos de alegría y afecto hacia sus dueños.
La evidencia científica confirma que los animales
pueden ser amigos y experimentar un sentimiento de afecto tanto entre sí como
hacia las personas. Saben cuidar de sus seres queridos, proteger, ayudar y
empatizar. Por ejemplo, experimentos han demostrado que las ratas son capaces
de rescatar a sus compañeros de situaciones difíciles, aunque esto no les
beneficie directamente. Un ejemplo son los burros cuando los pone en corrales
separados de las vacas, becerros, caballos se acercan a la cerca para
interactuar, y se sienten atraídos entre sí.
Después de que los juntas en un mismo corral, se
vuelven inseparables. Si uno se va, el otro comienza a preocuparse, a mostrar
signos de ansiedad y a esperar en la puerta. Este es un claro ejemplo de que
los animales pueden formar fuertes vínculos emocionales y experimentar
verdaderos sentimientos de amistad y cariño. Los animales muestran sus
sentimientos e interactúan con el mundo que los rodea. Todos los días disfrutan
de nuevas amistades, cuidan a sus hijos, se comunican y juegan. Estas
observaciones nos brindan la oportunidad no sólo de comprender mejor el mundo
animal, sino también de reflexionar sobre la importancia de las conexiones
emocionales y la compasión en nuestro propio mundo.
A los elefantes les encanta que los toquen. Se
enamoran con la punta de su trompa, y se dan palmaditas en la espalda. Durante
la temporada de apareamiento, las nutrias se vuelven increíblemente activas y
móviles y pasan mucho tiempo jugando, pero se van a dormir abrazadas con sus
patas. Los lobos severos sólo parecen amenazadores; de hecho, son muy amables,
llevan una vida familiar fiel y se cuidan constantemente unos a otros. Los
cisnes son un símbolo muy conocido de amor y fidelidad en la cultura popular.
Los pájaros enamorados son capaces de reconocerse entre otros individuos y
permanecer fieles a su pareja toda su vida (Palomas).
Los búhos son metódicos y pacientes en su cortejo y
siempre son serios: el macho trae presas a la hembra, construye un nido e
invita a la hembra a convertirse en su amante. Cuando una pareja tiene
polluelos, el macho mantiene completamente a la familia. Los zorros son
compañeros leales y buenos padres. El macho siempre participa en la crianza de
los cachorros. Y antes de tener descendencia, la pareja mejora en conjunto su
madriguera común.
Los buitres negros no son pájaros tan bonitos en
apariencia, pero son un muy buen ejemplo de una familia numerosa y fuerte.
Estas aves viven en bandadas, las parejas permanecen durante muchos años. La
familia incuba los huevos y cuida juntos a los polluelos. ¡Engañar a una pareja
puede provocar la ira de toda una parvada! Algunas especies de aves y animales
se decoran para hacerse más atractiva. Y si los pavos reales esponjan su
hermosa cola colorida frente a las hembras y a todos los que los rodean.
Los monos tienen muchas habilidades
asombrosas. Hay incluso menos trabajos
científicos sobre la expresión de emociones en otros animales. Sin embargo,
entendemos cuando un gato o un perro y estamos muy familiarizados con la sonrisa
agresiva de los perros. Y esto no es en absoluto producto de nuestra
imaginación. Lo que pasa es que, si la emoción no afecta directamente a la
persona, puede resultar más difícil de interpretar. Es especialmente difícil
entender las expresiones faciales del armadillo y de animales similares que
llevan “armadura”: las escamas que cubren el cuerpo del animal dificultan la
comunicación.
No son sólo los mamíferos los que muestran alegría
o tristeza. Nos damos cuenta cuando el hámster quiere abalanzarse sobre
nosotros y evitamos al pavo o al ganso, o algún borrego de mal talante porque
invadimos su corral, cuando su comportamiento es alarmante. Sin embargo, no
todo el mundo tiene músculos faciales. Las aves tienen su propio conjunto de
señales: cantos, sonidos de alas, cola suelta, pico abierto, etc. Los anfibios,
reptiles y peces suelen hacer crujir sus escamas o utilizar electro receptor
para transmitir emociones.
Los animales se comunican entre sí con los de su propia
especie, y algunos lo hacen con otras especies. A una persona le interesan las
emociones solo de aquellos animales con los que se encuentra con mayor
frecuencia. Por eso las expresiones faciales de las mascotas se han estudiado
mejor que las de los animales salvajes. Y es que podemos descifrar la expresión
del rostro de nuestro querido perro, gato, más rápido que la de un zorro.
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