FEMINISMO (6)
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Diplomado y Maestría en
Desarrollo Humano. FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Las mujeres y los hombres
estamos biológicamente determinados, pero nos volvemos psicológicos y sociales,
y somos oprimidos social y culturalmente, sobre todo a través de una
articulación lingüísticamente escrita. A través de una estructura lingüística y
mental ya existente, una matriz heterosexual, la identidad sexual se construye
a edades tempranas. El sujeto no tiene género, lo biológico está completamente
subordinado al significado social y cultural de nuestra existencia como
representaciones de género.
La sociedad se caracteriza por
las contradicciones crecientes entorno a la participación de las mujeres en la
vida pública, desde el nivel local al internacional. Este proceso se mantiene
latente en la agenda política, social, ya que van en contra de las costumbres
patriarcales, contradicciones políticas establecidas, algo que se puede
ilustrar con ejemplos como el aumento de la violencia sexual contra las
mujeres. Las mujeres están forzando al estado mexicano a que cambie la forma de
organización antigua, por lo que los hombres van perdiendo poder.
Cada vez son más las mujeres que
arriban al poder político y empresarial, cada vez más se están reemplazando las
formas jerárquicas de toma de decisiones. Gran apoyo ha recibido días mujeres
de las redes informales, lo que las beneficia. Paradójicamente los
señalamientos en contra de las que han logrado encumbrarse su imagen de
personas sanas en materia de materia de corrupción y tráfico de influencias
disminuye. Cuestiones administrativas que anteriormente quedaban en puestos del
sistema desarrollo Integral de la familia (DIF), en donde la esposa del
gobernante en turno cuenta con una bolsa grande de dinero público sin dar
cuentas a nadie para pasar los años de gobierno viviendo como una reina ¿Tienen
derecho, es moral?
El estado mexicano requiere
urgentemente un cambio diferente en su política en la que se eliminen las
contradicciones y los conflictos de la agenda democrática, lo que creemos
afecta particularmente a los grupos de mujeres que luchan por la igualdad de
género. Reconocer que el enfoque feminista es capaz de aportar, pero las
contradicciones de unas por las otras en la sociedad ayudan al movimiento
feminista y le cobra fuerte factura. Ahora el género se trata en un espectro
más amplio de dimensiones de poder, por lo que se vuelve necesario analizar y
comprender el poder.
Creo que en la actualidad se desarrolla una
orientación más tradicional hacia la democracia, la representación y la
política de intereses en paralelo con diversas formas de enfoques discursivos
de la política, sobre todo para que las preguntas sobre los límites de la
política femenina puedan formularse de una manera más integral. En los haceres
feministas probablemente requerirán análisis que vayan más allá del enfoque que
existe hoy en día en las políticas feministas, en donde la mujer con todas sus
capacidades, habilidades, inteligencia sea puesta al centro de atención, y deje
de funcionar en un segundo plano.
Este puede ser el momento en
México de la oportunidad de una democracia en igualdad de los tres géneros para
enriquecer tanto la política como sus análisis feministas, y de géneros. La
tensión está vigente puesto que en lo general existen actitudes aparentemente
incompatibles, sobre cómo debería ser el orden social, por un lado, y la visión
del mundo como incierto, casi imposible de captura en términos de cambio, por
el otro. Comprender el poder y las relaciones de poder juega un papel muy
importante en los asuntos generales de una agenda nacional.
Romper los limites tradicionales
es un desafío no solo para las feministas sino para los grupos minoritarios
acomodados en un tercer género. Se requiere construir un nuevo nacionalismo en
donde quepan los tres géneros bajo un orden común de intereses dándole
visibilidad a los dos géneros relegados hasta el día de hoy. Un cambio de
enfoque hacia lo "normal" en el sistema de poder examinándolo a
través de nuevos temas y enfoques alternativos.
Un poder y un género al frente
del mismo que defina y analice las formas de la libertad como eje central de
los géneros, que vaya resolviendo las preguntas en cada género dándole entrada
a lo que significan las responsabilidades, atribuciones, obligaciones con sus
aportes respectivos. Si se quiere revertir lo negado por cientos de años se debe
adaptar la constitución y una reforma política en donde se inscriban juntos los
tres géneros, eso es ganar y alcanzar logros en nombre de la democracia con
perspectiva de género a la vez beneficiaria a la ideología desde la preparación
de las mujeres y el oro género. Daria
como resultado una democracia más práctica.
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