MUJERES EN LO LABORAL
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Diplomado y Maestría en
Desarrollo Humano. FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
En general, las leyes laborales
prohíben que los empleadores contraten solo a hombres. Tales prácticas de
contratación se consideran discriminatorias. Sin embargo, la ley federal del
trabajo permite que los empleadores usen el género como condición para el
empleo bajo ciertas condiciones. Los empleadores pueden contratar solo a
hombres si ninguna mujer puede realizar el trabajo. Sin embargo, cuando se
aplican las leyes contra la discriminación, algunos trabajos siguen atrayendo
predominantemente a candidatos masculinos.
Muchos trabajos de actuación en
el escenario y la pantalla y trabajos para bailarines y cantantes requieren que
seas un hombre o una mujer. Los productores y directores a menudo desean crear
una sensación de credibilidad y autenticidad, y sería menos creíble para la
mayoría de las audiencias si una mujer interpretara un papel masculino y
viceversa. Hay trabajos específicos para hombres y otros para mujeres. La
mayoría de las modelos de ropa son mujeres y los hombres asumen un papel
secundario. Igualmente sucede en centros nocturnos donde se presenta variedad
con bailes exóticos.
Los asistentes en los baños de restaurantes
son del mismo género que autoriza la entrada a ese baño En 1853, Antoinette
Brown fue la primera mujer en ser ordenada al ministerio en los Estados Unidos.
Desde entonces, muchas pastoras poderosas han ingresado al ministerio y
liderado sus congregaciones. Sin embargo, a algunas mujeres les puede resultar
más difícil ordenarse o encontrar trabajo como pastoras de iglesias que sus
contrapartes masculinas. La iglesia católica no permite que las mujeres se unan
al sacerdocio. Solo los hombres pueden ser ordenados como sacerdotes, y solo
los hombres pueden servir como diáconos en la iglesia católica. En 1994, el
Papa Juan Pablo II declaró formalmente que la iglesia no tiene el poder de
ordenar mujeres.
Algunos católicos creen que la iglesia
cambiará su posición sobre el ingreso de las mujeres al sacerdocio. Algunas
iglesias y denominaciones no ordenan mujeres al ministerio ni les permiten
servir como pastoras de la iglesia. Sin embargo, sus políticas pueden permitir
que las mujeres se desempeñen en otros roles de liderazgo. Las mujeres en tales
denominaciones que quieren ser pastoras tienen dos opciones: Cabildear por un
cambio en la política o pasar a una denominación que ordena mujeres.
Las que logran ordenarse
reportan dificultades para encontrar trabajos pastorales después de la
ordenación, particularmente si son ordenadas en denominaciones que no colocan
clérigos en las iglesias, pero que requieren que los ministros se postulen a
congregaciones individuales para un trabajo. Las denominaciones que ordenan
mujeres pueden tener una política que permita a las congregaciones individuales
establecer sus propias políticas sobre la contratación de mujeres ministras.
Además, es posible que una
congregación no tenga una política contra el clero femenino, pero su comité de
contratación o los miembros votantes pueden sentirse incómodos con la
contratación de una pastora. Las que no pueden ordenarse como pastoras buscan
una capellanía en un hospital, una dirección espiritual. Las principales
empresas en materia deportiva profesional tienen sus propias reglas en
contratación, por lo tanto, muchos consideran que jugar fútbol o béisbol profesional
son trabajos específicos para hombres. Es casi imposible que las mujeres
jueguen béisbol profesional. Durante muchos años el ejército y la armada de
México no admitía a las mujeres en mandos, pero ha cambiado su política, aunque
se siguen manejando excepciones. Los entrenamientos para mujeres y hombres son
muy diferentes a los hombres se les exige más en su entrenamiento, debido a la
condición morfológica y física de las mujeres. Algo similar viene aconteciendo
con las mujeres policías, las bomberas (Prejuicios sociales y de genero)
Durante la Segunda Guerra
Mundial, se incorporaron a las filas miles de hombres jóvenes y ante la falta
de mano de obra, Estados Unidos y los países aliados llamaron a las mujeres
para reemplazarlos para el campo, las fabricas siguieran produciendo, los
alimentos y materiales para la guerra. En 1943, más de 310.000 mujeres estaban
empleadas en la industria aeronáutica, lo que representaba el 65 por ciento de
su fuerza laboral de Estados Unidos.
Sin embargo, el pago que ellas recibían era de
un 50% en comparación con el de los hombres. En el año 2020, en México el 55%
de la fuerza laboral son hombres y el 45% mujeres. El salario promedio de los
hombres sigue siendo un 15 a 20% superior en el mismo rango y responsabilidad.
Las mujeres ganan menos que los hombres y se debe a que muchas de ellas se
emplean muy jóvenes en trabajos en tiendas como dependientes, recepcionistas,
capturadoras por internet de pedidos, agentes de ventas, de información,
publicidad, hacer la limpieza u otras funciones menores y al convertir la media
nacional nos da este resultado del porque el 15-20%. En los niveles de
profesionistas las mujeres ganan igual que los hombres o andan en un promedio
de 95% de ese salario.
En la actualidad un 40% de las
mujeres son gerentes, directoras de hospitales, jefas de servicios médicos,
recursos humanos, servicios sociales, diputadas, senadoras, rectoras,
directoras en educación, relaciones públicas, jefas de prensa en municipios y
gobiernos estatales, publicidad y promoción, alojamiento, venta de propiedades,
bienes raíces y asociaciones comunitarias (Ganan igual que los hombres). Los
hombres están más posesionados en el campo de la informática, abogados,
agrícola, ganadero, arquitectura, ingeniería, construcción. Las mujeres en
Medicina, odontología, sociología, trabajo social, educativo, comunicaciones,
publicidad. En los matrimonios jóvenes trabajan los dos. Solo un 20% trabajan
solo los hombres.
Podemos observar que las mujeres
han entrado de lleno al campo laboral y van cambiando rápidamente la percepción
que los hombres tenían de ellas. Las nacidas a partir de 1980, están ingresando
a las Universidades en mayor proporción que los hombres, y a medida que esto
siga sucediendo el futuro campo laboral será dominado por las mujeres, borrando
lo tradicional. La mayoría de los desarrolladores de software son mujeres. El
campo de la Medicina en todas sus ramas incluyendo Veterinaria están en plena
efervescencia con alumnas ganando terreno. Los analistas financieros son en su
mayoría mujeres. El clero sigue siendo un gran obstáculo para ellas a menos que
se dediquen a enfermería y cuidado de ancianos o educación (Dominación
masculina)
El cine, la televisión en las
áreas gerenciales está dominada por hombres mientras que en los presentadores y
presencia en la cámara del televidente son mujeres. En arquitectura se reparten
créditos. Pilotos de líneas comerciales son hombres, los ingenieros de vuelo
son mujeres. Los bomberos son en su mayoría hombres. Cada día hay más mujeres abogadas,
veterinarias, diseñadoras comerciales e industriales, gerentes de marketing,
oftalmólogas, Optometristas. Gerentes de ventas, Químicas. A diferencia de
México en estados unidos solo el 6.5% de las mujeres trabajan tiempo completo,
y el empleo femenino aumento en un 5% en Industrias que dominaban
tradicionalmente los hombres.
Las mujeres enfrentan desafíos al trabajar en
culturas laborales dominadas por hombres, entre ellas las expectativas que de
ellas se esperan rindan en la producción, la creencia social de que a la mujer
le falta liderazgo, que no soportan el estrés laboral, no tienen visión de
oportunidad y no se arriesgan en nada prefiriendo el confort del puesto. Sin
embargo, las presiones laborales y los despidos han llevado a una mayor demanda
de acoso sexual. Este elevado nivel de acoso es un problema social, cultural,
incluso antes de que las mujeres ingresen a la fuerza laboral.
Un estudio encontró que las
mujeres que buscan carreras universitarias dominadas por hombres experimentan niveles
más altos de acoso que las mujeres que obtienen títulos en carreras de género
equivalente (no más del 60% de un solo género). Algunas de las mujeres que
asumen puestos de gerentes se distancian de los hombres que trabajan bajo sus
órdenes, lo que exacerba un conflicto de género y ¡No! Profesional. En
ocasiones ellas actúan como hombres cambiando su carácter real. Algunos
trabajos, como electricistas y obreros de la construcción, tienen muy pocas
mujeres empleadas.
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