lunes, 11 de marzo de 2024

 

MUJERES EN LO LABORAL

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano. FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

En general, las leyes laborales prohíben que los empleadores contraten solo a hombres. Tales prácticas de contratación se consideran discriminatorias. Sin embargo, la ley federal del trabajo permite que los empleadores usen el género como condición para el empleo bajo ciertas condiciones. Los empleadores pueden contratar solo a hombres si ninguna mujer puede realizar el trabajo. Sin embargo, cuando se aplican las leyes contra la discriminación, algunos trabajos siguen atrayendo predominantemente a candidatos masculinos.

Muchos trabajos de actuación en el escenario y la pantalla y trabajos para bailarines y cantantes requieren que seas un hombre o una mujer. Los productores y directores a menudo desean crear una sensación de credibilidad y autenticidad, y sería menos creíble para la mayoría de las audiencias si una mujer interpretara un papel masculino y viceversa. Hay trabajos específicos para hombres y otros para mujeres. La mayoría de las modelos de ropa son mujeres y los hombres asumen un papel secundario. Igualmente sucede en centros nocturnos donde se presenta variedad con bailes exóticos.

 Los asistentes en los baños de restaurantes son del mismo género que autoriza la entrada a ese baño En 1853, Antoinette Brown fue la primera mujer en ser ordenada al ministerio en los Estados Unidos. Desde entonces, muchas pastoras poderosas han ingresado al ministerio y liderado sus congregaciones. Sin embargo, a algunas mujeres les puede resultar más difícil ordenarse o encontrar trabajo como pastoras de iglesias que sus contrapartes masculinas. La iglesia católica no permite que las mujeres se unan al sacerdocio. Solo los hombres pueden ser ordenados como sacerdotes, y solo los hombres pueden servir como diáconos en la iglesia católica. En 1994, el Papa Juan Pablo II declaró formalmente que la iglesia no tiene el poder de ordenar mujeres.

 Algunos católicos creen que la iglesia cambiará su posición sobre el ingreso de las mujeres al sacerdocio. Algunas iglesias y denominaciones no ordenan mujeres al ministerio ni les permiten servir como pastoras de la iglesia. Sin embargo, sus políticas pueden permitir que las mujeres se desempeñen en otros roles de liderazgo. Las mujeres en tales denominaciones que quieren ser pastoras tienen dos opciones: Cabildear por un cambio en la política o pasar a una denominación que ordena mujeres.

Las que logran ordenarse reportan dificultades para encontrar trabajos pastorales después de la ordenación, particularmente si son ordenadas en denominaciones que no colocan clérigos en las iglesias, pero que requieren que los ministros se postulen a congregaciones individuales para un trabajo. Las denominaciones que ordenan mujeres pueden tener una política que permita a las congregaciones individuales establecer sus propias políticas sobre la contratación de mujeres ministras.

Además, es posible que una congregación no tenga una política contra el clero femenino, pero su comité de contratación o los miembros votantes pueden sentirse incómodos con la contratación de una pastora. Las que no pueden ordenarse como pastoras buscan una capellanía en un hospital, una dirección espiritual. Las principales empresas en materia deportiva profesional tienen sus propias reglas en contratación, por lo tanto, muchos consideran que jugar fútbol o béisbol profesional son trabajos específicos para hombres. Es casi imposible que las mujeres jueguen béisbol profesional. Durante muchos años el ejército y la armada de México no admitía a las mujeres en mandos, pero ha cambiado su política, aunque se siguen manejando excepciones. Los entrenamientos para mujeres y hombres son muy diferentes a los hombres se les exige más en su entrenamiento, debido a la condición morfológica y física de las mujeres. Algo similar viene aconteciendo con las mujeres policías, las bomberas (Prejuicios sociales y de genero)

Durante la Segunda Guerra Mundial, se incorporaron a las filas miles de hombres jóvenes y ante la falta de mano de obra, Estados Unidos y los países aliados llamaron a las mujeres para reemplazarlos para el campo, las fabricas siguieran produciendo, los alimentos y materiales para la guerra. En 1943, más de 310.000 mujeres estaban empleadas en la industria aeronáutica, lo que representaba el 65 por ciento de su fuerza laboral de Estados Unidos.

 Sin embargo, el pago que ellas recibían era de un 50% en comparación con el de los hombres. En el año 2020, en México el 55% de la fuerza laboral son hombres y el 45% mujeres. El salario promedio de los hombres sigue siendo un 15 a 20% superior en el mismo rango y responsabilidad. Las mujeres ganan menos que los hombres y se debe a que muchas de ellas se emplean muy jóvenes en trabajos en tiendas como dependientes, recepcionistas, capturadoras por internet de pedidos, agentes de ventas, de información, publicidad, hacer la limpieza u otras funciones menores y al convertir la media nacional nos da este resultado del porque el 15-20%. En los niveles de profesionistas las mujeres ganan igual que los hombres o andan en un promedio de 95% de ese salario.

En la actualidad un 40% de las mujeres son gerentes, directoras de hospitales, jefas de servicios médicos, recursos humanos, servicios sociales, diputadas, senadoras, rectoras, directoras en educación, relaciones públicas, jefas de prensa en municipios y gobiernos estatales, publicidad y promoción, alojamiento, venta de propiedades, bienes raíces y asociaciones comunitarias (Ganan igual que los hombres). Los hombres están más posesionados en el campo de la informática, abogados, agrícola, ganadero, arquitectura, ingeniería, construcción. Las mujeres en Medicina, odontología, sociología, trabajo social, educativo, comunicaciones, publicidad. En los matrimonios jóvenes trabajan los dos. Solo un 20% trabajan solo los hombres.

Podemos observar que las mujeres han entrado de lleno al campo laboral y van cambiando rápidamente la percepción que los hombres tenían de ellas. Las nacidas a partir de 1980, están ingresando a las Universidades en mayor proporción que los hombres, y a medida que esto siga sucediendo el futuro campo laboral será dominado por las mujeres, borrando lo tradicional. La mayoría de los desarrolladores de software son mujeres. El campo de la Medicina en todas sus ramas incluyendo Veterinaria están en plena efervescencia con alumnas ganando terreno. Los analistas financieros son en su mayoría mujeres. El clero sigue siendo un gran obstáculo para ellas a menos que se dediquen a enfermería y cuidado de ancianos o educación (Dominación masculina)

El cine, la televisión en las áreas gerenciales está dominada por hombres mientras que en los presentadores y presencia en la cámara del televidente son mujeres. En arquitectura se reparten créditos. Pilotos de líneas comerciales son hombres, los ingenieros de vuelo son mujeres. Los bomberos son en su mayoría hombres. Cada día hay más mujeres abogadas, veterinarias, diseñadoras comerciales e industriales, gerentes de marketing, oftalmólogas, Optometristas. Gerentes de ventas, Químicas. A diferencia de México en estados unidos solo el 6.5% de las mujeres trabajan tiempo completo, y el empleo femenino aumento en un 5% en Industrias que dominaban tradicionalmente los hombres.

 Las mujeres enfrentan desafíos al trabajar en culturas laborales dominadas por hombres, entre ellas las expectativas que de ellas se esperan rindan en la producción, la creencia social de que a la mujer le falta liderazgo, que no soportan el estrés laboral, no tienen visión de oportunidad y no se arriesgan en nada prefiriendo el confort del puesto. Sin embargo, las presiones laborales y los despidos han llevado a una mayor demanda de acoso sexual. Este elevado nivel de acoso es un problema social, cultural, incluso antes de que las mujeres ingresen a la fuerza laboral.

Un estudio encontró que las mujeres que buscan carreras universitarias dominadas por hombres experimentan niveles más altos de acoso que las mujeres que obtienen títulos en carreras de género equivalente (no más del 60% de un solo género). Algunas de las mujeres que asumen puestos de gerentes se distancian de los hombres que trabajan bajo sus órdenes, lo que exacerba un conflicto de género y ¡No! Profesional. En ocasiones ellas actúan como hombres cambiando su carácter real. Algunos trabajos, como electricistas y obreros de la construcción, tienen muy pocas mujeres empleadas.

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