lunes, 11 de marzo de 2024

 

FEMINISMO (7)

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano. FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Hoy tenemos luchas en los congresos locales, nacional, senado, en las calles, en las aulas Universitarias buscándole una salida al feminismo con su ideología y con teorías sociales estructuradas. De esta manera se ha ido integrando el feminismo, pero lo temas vuelven a surgir sin que se genere el punto de equilibrio social fructífero y constructivo. Las femeninas Universitarias plantean en sus demandas educación de calidad con mejores contenidos en género, pero también debaten en temas sobre problemas básicos nacionales basándose en la comprensión Universitaria que han alcanzado lo ligan a la ideología de género esenciales en varias teorías sociales feministas.

 Eso les complica la vida para comprenderlas a las femeninas que cursan el nivel medio superior y las que mujeres que sus grados de estudios no pasan de secundaria pero que simpatizan con el feminismo. Por lo que el conocimiento les ha puesto límites para su comunicación y entendimiento. Al revisar el desarrollo de la teoría social feminista es, en muchos aspectos, paralelo al de la teoría social marxista y hegeliana y, por lo tanto, se desarrolló en direcciones y divisiones similares a otras teorías sociales posestructuralistas y posmarxistas. Se puede decir que el feminismo radical tiene sus orígenes teórica e ideológicamente en los acontecimientos alrededor del movimiento internacional del año 1968.

Aunque existen antecedentes en 1960 en Francia con una base existencialista de Simone de Beauvoir. A la par surge el feminismo con ideas centrales en las mujeres quienes se dedicaron a criticar las ideas teóricas marxistas, hegelianas y psicoanalíticas pidiendo una acción a favor de las femeninas menos patriarcal. El origen del feminismo radical es la práctica política que se manifestó en el descontento con lo que se consideraba marxismo patriarcal en los movimientos de mujeres de izquierda alrededor de 1968 a nivel mundial.

 El feminismo radical es el más intransigente donde la principal ambición es formular una teoría feminista de sistemas basada en la teoría social marxista. Ellas plantean desarrollar una teoría feminista de un sistema sobre una base feminista radical, pero sin las debilidades inherentes a las mujeres y conservando la fuerza Marxista. Para ellas la teoría del trabajo es el poder sin el dominio de los masculino, lo que significa que pueden convivir sin ser un grupo oprimido dentro de las áreas de trabajo. En todo este tipo de pensamiento se pueden definir varios aspectos entre ellas mismas de la teoría social y la ideología feministas, y se pueden discernir ciertos supuestos básicos sobre el hombre, la sociedad y cómo se conectan la sociedad y el individuo.

Hay profundos desacuerdos en muchos aspectos, con las feministas radicales y su crítica al neoliberalismo basándose sobre nuestra existencia como seres humanos y las condiciones de esta existencia y, por lo tanto, también deben tomarse en serio como guías ideológicas alternativas. Entender el principio de lo que es una mujer, su naturaleza, la relación entre hombre y mujer, el poder ¿cómo se ve? ¿El estado de cosas debería cambiar y qué debería ocupar su lugar? No debemos dejar fuera de esta ideología en feminismo radical, el feminismo gnóstico, feminismo masón, las teorías del poder, los supuestos en las diferencias de hombres y mujeres, el dominio de los masculino, las necesidades sexuales de los hombres que son de placer y reproductivas, los intercambios de poder.

Para las feministas radicales la ideología masculina del aparato estatal debe ser eliminada. Para ellas, el deseo y las diferentes identidades sexuales son oprimidas y la sociedad debe visibilizar, desafiar y trascender constantemente las estructuras de poder/conocimiento existente que existen y que oprimen. El dilema a derrotar es la dominación masculina que se compone de violencia sexual y en donde las mujeres son las víctimas. La sociedad Universitaria con base en los tres géneros se cuestiona ¿Es posible que mujeres, hombres y los otros genero convivan en igualdad? ¿Cómo se puede transferir esta estructura de poder al resto de la sociedad?

¿Existe una esencia femenina, otra masculina, otra homosexual, lésbica, etc., que sea capaz de envolver todos los deseos que se oprimen o espera ser descubierta y explicada a través del lenguaje escrito? Si no es así, ¿cómo puede ser la solución una cultura de la diferencia? ¿Cómo se puede producir un cambio en las relaciones discursivas de poder y dominación imperantes si no hay sujetos moralmente responsables, que se enmascaran para arribar al poder temporal y en ese espacio parece se contradicen funcionalmente?

Las mujeres con ideas en el centro y las conservadoras, no han encontrado espacio en los movimientos feminista de izquierda ideológica y radicales. Las de izquierda y las radicales las rechazan por su forma de vestir y desean imponerles un vestir cercano a los hombres cosa que ellas rechazan. Las juzgan de sumisas, tontas, que no están interesadas en las causas sociales de género. Ellas por su parte responden que esas femeninas sufren del síndrome en querer ser masculinas, que tratan de igualarse a los hombres en todos los aspectos dejando atrás su propia feminidad.

La izquierda feminista trabaja acercándose a las mujeres trabajadoras de fábricas, obreras, de clase baja para que reflexionen sobre sus problemas y as adhieran a la causa. Igualmente buscan adeptas en las Universidades desde una clase media a baja, muchas de ellas jóvenes que se sienten relegadas, olvidadas, llenas de conflictos y el movimiento les representan la salida a las frustraciones. En la secundaria es en donde se forman las identidades, es donde se les puede ayudar a cimentar su personalidad y autoestima. Posiblemente el sitio de encuentro mayor de las feministas radicales se localiza en los bachilleratos a partir de su segundo y tercer año de estudio que es donde adhieren de inmediato a este movimiento. A las feministas de izquierda y radicales les molesta vestir como mujeres, no aceptan, siempre piensan que es un mecanismo que el estado burgués utiliza para controlarlas y que ellas pierdan la dignidad ante lo masculino y se muestren contestas y sumisas.

A las radicales la sola palabra hombre en sus oídos les molesta, no están de acuerdo en los certámenes de belleza femenina, ni en que las mujeres se enseren en vestir conforme al estándar de las mujeres que trabajan en empresas o servicio público. Ellas buscan y se visten con un estilo muy personal aceptando en sus vestimentas atuendos masculinos o tatuajes en su piel. Denuncia opresión por el hombre malo y desean liberarse de su control, se declaran puras, libres, autónomas de acuerdo a su sentir social. Ninguna de ellas usa vestido, por ser una prenda impuesta por los hombres. Ellas hablan de la belleza conforme a sus capacidades y no la física de sus cuerpos, en donde exigen respeto.

 Exigen garantías de seguridad en las calles, el poder viajar solas, no ser molestadas. La diferencia en el discurso de las femeninas radicales es que no es muy claro en su enfoque con respeto a la igualdad, neutralidad, que es lo que realmente les importa a las feministas con ideas de centro y conservadoras. Las feministas de izquierda si contemplan en su discurso estas cuestiones, mientas las radicales se muestran frívolas enfocadas en la destrucción de la imagen del hombre.

 Las agendas que manejan los diversos grupos de feministas solo estarán mejor articuladas y consolidados cuando se apoyen en la fuerza política masculina. Se puede observar que las pautas de los movimientos han cambiado en sus enfoques, no solo en la actividad, el discurso, la importancia del vestir, el lenguaje, las elecciones por puestos de representación púbica, la incorporación al trabajo, su identidad y las acciones para liberarse de las ataduras tradicionales, sobre todo que en lo general las mujeres sean respetadas por el masculino.

Frida Kahlo, pintora mexicana ¿Para qué querría pies si tengo alas para volar?  FranCoise Giroud, periodista y diplomática francesa “La mujer será verdaderamente igual al hombre el día que una mujer incompetente sea nombrada para un puesto importante” Mae Jemison, astronauta estadounidense “No dejes que la imaginación limitada de los demás te limite” Colette, escritora francesa “La mujer es capaz de todos los ejercicios del hombre menos de orinar de pie contra una pared” Clarice Lispector, novelista brasileña “Soy más fuerte que yo mism” Mary Kom, boxeadora india “No digas que eres débil por ser mujer”

 Millicent Fawcett, novelista inglesa “El coraje en todas partes exige coraje” Marina Tsvetaeva, poetisa rusa “Las alas solo son libertad cuando las despliegas para volar. Doblados sobre sus espaldas, son solo una carga” Coco Chanel, diseñadora francesa “No recojas la mesa, a menos que los hombres se levanten a hacerlo también”

Es común escuchar la palabra "feminismo" en el transcurso de sus conversaciones habituales en la mesa de comedor y debates en la sala o vida cotidiana. La palabra “Feminismo” es una de las palabras más mal utilizadas y malinterpretadas de todos los tiempos. ¿Qué significa exactamente feminismo? El feminismo es la personificación del sentimiento de que todos los seres humanos son iguales independientemente de su identidad de género. El feminismo está elevando a las mujeres para que los hombres, las mujeres y la comunidad homosexual sean tratados por igual. No se trata de degradar a los hombres o declararlos inferiores como la mayoría de la gente tiende a malinterpretar.

La palabra feminismo no se basa en que las mujeres tengan poder sobre los hombres; más bien, la idea es que las mujeres deberían tener poder sobre sí mismas. La mayoría de las veces, el feminismo se malinterpreta como un "movimiento de mujeres", ya que se origina de la palabra "femenino". Pero es imperativo que nos demos cuenta de que el feminismo no es solo un movimiento de mujeres, sino que es un movimiento para todos los humanos, que se preocupan por la liberación tanto de hombres como de mujeres. Sin embargo, es importante que también aceptemos que las mujeres han sido las principales víctimas de años de patriarcado y masculinidad tóxica.

El feminismo es un intento de deshacerse de esta noción de dominación y subordinación, para poner a ambos géneros al mismo nivel. El feminismo es uno de los movimientos más antiguos de la historia mundial. No existe una definición única, pero el feminismo se reduce a acabar con la discriminación de género y lograr la igualdad de género. Dentro de este objetivo, hay muchos tipos de feminismo.

Los grandes filósofos clásicos como Aristóteles, Heródoto, platón, Sócrates declaran que la mujer es el sexo débil, carente de ideas, que ocupan quien las dirija. Hicieron leyes para dar a conocer a las mujeres cuales eran las reglas del juego con respeto a su cuerpo. Un siglo XIX basado en lo teológico, llamadas el demonio. Llegaríamos al siglo XXI debatiendo si tienen derecho al aborto. Es en este siglo la fecha memorable en que ellas levantaron la voz en contra de la injusticia, pero al mismo tiempo hay miles de mujeres que critican y descartan la acción de esas mujeres que se dicen feministas que luchan por sus derechos.

Estas se justifican diciendo ¡Yo, no soy como ellas! Se encuentran convencidas que es mejor estar protegidas bajo el poder de un hombre. Las feministas las critican argumentando que son mujeres débiles, sin fuerza de voluntad para luchar y que replican lo que les han enseñado en su hogar que por eso no se atreven a desafiar prefiriendo vivir en la comodidad. Lo que si hay que dejar claro es que el feminismo le debe tanto a los hombres como a las mujeres. El feminismo, no es más que un compromiso para garantizar la igualdad de derechos políticos, sociales y económicos para las mujeres y no someterlas a ninguna desventaja simplemente por motivos de sexo.

 Esta comprensión de la injusticia seguramente debe haber prevalecido entre algunos hombres y mujeres desde el principio de los tiempos y se sabe que algunas de las primeras defensas la llevo a cabo Platón abogando por la igualdad la política y sexual de las mujeres, que sean miembros del poder. Algunos también han intentado ubicar las raíces del feminismo en la antigua Grecia con Safo (570 a. C.), o el mundo medieval con Hildegarda de Bingen (1179) o Christine de Pisan (1434).

La siguiente era de renacimiento también fue testigo de algunos episodios independientes, pero en gran medida irrelevantes. La era de la ilustración del siglo XVIII vio a los filósofos Jeremy Bentham, Olympia de Gouge, Mary Wollstonecraft, Jane Austen, Abigail Adams y Catharine Macaulay, quienes popularizaron el pensamiento intelectual secular y defendieron la dignidad, la inteligencia y el potencial humano básico del sexo femenino. Sin embargo, no fue hasta finales del siglo XIX que los esfuerzos por la igualdad de derechos de las mujeres se fusionaron en un movimiento consciente y claramente identificable, o más bien en una serie de movimientos.

La primera lucha comenzó a fines del siglo XIX. Pero no fue la primera aparición de ideales feministas, sino el primer movimiento político real para el mundo. En 1792, Mary Wollstonecraft publicó la revolucionaria vindicación de los Derechos de la Mujer. En 1848, unas 200 mujeres se reunían en una iglesia. Propusieron 12 resoluciones pidiendo derechos específicos, como el Derecho al Voto. Los derechos reproductivos también se convirtieron en un tema importante para las primeras feministas. Después de años de activismo feminista, el Congreso finalmente aprobó la enmienda 19 en 1920. Esto les dio a las mujeres el derecho al voto.

Esto fue casi 30 años después de que Nueva Zelanda se convirtiera en el primer país donde las mujeres podían votar. El objetivo de la lucha inicial del feminismo fue que la sociedad reconociera que las mujeres son seres humanos, no propiedad. Su enfoque se centró principalmente en los derechos de las mujeres blancas.  De 1960 y 1970, inicia desafiando el papel de la mujer en la sociedad. Inspiradas por el movimiento de derechos civiles y las protestas contra la guerra de Vietnam, las activistas se centraron en las instituciones que frenaban a las mujeres.

Principalmente, esto significaba mirar más de cerca por qué las mujeres estaban oprimidas. Mientras que los roles tradicionales de género y familia fueron cuestionados. Hubo importantes victorias en esta era, incluida la Ley de Igualdad Salarial de 1963, Roe v. Wade en 1973 y otros casos de la Corte Suprema. En la lucha surge un feminismo: convencional/liberal, radical y cultural. El feminismo dominante se centró en las reformas institucionales, lo que significó reducir la discriminación de género, dar acceso a las mujeres a espacios dominados por hombres y promover la igualdad.

El feminismo radical quería remodelar la sociedad por completo, diciendo que el sistema era inherentemente patriarcal y que solo una revisión traería la liberación. Resistió la creencia de que los hombres y las mujeres eran básicamente lo mismo. El feminismo cultural tenía una visión similar y enseñaba que hay una esencia femenina que es distinta a la de los hombres. A partir de 1990, las mujeres comenzaron a disfrutar de mayores derechos y poder. Los libros de Eve Ensler “The Vagina Monologues, Guerilla Girls y punk rock riot girls” desataron la opinión para que muchas mujeres expresaron más libremente su sexualidad en la forma en que hablaban, vestían y actuaban, resistiéndose a lo tradicional.

 Una mujer debe elegir cómo vivir su vida. Kimberle Crenshaw, una académica crítica de género y raza, acuñó la frase “interseccionalidad” en 1989. Se refiere a los diferentes tipos de opresión, como los basados en el género y la raza, y se cruzan entre sí. La frase “feminismo fue acuñada en 1992 por Rebecca Walker, una mujer negra bisexual de 23 años. La etapa de las comunicaciones como el internet, ha permitido que el activismo impulse mayor número de seguidores con nuevas ideas sobre empoderamiento de la mujer, igualdad y libertad. Se incorpora a esta lucha el movimiento trans.  Si bien algunos tipos de feminismo pueden tener impactos dañinos, tener una variedad de voces hace que el feminismo sea más inclusivo y exitoso. El movimiento del feminismo ha tenido varias pioneras y cada una de las mujeres en sus respectivas épocas para levantarse y exigir igualdad.

La Primera lucha de feminismo se refiere al primer movimiento político dedicado a lograr la igualdad política de las mujeres: las sufragistas de finales del siglo XIX y principios del XX. Emergiendo de un entorno de industrialismo urbano y política socialista liberal, el objetivo de esta ola era abrir oportunidades para las mujeres, con un enfoque en el sufragio. La ola comenzó formalmente en la Convención de Seneca Falls en 1848 cuando trescientos hombres y mujeres se unieron a la causa de la igualdad para la mujer. En 1902, Elizabeth Cady Stanton redactó la Declaración de Seneca Falls que describe la ideología y las estrategias políticas del nuevo movimiento. Las discusiones sobre el voto y la participación de las mujeres en la política llevaron a un examen de las diferencias entre hombres y mujeres tal como se veían entonces.

Algunos afirmaban que las mujeres eran moralmente superiores a los hombres, por lo que su presencia en la esfera cívica mejoraría el comportamiento público y el proceso político. Esta ola fue generalmente impulsada por mujeres blancas, hombres de clase media. En 1963- 1980: La lucha se entraba en contra de la guerra y los derechos civiles, las mujeres comenzaron tomar conciencia de su papel social, político. Nacía una nueva izquierda más radical.

En estas fechas, la sexualidad y los derechos reproductivos eran temas dominantes, y gran parte de la energía del movimiento se centró en aprobar la Enmienda de Igualdad de Derechos a la Constitución que garantizaba la igualdad social independientemente del sexo. Los feministas centraron su atención en los concursos de belleza (¡970) satanizaron a las concursantes con declaraciones que eran un desfile de vacas exhibiéndose para ver quien las compraba. Que lo que esas mujeres representaban no era el pensamiento de las verdaderas mujeres, que esas eran la aburridas de su hogar, las mantenidas por sus esposos o queridos.

 Surge la idea en las feministas de la lucha de clases. Vendría una lucha contra la opresión de los hombres presentando como víctimas a las mujeres. Definiendo a las mujeres como seres humanos y no objetos rechazando todo aquello que las limitara o las excluyera. Los movimientos sociales se dieron de todo tipo de reclamos como aborto, derechos, sexualidad, puestos de elección popular, administrativos, orientación sexual de hombres y mujeres, casamiento ante un juez.

No hay comentarios:

Publicar un comentario