domingo, 31 de marzo de 2024

 


LA SUEGRA Y LA NUERA (CUENTO)

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

 

Era una costumbre en México, que los recién casados tenían que ir a vivir a la casa de los padres del novio, y era obligación de la novia, respetar a estos como si fueron sus propios padres, era la tradición y debía cumplirse con exactitud, es así, como una pareja de recién casados cubrió esa formalidad, se dice que al paso de los días, la recién casada empezó a tener problemas con su suegra, “Como siempre” a grado tal, que pasado el tiempo, no queriendo perder a su esposo, decidió poner remedio a esta situación...

 

Recurrió a los consejos de un amigo de su ya fallecido padre, al que le contó su situación asegurando que ya no la soportaba, - el anciano- preguntó a la joven: “¿Qué es lo que quieres hacer para remediar esta situación...?” a lo que ella contestó: “matarla... si es preciso”. El anciano se quedó pensando un buen rato y le aconsejó... te voy a preparar un brebaje el cual le darás una cucharada todos los días en cualquiera de las tres comidas, de ser posible en el desayuno... acto seguido entrego un frasco que previamente preparó...

 

Y le recomendó, para que nadie sospeche de ti cuando muera, tienes que cambiar tu actitud para con ella... trata de atenderla... sé amable... no pelees... respétala... Sí señor, así lo haré, dijo la joven, haré todo lo que me ha recomendado... La chica, quedó muy contenta, agradeció al señor Chano, su ayuda y regreso a casa de sus suegros dispuesta a cumplir su plan de asesinar a su suegra, fueron pasando los días, y la chica atendía a su suegra como si fuera su propia madre, después de seis meses, la casa estaba totalmente cambiada, todo era armonía y cada día la suegra demostraba un cariño especial por su nuera ya hasta la defendía del hijo, ambas se trataban como madre e hija...

 

Un día el Sr. Chao descansaba cuando llegó nuevamente la chica para pedirle ayuda y le dijo: “Señor Chano, por favor vengo a pedirle que me ayude a evitar que el veneno mate a mi suegra, ella ha cambiado, se ha transformado en una mujer agradable, la quiero como si fuera mi propia madre, y con llanto desbordado, dijo- no quiero que ella muera por el veneno que le di... El señor Chano la observaba de manera extraña... habiendo transcurrido unos minutos dijo: “Has aprendido la lección, no tienes de qué preocuparte, las hierbas que te di son sólo unas vitaminas que no causan ningún daño...”.

 

El veneno únicamente existía en tu mente... en tu actitud, que fue echado fuera por el amor que empezaste a darle... ahora podrán ser felices gracias al cambio que pudiste lograr... ahora sí, tendrás un verdadero hogar y una madre que te cuide y te corresponda... Son muchas las ocasiones en que nosotros mismos podemos cambiar una situación difícil con sólo cambiar nuestra actitud, porque el que siembra amor, cosechará sin duda amor, recuerda ese dicho popular que reza: “Cuando uno no quiere, dos no pelean...” muchas de las veces recibimos de otras personas lo que nosotros mismos les damos con nuestra actitud, recuerda... “Que el plantar es opcional, pero la cosecha es obligatoria, por eso ten mucho cuidado con lo que plantas...”  Y no olvides ante una situación difícil cuida... “Tu actitud...”

 

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