SER PADRES, o HIJO
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Diplomado y Maestría en
Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Mi reflexión personal es: Un
sentimiento total de amor por mis hijos es la principal garantía de que puedo
salir adelante. No estaba preparado, pero Asumí la responsabilidad
Nunca compuse frases para
expresárselas a mis hijos, crecí como una persona seca, y mi vida fue
transcurriendo entre lo que aprendía y expresaba a lo largo de mi vida. Si
miras a tu alrededor, puedes comprender que toda nuestra existencia se compone
de momentos, a veces divertidos, serios o completamente estúpidos, que
colectivamente llamamos simplemente vida, y no es difícil comentarlos eligiendo
las palabras adecuadas.
Las fortalezas y debilidades
de cualquier persona moldean en última instancia su carácter, que a veces es
impredecible y lo suficientemente interesante como para que valga la pena
vivirlo, y en mi caso escribir sobre él. Así, al comprender la esencia humana,
con sus hábitos, peculiaridades y relaciones serias, nacen las satisfacciones y
frustraciones. Se necesita ser uno mismo para ser honesto no solo contigo, sino
con las personas.
Sucede que queremos expresar
algunos pensamientos de cierta manera, pero no podemos encontrar las palabras,
entonces vienen al rescate los pensamientos de personas de las que aprendimos
frases, dichos, y las utilizamos para darle precisión al significado que con
nuestras palabras no podemos definir. Antes de ser padre revolví montones de
libros que consideraba especialmente con interés significativo en sus temas
para mí y anoté en mis cuadernos lo que era necesario, lo que da una idea de
una persona como individuo con sus pros y sus contras inherentes.
Conforme fui creciendo me di
cuenta que a los niños les interesa preguntar ¿De dónde viene todo, y a los
adultos a donde termina todo? Aprendí que el peor habito que una persona puede
tener es serle fiel en el amor o en la amistad a alguien que no te necesita,
que ni siquiera le interesa si vives o mueres. Con la experiencia observe que
la gente en general no aprecia la bondad y mucho menos la gratitud, y si la
practican, no es porque estén convencidos, sino que lo necesitan para seguirse
congraciando en busca de mayores beneficios. Al principio eres bondadoso con
ellos y terminas viéndote obligado a darles.
También aprendí que si
alguien sabe en esta vida son las mujeres, ellas son capaces de adivinar cada
movimiento que estás pensando en dar, y ellas solo cometen errores cuando se
enamoran. Las hay ruidosas, caprichosas, orgullosas, vanidosas y un 15%
estúpidas, tanto que, aunque no lo desees llegas a pedirle a tu Dios que se
deshaga de ella. Hay un 30% bellas, un 40 % inteligentes, que son por las que
un hombre feliz bridaría por ellas. La realidad es que rápido pasa el tiempo,
ni siquiera tienes tiempo de ser hijo cuando ya estas convertido en padre.
Una madre inteligente suma
como una calculadora las formas en resolver situaciones, la estúpida suma
problemas ocasionados por ella misma, y los va multiplicando conforma
transcurre el tiempo. Va dividiendo su propia familia, hijos, amistades, etc.
Con este último tipo de madres el amor y el anillo matrimonial termina en una
casa de empeño, o en la cama de un hotel de parejas infieles. Es tan tonta que
reflexiona al querer saber si ama a un hombre, debe acostarse con él, y así va
pasando de sabanas en sabanas entre camas ocupadas por otras, y que ella cree
es capaz en romper esa relación. Según ella está dispuesta hacer cualquier cosa
para conseguir el amor. El principal problema mental para un futuro padre
próximo a debutar es saber que su novia está embarazada, y que pronto aparecerá
el fruto de ese contacto íntimo. El día que nace, y lo tiene por primera vez en
sus brazos se da cuenta que no está preparado para eso. Pero su pensamiento, y
sentimientos generan amor, y con ellos está dispuesto afrontar lo que venga.
Dicen que todo viene desde
la infancia, entonces ¿el tipo de familia que tuve influyó en el tipo de padre
que trato de ser? Siempre pensé que mi padre trabajaba demasiado y por lo
regular llegaba a casa cuando ya estábamos los niños dormidos. Cuando trabajaba
pensé en mi infancia y darles a mis hijos ese tiempo llegando a casa temprano.
Me di cuenta de que existía la posibilidad de ver a los niños antes de que se
fueran a la cama. Despues de tanto trabajo tenía muy poco tiempo, pero sin
embargo quiero hacerme a la idea en que fui un buen padre, pero eso solo mis
hijos podrán contestarlo con su realidad.
Durante muchos años busque
entender lo que es la paternidad. Pero me parece que todavía no he entendido
nada, y sería demasiado presuntuoso pensar que sí. Pero trato de escuchar todos
los consejos, pensarlo y elegir los adecuados. El consejo más inteligente que
me dieron fue hablar con mis hijos. Otro consejo que me dieron fue que fuera
amigo de mis hijos, y por mis enseñanzas en mi hogar paterno, creo que un papá
no debe ser amigo de los hijos; después de todo, un papá es un papá en cuanto a
miedos, diré que mi mayor temor como padre es interferir con mis hijos en algo.
Para que mis experiencias y consejos no les
lleven a tomar una decisión equivocada en sus vidas. Tengo temor de no darles
algo, porque me resulta difícil predecir qué pasará después. Quiero que sean
personas amables y honestas. Y para poder ayudarlos a encontrar su camino en la
vida los guie desde su infancia. Ya son adultos y me sigo preocupando, y me
vuelvo a preocupar.
Siempre escucho con
entusiasmo los consejos de los padres que les dan a sus hijos sobre cómo cuidar
mejor a su hijo, los analizo y reflexiono. Para mí la paternidad significa ser
ejemplo y trabajar constantemente en uno mismo. Por eso, con la llegada de mis
hijos, comencé a adentrarme en mí mismo.
Al verlos desarrollarse
desde el momento de su nacimiento, comencé a analizar mi infancia. Esto me
abrió los ojos a algunos de los matices de mi psique y, en gran parte por eso,
me metí a los libros con temas específicos para comprenderme y desarrollarlos,
de lo cual estoy muy feliz por lo poco o mucho que aprendí. Al comprenderme
mejor a mí mismo, puedo comprender mejor a mis hijos e interactuar mejor con
ellos. Uno de mis mayores temores es que nos volvamos emocionalmente distantes.
Sentí la paternidad de la manera más plena y emocional posible cuando mi hija
comenzó a hablar y hacer preguntas.
Sentí una emoción increíble
cuando pude participar en su razonamiento. De mis hijos, aprendí la curiosidad
de los niños, a través de sus ojos miré de nuevo las cosas familiares y aprendí
a sorprenderme con ellas. Soy el quinto hijo de una familia de ocho, así que
mis padres ya tenían bastante experiencia cuando llegue a este mundo. Al mirar
atrás sobre mi propia infancia saco la conclusión que a veces es mejor dejar al
niño solo.
Mis padres no me criaron con
todas sus fuerzas, ya que aparte de mi había siete más y a cada uno simplemente
nos brindaron seguridad, nos bañaron de amor repartido entre todos, cuidaron,
alimentaron, sin exigir nada a cambio. En lo particular me dejaron practicar
mis aficiones como fue montar a caballo, nadar en el rio, caminar los montes,
jugar béisbol. Por eso, desde pequeño he tenido un fuerte sentido de libertad,
especialmente de libertad creativa.
Pienso que el papel
principal de los Padres es crear una sensación de seguridad y estabilidad. Los
padres le van mostrando a uno el camino sirviendo como guías para vayas
superando los obstáculos inevitables de la vida.
Los padres deben ser unos
amigos especiales. Y cuanto mayor es el niño, menos roles adicionales tienen
los padres. Eventualmente como padres, nuestra tarea es asegurarnos de que
nuestros hijos nos necesiten lo menos posible. El niño sólo necesita saber y
sentir: que pase lo que pase, siempre hay esas dos personas que lo aman
incondicionalmente. La felicidad de un hijo, debe ser la prioridad de sus
padres por muy difícil que sean los momentos que pasen. Hoy en día para los
padres de mi generación y la que me siguió es difícil jugar con los actuales
niños, y la tecnología. Ellos juegan en las plataformas en línea, y nosotros
quedamos fuera de esas líneas. Ellos viajan virtualmente por las redes y a
nosotros no nos resulta nada divertido.
El trabajo de los padres en este caso
es mostrarle al hijo las posibles situaciones peligrosas sin dramatizar
innecesariamente, conversar para analizar las consecuencias de sus
acciones. A todos los padres nos gustaría que nuestros hijos tuvieran confianza
y nos contaran sobre sus problemas, pero esa relación se construye desde la
primar infancia, cuando los padres son capaces en demostrarle a su hijo que son
honestos, francos y que ellos juegan en su vida la mayor prioridad. Hay una
falta de preparación para la paternidad la responsabilidad necesaria para la
vida. La primera noche que no dormí, recuerdo fue cuando mi hija lloraba en
medio de la noche y pensé que estaba enferma y yo no podía hacer nada al
respecto en medio de la noche.
Me senté a su lado, me
entristecí y me di cuenta de que quería hacer todo lo que estuviera a mi
alcance para que la niña nunca llorara. Mi esposa se despertó y con la mayor
tranquilidad le cambio el pañal, la alimento con su pecho la niña se durmió
completamente despreocupada en su pecho ¿Estaba preparado para la paternidad?
La paternidad es una responsabilidad en donde ambos padres asumen la
responsabilidad de la familia. Este es su papel principal con todas las
consecuencias consiguientes.
No hay comentarios:
Publicar un comentario