martes, 24 de febrero de 2026

 

ALIMENTOS QUE GENERAN SALUD

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

En ¿qué se diferencian las vitaminas para personas de distintas edades? En los jóvenes sanos los órganos funcionan con normalidad, por lo que la mayoría de las vitaminas se sintetizan en el organismo de forma independiente y no suelen observarse deficiencias críticas. A los 45 años, se acumulan enfermedades crónicas y trastornos funcionales que dificultan el proceso metabólico normal.

Para retrasar el envejecimiento y mantener la capacidad de trabajo, a las personas de mediana edad se les recetan medicamentos complejos. Estos contienen ácido ascórbico, hierro, yodo y vitaminas de los grupos A, B, D y E.

Las personas mayores de 60 años necesitan mayores cantidades de vitaminas y micro elementos para mantener sus funciones vitales. Presentan falta de apetito debido a la baja actividad física. Los jubilados comen cada vez con menos frecuencia, por lo que la mayoría de las vitaminas no entran en el organismo. Los cambios relacionados con la edad afectan la memoria, la atención y las capacidades intelectuales, por lo que los complejos vitamínicos para personas de la "edad de plata" contienen magnesio, zinc, selenio, ácido fólico y vitaminas A, C y E.

¿Existe alguna diferencia en las vitaminas para hombres y mujeres? Los complejos vitamínicos para hombres y mujeres presentan diferencias debido a las características hormonales. Incluso con la misma composición, la concentración de los componentes será diferente. El cuerpo femenino produce más estrógeno, mientras que el masculino produce más testosterona. Su deficiencia provoca cambios internos y externos indeseables. Para normalizar los niveles de estrógeno, se incluyen vitaminas C, E y del grupo B en complejos para mujeres. Las vitaminas para hombres contienen elementos C, E, F y D, que aumentan la testosterona.

Las mujeres con menopausia corren el riesgo de desarrollar osteoporosis. Necesitan calcio para fortalecer el sistema óseo, el cabello y las uñas. La biotina se considera una vitamina clave para la belleza masculina: previene la calvicie y la acumulación de grasa. Es un error preparar complejos de mono-vitaminas individuales. Al crear suplementos alimenticios, los fabricantes se centran en la compatibilidad de los componentes y calculan la dosis exacta para cada edad. Cada tipo de hipovitaminosis (Falta de vitaminas) tiene sus propios síntomas característicos.

 Vitamina A. Su deficiencia provoca ceguera nocturna (discapacidad visual nocturna). La vitamina A se encuentra en el hígado, la zanahoria, los pimientos, la mantequilla y los huevos.

Vitamina B. Su deficiencia afecta el sistema nervioso. Las personas mayores sufren dolores musculares, calambres y dermatitis. La carne, las patatas, el pescado, las legumbres y la remolacha son ricos en vitamina B.

 Vitamina C. La falta de ácido ascórbico en una persona mayor puede provocar que las heridas cicatricen mal, se caigan los dientes y las fracturas se vuelvan más frecuentes. Las grosellas, las fresas, las naranjas y los tomates contienen grandes cantidades de vitamina C.

Vitamina D. La deficiencia de este elemento causa osteomalacia (reblandecimiento del tejido óseo). Los jubilados experimentan sudoración profusa, fluctuaciones en la presión arterial y dolor articular. El cuerpo produce vitamina D por sí mismo bajo la influencia de los rayos ultravioleta, por lo que se recomienda pasar al menos una hora y media al aire libre todos los días. Fuentes alimenticias de vitamina D son el queso, el requesón, el perejil, la caballa y el hígado de bacalao.

 Vitamina E. Si el cuerpo carece de vitamina E, aparecen manchas de pigmentación, dolores corporales y anemia. Para reponer este elemento, es útil consumir aceites vegetales: de linaza, de oliva y de sésamo. Vitamina K. El sangrado y los hematomas indican una deficiencia vitamínica. Se encuentra en el kiwi, el aguacate, las verduras de hoja verde, la coliflor y el salvado de trigo.

 Alimentos: Tu salud y longevidad están directamente relacionadas con lo que comes. - El brócoli reduce el riesgo de úlceras de estómago e incluso cáncer (Universidad de Harvard - EE.UU.) encontró un vínculo directo entre el consumo de verduras crucíferas y el desarrollo de cáncer de vejiga. Tan solo 10 gramos de verduras al día pueden aumentar las probabilidades de no padecer cáncer en un 50%. El brócoli contiene sulforafano e indol, sustancias con actividad anticancerígena. – El salmón, sardina, atún: El salmón contiene ácidos grasos omega-3. Su consumo regular reduce el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares y previene la aparición de procesos inflamatorios. – Tomar agua suficiente: Puede reducir el riesgo de coágulos sanguíneos.

 También puede ayudarte a sentirte más joven y a mantener altos niveles de energía – Fresas y arándanos: Son ricas en antioxidantes, que protegen al cuerpo de los efectos oxidativos de los radicales libres y ayudan a evitar enfermedades relacionadas con la edad (Universidad de Harvard (EE.UU.) Una ración de arándanos y dos de fresas a la semana ayudan a prevenir el deterioro cognitivo asociado al envejecimiento. – El ajo: Se descubrió que los fitoquímicos del ajo previenen la formación de carcinógenos. Además, las personas que consumen ajo con mayor frecuencia tienen un menor riesgo de cáncer de colon.

  - Aceite de oliva: Las grasas monoinsaturados del aceite de oliva favorecen la salud del corazón y del cerebro y protegen contra el cáncer. Las mujeres que consumen aceite de oliva tienen una piel más suave y sana. – Nabos, repollos, verduras (Universidad de Vanderbilt en Estados Unidos) Descubrieron que las mujeres sobre vivientes de cáncer de mama, tenían un riesgo reducido de recurrencia. - El aguacate reduce la cantidad de colesterol de lipoproteínas de baja densidad (LDL), que transporta el colesterol total a los tejidos del cuerpo. El colesterol malo provoca la formación de placas en las paredes de los vasos sanguíneos y aumenta el riesgo de aterosclerosis y enfermedades cardíacas.

 El aguacate aumenta la cantidad de colesterol bueno, que transporta el colesterol total desde el cerebro, el corazón y otros órganos hasta el hígado, donde se procesa en bilis. - Los tomates rojos son la mejor fuente de carotenoides, en particular de licopeno, un antioxidante que protege al cuerpo del cáncer, enfermedades cardiovasculares, inflamatorias y oculares. - Los frijoles contienen un 21 % de proteína, un 77 % de carbohidratos complejos y son ricos en fibra y nutrientes. Son imprescindibles en la dieta de personas muy mayores de edad.

  – Un estudio revelo que las mujeres mayores de edad que consumen cereales integrales de 4 a 7 veces por semana reducía el riesgo de morir de cáncer y enfermedades cardiovasculares en un 31%. Las verduras de hoja verde son ricas en fibra, folato, vitamina C, potasio y magnesio. También contienen fitoquímicos como luteína, beta-criptoxantina, zeaxantina y betacaroteno. Los carotenoides luteína y zeaxantina se concentran en el cristalino del ojo y en la región macular de la retina, protegiendo contra las cataratas y los procesos degenerativos de la retina relacionados con la edad, las principales causas de ceguera en la vejez. Además, las verduras de hojas verdes son ricas en antioxidantes, que protegen al cuerpo del cáncer.

- El té verde reduce el riesgo de enfermedades cardíacas y algunos tipos de cáncer. Hierbas como el romero, el ajenjo silvestre y el diente de león. Todas estas hierbas son conocidas por su efecto antiinflamatorio. Tomar café por la mañana podría prolongar tu vida. Un estudio de la Universidad de Harvard de 2008 descubrió que las mujeres que bebían tres tazas de café al día tenían un 18 % menos de probabilidades de morir de alguna enfermedad que las que no consumían esta bebida energizante. Si una mujer bebe cinco tazas de café al día, el riesgo de muerte disminuye un 26 %.

Después de seis tazas de café, el porcentaje de riesgo de muerte, en comparación con quienes no beben café, disminuye al 17 %. Los beneficios del café están confirmados por otro estudio realizado en los Institutos Nacionales de Salud (EE. UU.) en 2012. Los investigadores controlaron varios factores (tabaquismo, alcohol, consumo de carne roja) y descubrieron que las personas de ambos sexos que beben café viven más.

  - Chocolate negro: Un estudio realizado en 1999 por la Universidad de Harvard (EE. UU.) con 8000 hombres demostró el efecto del chocolate negro en la esperanza de vida. Resultó que los participantes que consumían chocolate negro tres veces al mes vivían un año más que quienes no lo hacían. -  Nueces: Los frutos secos contienen muchas grasas, proteínas, fibra, vitaminas y minerales. Probablemente sean el alimento más saludable para picar.

 


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