OLOR HUMANO, “DESODORANTES,
Y ANTITRANSPIRANTES”
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Si todos los mamíferos fueran tan críticos con el olor del sudor como los humanos, no tendrían suerte de utilizar desodorantes o antitranspirantes. El Homo sapiens tiene un porcentaje mucho mayor de glándulas sudoríparas merocrina que otros animales, a excepción del cerdo por lo que no olemos a humano con la misma intensidad que los perros, o cerdos. A estos animales, no les desagrada su olor de su sudor como sucede con los humanos. Y para que nos resulte menos desagradable o pasable inventamos desodorantes, antitranspirantes. La realidad es que las causantes de este olor son las bacterias que se acumulan en donde se localizan las glándulas apocrinas.
Los factores genéticos influyen significativamente en la predisposición al olor fuerte del sudor. Algunas personas tienen glándulas sudoríparas apocrinas genéticamente más activas, que secretan sudor rico en proteínas y lípidos. Estas sustancias, al ser descompuestas por las bacterias de la piel, crean un olor fuerte. Algunas mutaciones genéticas pueden aumentar la actividad bacteriana en la piel, lo que acentúa el mal olor. Si sus familiares cercanos tienen problemas con el fuerte olor a sudor, es muy probable que usted también lo padezca.
Ciertas enfermedades pueden causar mal olor en el sudor. Una de ellas es la hiperhidrosis, que se caracteriza por la sudoración excesiva, lo que crea las condiciones ideales para el crecimiento de las bacterias que causan el mal olor. La diabetes puede provocar cetoacidosis, en la que se acumulan cetonas en el cuerpo, lo que le da al sudor un olor dulce o afrutado. La insuficiencia hepática provoca la acumulación de toxinas en el cuerpo, lo que produce un sudor con olor a amoníaco. La insuficiencia renal también puede afectar el olor del sudor, ya que los riñones no pueden eliminar las toxinas y estas se liberan a través de la piel. El hipertiroidismo aumenta la sudoración y altera su composición, lo que puede provocar un olor desagradable.
Enfermedades infecciosas como la tuberculosis o la difteria también pueden causar cambios en el olor del sudor debido a la reproducción activa de bacterias y la liberación de sus desechos. Es importante diagnosticar y tratar estas afecciones a tiempo para reducir los síntomas desagradables, incluido el olor del sudor. Los hábitos de higiene personal influyen significativamente en el olor a sudor. Ducharse regularmente ayuda a eliminar las bacterias e impurezas que pueden causar mal olor. Usar jabón antibacteriano reduce eficazmente la cantidad de bacterias en la piel, evitando que el sudor se descomponga y cause mal olor. Cambiarse de ropa y ropa interior a diario es importante para mantener la higiene, ya que el sudor y las bacterias en las telas pueden aumentar el mal olor.
Afeitarse o recortarse el vello de las axilas, y partes íntimas también ayuda a reducir el mal olor, ya que reduce la superficie de crecimiento de las bacterias. El algodón, el lino y otros tejidos naturales permiten que la piel respire y reducen la sudoración, lo que reduce el riesgo de malos olores. Evite los alimentos, como el ajo, la cebolla, las especias y el alcohol. Beba más agua e incluya verduras y frutas frescas en su dieta. - Remedios caseros: Aplicar una solución de vinagre o jugo de limón en las zonas problemáticas puede ayudar a reducir el olor a sudor debido a sus propiedades antibacterianas. Si la sudoración excesiva se acompaña de otros síntomas como fatiga, pérdida de peso, fiebre o cambios en la piel, esto podría indicar la presencia de afecciones graves que requieren atención médica.
Si el olor del sudor cambia repentinamente y se vuelve muy desagradable, puede ser señal de desequilibrios hormonales, diabetes, infecciones o problemas renales y hepáticos. En estos casos, es importante hacerse una prueba para descartar o confirmar la presencia de estas enfermedades. Si nota que usted usa antitranspirantes, o desodorante pero ya no son efectivos podría indicar hiperhidrosis u otras afecciones que requieren tratamiento especializado. El olor desagradable del sudor puede ser una señal de que tu cuerpo necesita más atención y cuidado. Actuar a tiempo, adoptar buenas prácticas de higiene y llevar un estilo de vida saludable ayudará a reducir significativamente o incluso eliminar por completo este problema.
El mal olor del sudor suele estar causado por bacterias que viven en nuestra piel. Cuando el sudor interactúa con estas bacterias, la materia orgánica se descompone, lo que causa un olor desagradable. Los cambios hormonales durante la menstruación, menopausia, el embarazo y otros cambios hormonales pueden aumentar la sudoración y cambiar la composición del sudor, lo que puede provocar un olor más fuerte. Los alimentos ricos en azufre, como el ajo, la cebolla y el brócoli, pueden causar un olor fuerte en el sudor.
Estos alimentos contienen compuestos que se metabolizan y excretan a través de las glándulas sudoríparas, lo que le da al sudor su olor característico. Una dieta rica en carne roja puede intensificar el olor corporal. El alcohol y la cafeína pueden aumentar la sudoración y, por lo tanto, el mal olor. Beber suficiente agua, verduras y frutas frescas ayuda a mantener el olor normal del sudor, ya que estos productos ayudan a limpiar el cuerpo y a reducir la cantidad de toxinas liberadas.
Los antitranspirantes reducen el volumen del sudor, los desodorantes reducen el olor y/o inhiben el crecimiento de las bacterias que lo causan. Por lo que los desodorantes son cosméticos y los antitranspirantes son medicamentos porque afectan el funcionamiento del cuerpo humano. Los ingredientes activos de los antitranspirantes suelen ser sales de aluminio (cloruros, cloratos, etc.). Su función es obstruir los poros, las salidas de las glándulas sudoríparas en la superficie de la piel (los iones de aluminio se unen a las proteínas y luego se adhieren a las paredes de los conductos de las glándulas junto con ellas, y finalmente cierran los canales) Los desodorantes suelen contener alcohol y desinfectar la piel con él.
También pueden contener fragancias que disimulan el olor a sudor. Algunos incluso sugieren usar bicarbonato de sodio como desodorante, o jugo de limón, por sus propiedades antibacterianas. Una investigación revelo que por la mañana el sudor es más alcalino, y que por la noche es más ácido, por lo que los antitranspirantes funcionan mejor si se aplican por la mañana. El principio de funcionamiento de las glándulas sudoríparas en hombres y mujeres es el mismo. Además, el parámetro más importante para la sudoración es la relación entre la superficie corporal y su volumen en glándulas.
Muchos consumidores critican reducir la sudoración por ser anti natural, y aseguran que por el sudor se eliminan toxinas del cuerpo. (La diferencia entre sudor y orina, es que esta última se somete a un proceso de filtración en los riñones, y el sudor no) Además, el cuerpo secreta sudor principalmente para refrescarse. Los animales de hábitats secos, no sudan: es extremadamente indeseable que pierdan agua, y es posible reducir la temperatura corporal de otras maneras. Sin embargo, esto no significa que sus cuerpos estén obstruidos. Por supuesto, si se bloquea completamente el trabajo de las glándulas sudoríparas, es poco probable que una persona se sienta bien, pero nadie usa antitranspirantes con tanta intensidad.
También existe la preocupación por generar el cáncer de mama en mujeres, ya que los desodorantes contienen sales y ésteres del ácido parahidroxibenzoico, que actúan como agentes antimicrobianos, y pueden actuar como la hormona estrógeno, que a veces provoca cáncer de mama. La lógica con la que se razona se debe a que la glándula mamaria se localiza muy cerca de la axila. Tanto las axilas como las glándulas mamarias contienen grupos de ganglios linfáticos conectados en un solo sistema. Por eso se culpa a los desodorantes con el desarrollo del cáncer de mama. Resulta que tanto los desodorantes como los antitranspirantes son, al menos, seguros. Además, no todos los necesitan, solo quienes sudan en exceso y cuyo sudor huele mal, y no se rasuran las axilas, y partes íntimas “No todo el sudor huele mal, sino solo el que segregan ciertas glándulas y procesan las bacterias”
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