LA ESCUELA, Y
MAESTROS QUE QUEREMOS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex Director de la
escuela Normal del Pacifico – Ex Director General del Instituto Pedagógico
Hispanoamericano.
Llevo mucho tiempo trabajando en escuelas y he visto profesores muy eficaces que garantizan resultados prácticamente a cualquier precio. E visto estudiantes con la mayor calificación que ingresaron a las universidades obteniendo excelentes resultados, y en ellos note que la mayoría de las veces, se esforzaban por ser ellos mismos impulsándose para alcanzar sus logros. E visto niños que ganaron olimpiadas del conocimiento y no terminaron la universidad. E visto que algunos profesores y escuelas funcionan vendiendo ese tipo de logro individual, sobre todo los colegios privados que andan en busca de alumnado y el dinero de sus padres ¿A quién beneficia, y perjudica un concurso de conocimiento? ¿qué sentido tiene?
De antemano sabemos que el maestro responsable de preparar a un niño para ese concurso utilizará métodos para lograr resultados. Y si el niño no triunfa, eso los irritará tanto a el niño como a su maestro. ¿El niño toma esa decisión? Uno de los valores es la libertad de elección. Desde la primaria, enseñamos a nuestros niños a tomar decisiones, por sencillas que sean ¿En la participación de un bailable, una obra de teatro, recitación, etc., se le pedí al niño que decida, o se le exige? La libertad de elección es tanto libertad como responsabilidad.
Y la tarea de un maestro, al sumergir a los niños en este entorno de libertad y responsabilidad, es asegurarse de que se sientan cómodos con esa libertad, pero también con esa responsabilidad. En lo personal considero que la libertad es un sello distintivo de nuestro entorno. Para criar niños libres, también debemos incorporar maestros libres a la escuela. Pero ¿Cómo encontrar profesores libres? Si, sabemos que el enfoque educativo del sistema no es razonable en este sentido. Son maestros que vienen de escuelas prescolares, primaria, secundaria, preparatoria, formadora de maestros con una tradición de control, y son ellos quienes trabajan directamente con el alma del niño (profesores, tutores, psicólogos, todo el servicio de apoyo).
Se busca constantemente capacitar a los maestros, que mejoren en su actividad pedagógica, que actúen sobre el proceso educativo innovándolo, pero al mismo tiempo que no se despegue del control de su libro de texto, de lo cotidiano, lo tradicional. ¡Así, es como se frena en seco a los niños para que no desarrollen habilidades críticas, creativas! La actual forma diseñada ¿Impulsa o detiene a los niños, y a los estudiantes? Muchos de los estudiantes llegan a la preparatoria “Ven y se van” por diversas razones.
Se exige a los maestros que desarrollen su propia inteligencia emocional para que estén dispuestos a conversar con los niños en lo individual y grupal, que les enseñen a cumplir con sus responsabilidades y sus obligaciones, pero muchos de los maestros caen en la rutina cotidiana y se aburren o simplemente “Lo que no se tiene, no se puede dar ni enseñar a los niños” Por lo tanto no es fácil encontrar que el profesor de su hijo ofrezca calidez humana, y es que con el trascurrir de los años frente a grupo los maestros como cualquier otro tipo de trabajador se va convirtiendo en una persona rígida, y seca. “A veces, después de alcanzar cierto nivel y no surgir nuevos retos, puede volverse aburrido y poco interesante”
Los padres de familia antes de inscribir a su hijo en una escuela deben ir y conocer a la escuela, los maestros para comprender su motivación, estados de ánimo, lenguaje, cultura, metodologías, reglas de conducta, tradiciones y las ambiciones del equipo de trabajo al que planea unir a su hijo, y su destino. No es para que le den respuestas correctas o discursos ¡No! Se trata simplemente de entender: ¿es esta escuela para mi hijo? Hay que observar a los niños, o estudiantes de la escuela ¿Se ven bien en su aspecto, comportamiento, lenguaje, ¿Qué opinan de los maestros?
¿Funciona bien la escuela? Recuerda que el destino en la vida futura de tu hijo, inicia en la escuela primaria, que se trata de tu hijo lo que estas poniendo en juego, que el niño dependerá del apoyo que reciba de sus maestros, así que hay que asegurarse no solo del espacio, la infraestructura, sino de un todo en donde el niño se sienta cómodo y feliz, sin violencia. No, es recomendable inscribirlo por la comodidad en que la escuela está cerca del hogar, sino que encaje en lo que deseas para el futuro de tu hijo. Muchos maestros solo buscan trabajar, y que les paguen su mensualidad, y este tipo de maestros no son productivos, no son honestos consigo mismos, sin embargo, al entrevistarse con los padres son audaces en su conversación “Así, que conozca a su maestro antes de inscribirlo”
A menudo los futuros maestros no van a estudiar lo que quieren, sino que eligen entre lo disponible para su futuro laboral. Un maestro con calidad humana es perseverante, optimista, se capacita, utiliza un buen lenguaje, es persistente en lograr objetivos, y dedica su tiempo a los niños, y no a la ambición de integrarse a un puesto donde no se requiera su presencia en el aula. El maestro con calidad humana disfruta su trabajo, es autosuficiente con espíritu libre, capaces de expresar y argumentar su postura, entendiendo que su punto de vista puede no coincidir con el de los demás. Además, tiene la valentía de participar en un conflicto constructivo, porque las posturas pueden ser diferentes y, sin embargo, igualmente válidas.
El maestro siempre debe tener una postura conciliadora, ser sutil en sus comentarios, pero a la vez que mantenga su postura “Ante todo, profesional, pero también personal” No digo que deban responder a todas las solicitudes de los padres en cinco minutos, sino que deben manejarlas con la máxima sensibilidad. Es decir, si es una cuestión de vida o muerte, lo dejaré todo y me apresuraré a resolverlo; si no, definitivamente les responderé en dos horas, al terminar las clases. Algunos sentirán que su autoridad y respeto como maestros se han visto socavados, mientras que otros serán comprensivos.
Creo que es importante que los maestros tengan tacto y no agraven los conflictos. “La cosa cambia por completo cuando se siente tranquilo” La conversación de un maestro con una madre de familia no es una lucha entre vanidades, es conversar en la realidad de lo que el maestro ha detectado en el niño, y por qué no alcanza su potencial “Priorizar” Conversar si el niño o adolescente no respeta a sus maestros, compañeros, no cumple, no tiene éxito en sus calificaciones, etc. (Comprobarlo ante la madre, y demostrarle que para el maestro el niño es lo primero)
Es importante que los profesores no estén obsesionados con el trabajo, que puedan desconectar, que tengan sus propias vidas e intereses que estén dispuestos a compartir con los niños, porque pueden convertirse en adultos importantes para ellos, alguien a quien recurrir. Supongamos que un profesor se reúne con un niño y descubren que a ambos les gusta jugar futbol, béisbol, natación, etc. Surge una conversación que podría derivar en algún tipo de interacción social. En los descansos el maestro debe interactuar en un dialogo con el niño, “No para hacerle preguntas” sino hablar de sus intereses, desafíos, etc. ¡No, sienta que tiene derecho a preguntarle, y el niño a responderle! Más bien es buscar una oportunidad para conversar de algo más “intereses, éxitos, dificultades” - ¡No lo cuestione, mejor reflexionen juntos, comparta experiencias, relájese, y recupere información!
En ocasiones alguno de los maestros con calidad humana decide cambiarse a otra escuela, y solo explica que quiere irse, se siente ofendido, no disfruta su trabajo en ese centro escolar, está molesto porque no le reconocen sus logros. Un maestro que ya demostró resultados, y sigue desarrollándose. En algunas escuelas por lo general hay uno, dos, o tres maestros estelares que han alcanzado cierto nivel y prestigio, y se sienten apreciados por el director, y los padres de familia.
En otras el maestro estelar no siente el apoyo ni el reconocimiento a su labor, o simplemente el director se dedica a exigirle por lo que prefiere mudarse de escuela para continuar desarrollándose. Cualquier director y padres de familia deberían estar interesados en conservar este tipo de maestro (Lógico, pero a veces la lógica no está en la cabeza del director, sino su interés personal y tranquilidad cómoda) Los padres “Necesitan involucrarse profundamente en el proceso de aprendizaje”
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