LA VIO SALIR DEL MOTEL CON OTRO
Regresaba del trabajo en un autobús urbano cuando por la
ventanilla vio a su novia entrar en un auto a un Motel con otro hombre. Se sentó dos horas esperando que salieran y
sin que ella le viera se percató que, si era, no estaba equivocado. Esa tarde
fue a una florería y le compró unas rosas rojas. Toco en la puerta de su casa y
ella salio sonriente. Le entregó las flores, acerco su nariz para olerlas, y
sonriendo le expreso “Que lindo huelen” mientras sostenia las flores en sus
manos.
En la esquina se escucho el motor de un auto, al escuchar el
ruido ella de inmediato le jalo para que entrara cerrando la puerta. Por la
ventana pudó observar que era el auto en el que ella unas horas antes salía del
motel, pero el conductor no tuvo tiempo de verlo. Ella dio un salto rápido, se
mostraba nerviosa, Ya tranquila apretó el ramo de flores sobre su pecho. Él se
acercó a ella, pero le miraba con cierta incertidumbre. Le preguntó ¿Estas?
contenta de verme o no - Pero, dijo ella, saliste más temprano del trabajo, no
te esperaba, ando desarreglada, un poco sucia. Se acerco a su oreja le mostro
su alegría coquetamente.
– Bueno, ya estoy de
regresó, quería darte una sorpresa, anoche no dormi bien pensando en nuestro
futuro, en como complacerte, pero me he dado cuenta que no encuentro la forma
en lograrlo. Ella estaba temblando por
todo el cuerpo, y no sabia que decir. Llevaba puesto un vestido rojo. Le
sostuvo la mirada, se quito el mechon de la frente que le sentaba
perfectamente. Lo beso nuevamente para reconocer “Estoy, feliz de que vengas”
Solo déjame bañarme, siéntate en la sala, y en un rato estoy contigo. Para él
la cara bonita, la voz alegre le sonaba a cinica, simplemente lo sabia todo, no
había mucho que reclamar- Voy a bañarme, repitió ella para poder abrazarnos sin
que traiga este olor que me molesta.
La vio caminar hacia el baño, observo su cuerpo hermoso,
saludable. Ella hasta ese dia había sido su mujer ideal, con la que evocaba los
sentimientos de ternura que lo estremecían. - Sus recuerdos de la salida del
motel no lo dejaban tranquilo, le daban vuelta en su cabeza, pero
definitivamente no deseaba hablar de ello, aunque estuvo a punto de interponerse
al frente del auto, lanzarse a golpes sobre aquel hombre que prorrumpía en el
auto con ella. Se sentó en el sillón con la intención de tranquilizarse, estaba
decepcionado por la situación, se sentía incomprendido. – No se, que estoy
haciendo aquí, no debi venir- se dijo finalmente.
El hombre del auto le
había prometido a ella que se casarian, le compraría su vestido blanco la
siguiente semana, “quiero que seas mi esposa, la madre de mis hijos”, en cambio
ella despues de la relación intima le pidió al hombre que abandonaran rápido el
motel, que no deseaba que la fueran a ver en ese lugar. A diferencia de su
novio en el sofá reconocio que primero se casarian para tener relaciones
intimas.
– El joven no podía creerlo, y a la vez no quitaba de su
mente el dejarla, no olvidaba ese momento “Esto, no puede ser, debe ser una
broma de mal gusto”, si no hubiera salido temprano del trabajo nada de esto
estuviera pasando, me baje del autobús y al salir del motel ni siquiera me
reconocio. El sonrio, estaba sobre una gran hogera. Sonreía nervioso ya que la
chica con la que deseaba casarse lo estaba engañando, se daba cuenta que no la
conocía, que no le decía nada y él se quedaba callado abruptamente. La chica
que era un Angel, caído del cielo, convertida en demonio, una chica maravillosa
con la que solia caminar cada tarde, no lo amaba. Tenia miedo en perderla,
comprendía que no tenia ningún derecho con ella. – Me quedare sin ella, solo,
pero ¿que pasa si me ama, y deja al otro?
– Ella no puede ser
asi, tal vez si se lo digo se arrepienta de todo. - ¿Podria estarse vengando de
mi? Pero ¿de que se vengaría? - Estaba tan sorprendido que era incapaz de
encontrar las palabras para decirle que lo sabia todo, que la vio saliendo del
motel. - No es necesario que la espere a que termine de bañarse, mejor vete
pronto de ese lugar, le gritaba la conciencia, ella no es una buena persona, lo
puedes ver en sus actos, ni siquiera se avergüenza frente a ti, ni trata de
justificarse, es mejor que te marches, aquí no eres amado ¿Para que la esperas?
¿Para que te diga que lo siente? - No le dire nada, la dejare que siga jugando
conmigo, que siga inventándose el jueguito del novio amado, la llevare a ese
mismo motel, y despues de amarnos la dejare en el cuarto, no se lo diré a
nadie.
Ya estoy acostumbrado
a esperar, llevo tres años de novio respetándola, y eso es mucho tiempo. La
vida me debe dar la oportunidad de la revancha. Me cuesta creerlo que sea tan
cinica, yo que durante tres años no la toque, que creí que podiamos ser marido y
mujer, vivir juntos “Que verguenza” El joven miraba la casa, las fotos, cuando
ella apareció en la sala, y lo abrazo. – Vamos demos un paseo-, le dijo el
joven. – Me gustaría que nos quedemos en casa, no se que es lo que me da miedo,
mientras me bañaba presenti algo malo, es mejor tomarnos un café aquí. Ante la
insistencia del joven ella accedió.
Caminaron por los caminos que siempre recorrían tomados del
brazo. El deseaba abrazarla y ella se negaba nerviosa observando la calle en
todas direcciones, se sentía bastante inquieta. El joven la recargo en el
tronco de un árbol para preguntarle - No me amas, ¿verdad? ¿No te enamoraste?
Yo, te amó mucho, no podría soportar que me llegaras a engañar con otro, no lo
soportaría. Ella se le quedo helada mirandolo fijamente a los ojos para
mencionarle que estaba embarazada de otro, que aquel la llamó para que salieran
a platicar y ella acepto.
Ya se que fui muy irresponsable y te he engañado, pero no es
mi culpa, estoy embarazada, tuve miedo, el padre de mi hijo esta casado, y me
ha estado usando. Es uno que trae un auto azul que ronda mi casa - ¿Quieres
saber quién es? – No balbuceo el joven. – La chica continua: Me repito seguido
que mi hijo no tendrá un padre como el mio-, ella lo dijo en voz baja
arrastrando sus palabras. - El me mintió, me dijo que nos casariamos. - El
joven ya no podia soportar tal conversación, solo sentía el deseo de alejarse,
pero ella le rogaba, lloraba, le declaraba que lo conocio en una fiesta y se le
pasaraon las copas pero que tuvo que ocultarlo por no lastimarlo, “deseaba
decirte la verdad-, Hoy lo acompañe a un motel para aclarar las cosas.
El joven la escuchaba
y consideraba que ella estaba siendo sincera, pero ¿Por qué platicarlo en un
motel, no le estararia mintiendo, y en realidad fue a rogarle? – Ya, no podía
ocultarte la verdad, se que con ello nos dejaremos de hablar, podras encontrar
a otra chica que te valore, no me ofenderé si me pides que me vaya de tu vida
¿de acuerdo? Ella sonrió levemente. – ¿Sabes?, dijo el joven: Dime lo que
realmente quieres de mi, sé que no me amas, pero necesito la verdad, tu puedes
exponer cualquier cosa, si quieres; pero esto definirá para siempre lo de
nosotros. - Seria más fácil para el joven marcharse, pero la ama, y ella amaba
que este la tratara con amabilidad y madurez. Para ella el chico era ingenuo,
que se metia en su propio cuento de hadas salvando a la princesa sin importar
el peligro.
El joven prometia
cuidarla, hacerse cargo de su bebe, para ella eso le resultaba gracioso, le
avergonzaba que el otro la hubiera tirado despues de salir del motel, y aunque
tenia miedo en quedarse sola, no le gustaba el joven para esposo. A la vez se
cuestionaba se ¿Cómo supo que lo engañe? Si no había nada que la delatara. Dos
años despues, el padre de su hijo, seguía con su esposa. – Se encontraron de
nuevo en una fiesta, recordó cuando la subio al auto por primera vez para
llevarla al motel. Al verla el hombre molesto se acerco para preguntarle que
andaba haciendo en esa fiesta, si es la fiesta de mi hermana ¿Quién te invito?
¿Vienes a vengarte y decirle a mi esposa? – Ella ya lo sabe,
y también que ese hijo que tienes no es mio, no quiero saber nada de ti. – Lo
siento, no sabia que era tu hermana, hiciste lo correcto al alejarte de mi y de
tu hijo, no eres irresponsable, lo fui yo, se lo dijo, respirando pesadamente y
llorando, aunque una sonrisa temblaba en sus labios. - Pero no quería pleitos
pasados, se había dado cuenta que el nunca la amó. Mirandolo a los ojos le
señalo. Lo siento, estoy llorando. No es muy divertido, ¿verdad? - ¿Quieres
conocer a tu hijo? - ¡No, no es mi hijo! No me deshonres ante la gente, por
favor abandona la fiesta, sino tendre que ser yo quien se marche.
La joven se alejo dirigiéndose a la salida. En la puerta
estaba parado su ex novio esperándola quien al verlo lo envolvió en sus brazos,
y entre besos él le pidió que se casara con él, no recordemos lo que nos ha
pasado, hagamos como si fuera la primera vez que nos enamoramos. Las manos de
ambos se apretaron con fuerza, su respiración se escuchaba acelerada, su deseo
estaba presente y la respuesta a ese deseo se dejo sentir esa tarde en el mismo
motel donde inicio esta historia. - Ella lo miraba a los ojos, no tenia miedo,
le dijo que lo extraño todo ese tiempo.
Una voz suave y acariciante hizo arder todo el cuerpo del joven. Nadie
sabra los motivos que tuvo ella para engañarlo, ni como el lo soporto, asi que
nuevamente comenzaban su amor con un hijo en la relación, todo como producto de
las equivocaciones de las que nadie sabe el porque se crean y nos envuelven.
La puso en la cama,
inclino su cabeza besándola y ella le respondio con emoción seductora. Su
cuerpo respondia a la perfección con mayor ternura. El por supuesto que quería
besarla, calmar sus latidos que explotan en su corazón. Por fin se dejo escuchar
¿No crees que soy una mala mujer? “Dios, has escuchado mis oraciones, has
regresado. - Ven a mí, no cometeré el mismo error de nuevo. Esa tarde ambos
disfrutaron las caricias del otro excitados. – No puedo creerlo esto es un
sueño pensaba ella, si estaba atraída por él ¿Por qué lo engañe?
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