sábado, 22 de abril de 2023

 SALI EMBARAZADA A LOS 16 AÑOS

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Diplomado y Maestría en Desarrollo FESC Universidad Nacional Autónoma de México.
Lo que la vida me ha dejado en experiencia es: El amor es la capacidad de dar todo lo que se tiene sin esperar nada a cambio. Dejar ir, incluso si sabes que probablemente no volverán a ti. Perdonas todas las palabras hirientes, los desvelos, los caprichos. De los hombres aprendes apreciar su confiabilidad, disposición, virtudes, defectos. Ahora cuando un muchacho me invita a salir, lo investigo en su familia, amigos, aprendiendo lo más posible sobre su trabajo, aficiones, vida, infancia, principios, preferencias culinarias, vicios, etc.
Al mismo tiempo, hasta cierto tiempo, es mejor tratar de no apegarse a él, no me apresuro al contacto psicológico y físico, hasta que le quede claro que desea una relación larga y seria conmigo.
Lo que me sucedió inicio a los 15 años de edad. Ya no era una niña sino una adolescente. Comencé a esforzarme por salir del control de mis padres y caminar con mis amigas. Asistir a discotecas siendo una menor de edad, para entrar falsifique una credencial de elector y presentaba la copia al mismo tiempo le coqueteaba al guardia de la puerta sobornándolo con una sonrisa prometedora de otras cosas.
La tendencia fue alejarme del círculo familiar, puesto que consideraba que me cuidaban como si aún fuera una niña. Me era difícil vivir controlada. Admito que deseaba correr el riesgo, pero no quedar embarazada. Llego el momento en que creía estar ahogándome de amor por un muchacho, así que con ese me deje embarazar. Un chico que derramaba ternura, amor, detalles.
Después de eso, me di cuenta que solo era una más en su lista. Lo disfruté hasta que salí con mi panza. A nadie del barrio les sorprendió el verme en este estado y algunas de mis amigas lo disfrutaron ante la conveniencia en que dejaba de ser rival en asuntos de amor para ellas. El amor y el embarazo le causo disgusto a mi galán sobre todo cuando lo encaré y le dije ¿Qué va a ser de nosotros? ¡De ti!, ¿no lo sé? Fue su respuesta seca, tu quisiste ser madre y ese es tu destino. Me quede completamente sola con un bebe en los brazos y el cuestionamiento de mi padre que no admitía la situación, pero la tolero.
No voy a mentir durante el embarazo no me fue bien, sufría mentalmente, escuchaba a mis espaldas lo que los vecinos y mis amigas decían. Aun traigo en el alma sus expresiones llenas de sarcasmo. Todo esto dejó una huella en mi bienestar y varias veces fui llevada al hospital con amenazas de aborto.
Existe el espejismo de que una madre soltera se arrojará al cuello de cualquiera. Es bastante difícil para una mujer que se queda sola con un niño encontrar pareja nuevamente. Como soltera con responsabilidad, miro cuidadosamente quién será admitido y quién no. No tengo prisa por encontrar pareja. Después de todo, ya se la diferencia entre promesa, palabra y acción.
Por ser madre soltera siempre estoy bajo la estrecha supervisión de vecinos, maestros, otros padres quienes le prohíben a sus hijas se junten conmigo por miedo a que se las contamine con ideas.
A menudo se habla de mi a mis espaldas. Preguntan ¿Cómo va tu vida, tu situación, ya tienen pareja etc.? Estoy impuesta a esa intromisión, pero no les compro esa sonrisa hipócrita, se equivocan conmigo en un 90% de las veces. Me quieren hacer enojar o deprimirme hablando mal del padre de mi niño, que descargue el enojo para enterarse y tener chime en boca. No soy tonta para no comprender sus intenciones enfermas. Darles información o contestarles sobre mi vida solo empeora las cosas. Ciertamente algunas se meten por el lado de que en niño es igualito a su padre, es una copia argumentan. Las que lo aseguran ni siquiera lo conocen.
Sé que cuando el niño crezca querrá conocer a su padre por eso no le niego la información cuando me la pide, que sepa que su padre existe. Para mí, el simple hecho que me digan madre soltera me resulta incómodo. A muchas mujeres se les llama en esa forma y creo que es una mala idea el hacerlo. La mujer no tiene sola a un niño. Algunas después de un tiempo se casan, otras se divorcian, algunas más con la prueba de embarazo en la mano el hombre desaparece. Podría argumentar ¿Solo la mujer necesita un hijo? Entonces para tenerlo ¿se debe de asegurar que el hombre le certifique su estabilidad económica para siempre?
Y ¿La pensión alimenticia? Es suficiente argumento, pero poco convincente para que el hombre la chantajee sexualmente. Lamentablemente en este país existen leyes, pero quienes las aplican están mirando para otro lado y por lo tanto un ex esposo le transfiere una vez al mes una cantidad ridícula en forma de pensión alimenticia, el otro no le ayuda en nada y nadie lo demandará. Sucede peor aún con el novio que la preño, a ese no le importa el niño, sino en un futuro inmediato seguir recibiendo las caricias sin responsabilidad alguna.
Las reglas siempre son las mismas para una mujer consciente, decente y razonable. El hecho es que ahora es responsable no solo de sí misma sino también de otra persona. Soy consciente que una madre soltera se enfrenta a mayores peligros de abuso sexual y por ello debe cuidarse mucho para no exponerse. Pero también no debe una limitar su libertad para volver a elegir. Algunas padecen una gran herida emocional otras son atacadas por el padre del niño con la supuesta intención de verlo.

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