viernes, 27 de octubre de 2023

 

¡NO, ¡QUIERE MATRIMONIO, NI HIJOS!

RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- UNAM

En la década de 1970 se casaban, luego tenían intimidad y vivian juntos. Ahora tienen intimidad, luego viven juntos y, finalmente, se casan. En las familias católicas, la cuestión de la celebración religiosa del matrimonio podía ser, para las generaciones anteriores, una fuente de dificultad cuando un hijo no quería casarse por la iglesia los jóvenes y sus padres finalmente han aceptado la idea de que el matrimonio religioso es más una adhesión a la fe que una obligación social. ¿Se es feliz en el matrimonio? ¿Se es feliz en la unión libre y sin compromisos? La sociedad exige por tradición que la mujer se case antes de tener intimidad, para tener hijos y al hombre le permite tener hijos sin casarse.

La tradición señala que una mujer sin un hombre a su lado no es nada, y que para realizarse ocupa tanto al hombre como procrear hijos (Es la idea que permea en los últimos siglos). El hecho es que la mujer debe ser la encargada del hogar, los hijos, cuidar al esposo, velar por su honor. Con el cambio de mentalidad la mujer salió del hogar a trabajar, y ha sido muy censurada por las personas (Hombres/mujeres) que en su mente permanece esa idea arraigada ¿Realmente casarse y tener hijos está firmemente ligado a la felicidad y la realización?

¿Y, entonces las que retardan casarse, o no se piensan casar nunca y tener hijos pierden el tiempo que pudieron disfrutarlo felizmente? Las nuevas generaciones detestan las ideas tradicionales de relaciones de parejas por lo que ni siquiera se acercan un poco para no ser cuestionadas por no seguir las normas sociales. Hay miles de mujeres que nunca se casaron, ni tuvieron hijos y exponen que han sido felices en su vida ¿Por qué millones de las viudas, divorciadas, separadas, no se vuelven a casar para ser felices de acuerdo a esa hipótesis, de que una persona sin pareja no es feliz?

Al hombre, su familia y amistades comienzan a presionarlo cuando lo ven que llega a los 30 años de edad y no se ha casado y a la mujer mucho antes ¿Es benéfico para la salud? Se les induce a creer que si no lo hacen están propensos al cáncer y que tienen mayores probabilidades de presentar en un futuro problemas mentales o físicos. Es mucho más desgastante la presión para la mujer soltera y que se le conoce intimidad sin compromiso. Su familia se lamenta y esperan que cambie de actitud para que su situación en el núcleo familiar mejore. Podemos ver que desde la niñez recibimos ideas que van construyendo esa mentalidad.

Los mismo sucede con los cuentos y películas en donde se conocen, se casan, tuvieron muchos hijos y fueron muy felices.

Son los finales felices que no contaban con que los divorcios irían en aumento, así como los cambios de pareja y las relaciones sin responsabilidad, por lo que los nuevos cuentos se redactaran con diferente final como en el divorcio “Vivieron juntos y cuando se apagó el amor se destrozaron mutuamente, sin importarle los hijos” Nos vendieron el matrimonio como el ideal perfecto, nuestro proyecto de vida, sin embargo 4 de cada 10 matrimonios terminaron muy mal en poco tiempo ¿Fracaso, pérdida de tiempo, ganar experiencia o recapacitación?

La ruptura en su momento es mala, pero en muchas de ellas con el tiempo es buena. Los seres humanos tenemos esa gran capacidad para adaptarnos. El amor no siempre significa viviremos felices hay “Amores perros, abusivos, tóxicos, etc.” Las relaciones de pareja nunca serán un lago de aguas tranquilas en donde los peces viven, comen, se reproducen en armonía y felices.

Cada vez, se va extendiendo la moda en que tanto mujeres y hombres jóvenes no se quieren casar, ni tener hijos, su idea es mantenerse en libertad sin compromisos ni ese tipo de responsabilidades, por lo que para ellos el tener hijos es una mala decisión y pésima inversión de su vida. Una de esas motivaciones es el asunto económico. En ocasiones uno de ellos se enamora y le pide al otro formalizar la relación, pero se da de topes ante la negativa que recibe.

¿No, creen en el matrimonio? La sociedad tradicional considera que el matrimonio es necesario, pero otros que eso solo les traerá problemas y que ellos pueden ser felices sin casarse y que al momento en que lo hacen se pierde el atractivo, que por eso es mejor vivir con un compromiso de lealtad sin firmar ningún papel.

A surgido también la tendencia de tener uno o dos hijos, pero sin casarse, y seguir viviendo juntos hasta que uno decida lo contrario. Muchos de ellos le temen al divorcio y el desgaste mental que se genera. La forma tradicional considera que si no están casados uno de los dos puede traicionar al otro sin conflictos ya que puede irse cuando le plazca. El matrimonio se ha convertido en una opción o una motivación para aquellas que disfrutan su fantasía desde niñas en casarse en la Iglesia de blanco.

Se les ha abierto una puerta con los servicios médicos en donde se puede acreditar para recibir el servicio la concubina y los hijos. Es un choque entre la tradición, la religión y su sistema financiero y en este caso cada cual va valorando la conveniencia de casarse o vivir en pareja en donde si ambos no ven la necesidad, no existirá presión. Se entenderán para ser felices, pero si uno quiere y el otro no, será cuestión de negociación para que ceda o cambiar de pareja para encontrar a alguien que si le interese. Algunas mujeres ceden por diferentes motivos, pero ya estando dentro viviendo en pareja vuelven a la presión para lograr su objetivo, pero no siempre el hombre cede y sigue argumentando que solo es un papel y no representa nada para su amor. Tener hijos en una relación de este tipo, es aún más complicado.

Alguno no lo desea, y el otro piensa que con el tiempo puede hacerlo cambiar de idea arriesgándose de esta forma hasta que en cierto momento queda embarazada queriéndolo obligar, sin embargo, no siempre le resulta bien y se queda sola con el embarazo pregonando que puede vivir sin él y que es una guerrera. La vida le será muy difícil en todos los aspectos, por el hecho sentimental que no podrá olvidarlo por lo más que lo pregone, teniendo a ese hijo presente. La modernidad nos trajo esta forma compleja que cuenta con muchos ángulos de análisis, y razonamiento por lo que el matrimonio es esencial para algunos y no representa el amor para otros, sino la sujeción y perdida de su libertad.

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