¡NO, ¡QUIERE MATRIMONIO, NI HIJOS!
RAMÓN ANTONIO LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC-
UNAM
En la década de 1970 se casaban, luego tenían
intimidad y vivian juntos. Ahora tienen intimidad, luego viven juntos y,
finalmente, se casan. En las familias católicas, la cuestión de la celebración
religiosa del matrimonio podía ser, para las generaciones anteriores, una
fuente de dificultad cuando un hijo no quería casarse por la iglesia los
jóvenes y sus padres finalmente han aceptado la idea de que el matrimonio
religioso es más una adhesión a la fe que una obligación social. ¿Se es feliz
en el matrimonio? ¿Se es feliz en la unión libre y sin compromisos? La sociedad
exige por tradición que la mujer se case antes de tener intimidad, para tener
hijos y al hombre le permite tener hijos sin casarse.
La tradición señala que una mujer sin un hombre a
su lado no es nada, y que para realizarse ocupa tanto al hombre como procrear
hijos (Es la idea que permea en los últimos siglos). El hecho es que la mujer
debe ser la encargada del hogar, los hijos, cuidar al esposo, velar por su
honor. Con el cambio de mentalidad la mujer salió del hogar a trabajar, y ha
sido muy censurada por las personas (Hombres/mujeres) que en su mente permanece
esa idea arraigada ¿Realmente casarse y tener hijos está firmemente ligado a la
felicidad y la realización?
¿Y, entonces las que retardan casarse, o no se
piensan casar nunca y tener hijos pierden el tiempo que pudieron disfrutarlo
felizmente? Las nuevas generaciones detestan las ideas tradicionales de
relaciones de parejas por lo que ni siquiera se acercan un poco para no ser
cuestionadas por no seguir las normas sociales. Hay miles de mujeres que nunca
se casaron, ni tuvieron hijos y exponen que han sido felices en su vida ¿Por
qué millones de las viudas, divorciadas, separadas, no se vuelven a casar para
ser felices de acuerdo a esa hipótesis, de que una persona sin pareja no es
feliz?
Al hombre, su familia y amistades comienzan a
presionarlo cuando lo ven que llega a los 30 años de edad y no se ha casado y a
la mujer mucho antes ¿Es benéfico para la salud? Se les induce a creer que si
no lo hacen están propensos al cáncer y que tienen mayores probabilidades de
presentar en un futuro problemas mentales o físicos. Es mucho más desgastante
la presión para la mujer soltera y que se le conoce intimidad sin compromiso.
Su familia se lamenta y esperan que cambie de actitud para que su situación en
el núcleo familiar mejore. Podemos ver que desde la niñez recibimos ideas que
van construyendo esa mentalidad.
Los mismo sucede con los cuentos y películas en
donde se conocen, se casan, tuvieron muchos hijos y fueron muy felices.
Son los finales felices que no contaban con que los
divorcios irían en aumento, así como los cambios de pareja y las relaciones sin
responsabilidad, por lo que los nuevos cuentos se redactaran con diferente
final como en el divorcio “Vivieron juntos y cuando se apagó el amor se
destrozaron mutuamente, sin importarle los hijos” Nos vendieron el matrimonio
como el ideal perfecto, nuestro proyecto de vida, sin embargo 4 de cada 10
matrimonios terminaron muy mal en poco tiempo ¿Fracaso, pérdida de tiempo,
ganar experiencia o recapacitación?
La ruptura en su momento es mala, pero en muchas de
ellas con el tiempo es buena. Los seres humanos tenemos esa gran capacidad para
adaptarnos. El amor no siempre significa viviremos felices hay “Amores perros,
abusivos, tóxicos, etc.” Las relaciones de pareja nunca serán un lago de aguas
tranquilas en donde los peces viven, comen, se reproducen en armonía y felices.
Cada vez, se va extendiendo la moda en que tanto
mujeres y hombres jóvenes no se quieren casar, ni tener hijos, su idea es
mantenerse en libertad sin compromisos ni ese tipo de responsabilidades, por lo
que para ellos el tener hijos es una mala decisión y pésima inversión de su
vida. Una de esas motivaciones es el asunto económico. En ocasiones uno de
ellos se enamora y le pide al otro formalizar la relación, pero se da de topes
ante la negativa que recibe.
¿No, creen en el matrimonio? La sociedad
tradicional considera que el matrimonio es necesario, pero otros que eso solo
les traerá problemas y que ellos pueden ser felices sin casarse y que al
momento en que lo hacen se pierde el atractivo, que por eso es mejor vivir con
un compromiso de lealtad sin firmar ningún papel.
A surgido también la tendencia de tener uno o dos
hijos, pero sin casarse, y seguir viviendo juntos hasta que uno decida lo
contrario. Muchos de ellos le temen al divorcio y el desgaste mental que se
genera. La forma tradicional considera que si no están casados uno de los dos
puede traicionar al otro sin conflictos ya que puede irse cuando le plazca. El matrimonio
se ha convertido en una opción o una motivación para aquellas que disfrutan su
fantasía desde niñas en casarse en la Iglesia de blanco.
Se les ha abierto una puerta con los servicios
médicos en donde se puede acreditar para recibir el servicio la concubina y los
hijos. Es un choque entre la tradición, la religión y su sistema financiero y
en este caso cada cual va valorando la conveniencia de casarse o vivir en
pareja en donde si ambos no ven la necesidad, no existirá presión. Se
entenderán para ser felices, pero si uno quiere y el otro no, será cuestión de
negociación para que ceda o cambiar de pareja para encontrar a alguien que si
le interese. Algunas mujeres ceden por diferentes motivos, pero ya estando
dentro viviendo en pareja vuelven a la presión para lograr su objetivo, pero no
siempre el hombre cede y sigue argumentando que solo es un papel y no
representa nada para su amor. Tener hijos en una relación de este tipo, es aún
más complicado.
Alguno no lo desea, y el otro piensa que con el
tiempo puede hacerlo cambiar de idea arriesgándose de esta forma hasta que en
cierto momento queda embarazada queriéndolo obligar, sin embargo, no siempre le
resulta bien y se queda sola con el embarazo pregonando que puede vivir sin él
y que es una guerrera. La vida le será muy difícil en todos los aspectos, por
el hecho sentimental que no podrá olvidarlo por lo más que lo pregone, teniendo
a ese hijo presente. La modernidad nos trajo esta forma compleja que cuenta con
muchos ángulos de análisis, y razonamiento por lo que el matrimonio es esencial
para algunos y no representa el amor para otros, sino la sujeción y perdida de
su libertad.
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