DECADENCIA DE LAS
UNIVERSIDADES PÚBLICAS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
¿Te has preguntado alguna vez por qué vas a la universidad? ¿Es por las expectativas de tus padres? O, ¿porque quieres acabar con las necesidades económicas? ¿Es un deseo tuyo o porque anhelas un futuro mejor? - Para la gran mayoría de los estudiantes universitarios de hoy en día, la razón principal para elegir la universidad probablemente sea el título que les abra las puertas a su prosperidad. Si bien un título no siempre es útil, sin duda dificulta encontrar trabajo sin él. ¿Por qué el estudiante y la universidad no se centran en el desarrollo profesional o en la investigación académica y el progreso cultural? ¿Qué deberíamos aspirar a que sea la educación universitaria? Entre los propósitos de las universidades está escrito que las universidades tienen como objetivo realizar investigación académica, formar talentos, enriquecer la cultura, servir a la sociedad y promover el desarrollo nacional.
Esto nos deja en claro, que la creación de universidades no está directamente relacionada con la formación de profesiones. Cuando se estableció el sistema educativo de la Universidad Nacional Autónoma de México siguió los modelos educativos europeos dedicándose, a enfatizar que el objetivo era de estudiar materias académicas con todos sus avances y generar nuevos conocimientos. Sin embargo, este pensamiento provoco que la universidad fuera criticada por los empresarios quienes exigían universitarios que sirvieran en sus empresas como empleados, lo que con el tiempo muchas de las nacientes universidades se apegaron a producir empleados, y por otro lado idealistas con la idea de igualdad sin límites de ninguna índole (Natural, nivel de estudios, por género, etc.)
Nacio la universidad técnica, y enseguida la Tecnológica enfocadas en la formación de empleados con un sueldo, y un patrón. En aquel entonces, la oferta y la demanda en el mercado laboral estaban relativamente equilibradas, por lo que los graduados universitarios encontraban trabajo con facilidad. Por lo tanto, el mercado laboral no era demasiado competitivo, y al momento de la selección para entrar a trabajar se daba preferencia al universitario. Sin embargo, la rápida expansión de las escuelas en masa, sin mayor requisito para acreditar que acudir a clases, así como el descenso del número de graduados con conocimientos provoco que la calidad de la educación se viera afectada.
Con ella llegaron crisis económicas que generaron inestabilidad laboral, sin embargo, los padres le siguieron apostando a que sus hijos adquirieran un título sin darle importancia a los conocimientos que se exigían en naciente campo laboral el cual no solo exige calidad educativa sino habilidades especiales tanto en la práctica como en la teoría. De nuevo el campo laboral separo a recién egresados inmediatamente despues de graduarse ante su eficiencia con habilidades, manejo de tecnología, idiomas extranjeros y los que toda su vida a transcurrido rezagada en escuelas públicas sin educación de calidad ante la falta de inyección de recursos por parte del estado.
La masa de graduados que no consiguen trabajo en su profesión, es muy alta, y el mercado laboral a empequeñecido. El estado exige a las universidades que se responsabilicen, pero el problema al que se enfrentan es que es el estado quien decide mediante manipulaciones soterradas las rectorías mediante maestros que el estado ha ido sembrando por años en las universidades con la finalidad de expandir su control político. “¿Si, eres juez y parte” como exigir formación profesional de calidad? Lo cual contradice el espíritu que dio vida al nacimiento de las universidades. Para buscar empleo los egresados han tenido que recurrir a regresar a las aulas, ya sea para acreditar una maestría, o de plano inscribirse en otra carrera contando con doble titulación en dos carreras distintas.
Hoy, cualquier estudiante universitario comprende que debe aprender tecnologías, y otro idioma en lo inmediato, y darle preferencia al idioma inglés. Además, comprende que debe asistir a diplomados, conferencias que le permitan una mejor orientación en su carrera. Sin embargo, la inserción laborada por el estado no obtiene ese objetivo. Casi todas las universidades cuentan con una oficina de orientación profesional con personal especializado para ayudar a los estudiantes a encontrar prácticas u oportunidades laborales. Sin embargo “No hay empleo, es muy baja su tasa y con pésimas adquisiciones de paga, lo que obliga al graduado abandonar ese empleo al primero o segundo mes de su contratación”
Todos los graduados que no encuentran empleo creen que la dificultad se debe a que necesitan cursar nuevos estudios para tener mejores perspectivas laborales. La gran barrera se ha formado para que los recién egresados no trabajen, y es una barrera que se fue construyendo desde el mismo en la infancia cuando al niño se le dijo que debía estudiar para ganar mucho dinero, que solo los que estudiaban tenían derecho a ello, y que esa era la única forma en lograr el éxito. Padres que se endeudaron para que su hijo estuviera sentado en un aula universitaria. El creciente número de universidades públicas ha reducido el nivel académico, sin embargo, ha satisfecho a esos padres que no cuentan con dinero para enviar a su hijo a que consiga un título. “Ya no se estudia, se asiste a clases, y muchos de los maestros tampoco estudian, hacen como que dan clases” En muchas universidades el único requisito que se exige para ser maestro es ser hijo de otro maestro, tener vínculos políticos o familiares.
Es por ello que no solo “Yo” me pregunto, sino cientos de maestros bien formados ¿qué beneficios reales han obtenido al asistir a la universidad? Un título universitario que ha perdido su valor, unos estudiantes que no estudian y finalizan su universidad más confundidos de como ingresaron, unos padres satisfechos porque su hijo cumplió con sus expectativas de traerles un título a su hogar el cual lo mandaran enmarcar para exhibirlo el trofeo en medio de la sala. Hoy entran a la universidad aturdidos, para descubrí despues que es solo cuestión de aprender las mañas, seguirles la corriente a sus maestros, y eso es más que suficiente para obtener excelentes evaluaciones.
Hoy en día, los estudiantes a menudo carecen de metas personales en su camino hacia la educación superior, y, sumado a los problemas familiares, económicos, sociales, se convierte en la principal vía para alejarse del aburrimiento. La gran mayoría de ellos asiste sin compromiso, motivación, estado de ánimo positivo, sin intereses que los liguen. Ellos desde que están estudiando saben que la sociedad, y el estado, no valora el conocimiento (Circulo vicioso)
Un título universitario no ofrece oportunidades, sino un grupo político ama fiado en una estructura social o política. “Eso, es lo lamentable, y bastante lamentable” Para resolver el problema de falta de práctica el estado legislo para el trabajo social sin embargo los empresarios lo utilizan con otros fines sin responsabilidad no paga. A juzgar por lo que está sucediendo, el problema de la brecha entre el aprendizaje y la aplicación práctica aún requiere mayor atención.
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