SER FELIZ POR SER
MADRE
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Retrocedamos unas décadas. En la época de los años 60-70, hasta finales de los años ochenta, muchas mujeres estaban convencidas de que dar a luz era su deber para con en su vida por el hecho de nacer mujer. En los noventa, la vida cambio, la mujer ante la insuficiencia, escases económica fue empujada al campo laboral fuera de su hogar, y de sus hijos, y es que se necesitaba mayor mano de obra barata, y que mejor que a la mano se contaba con este activo recurso humano. En principio esto se convirtió en un asunto personal para algunas, mientras la gran mayoría se mantenía a la expectativa observando para donde corría el agua.
Comenzaron a incorporarse a las Universidades en carreras que solo estaban disponibles para hombres, y con el apoyo de miles de hombres lograron que su ambiente laboral se estableciera en las leyes. Se abrieron guarderías, y se llegó incluso a contar con escuelas de tiempo completo. Las madres identificadas con su cultura y usos y costumbres prefieren quedarse en su hogar mostrándose reacias a trabajar fuera de su hogar. Muchas de estas se dieron cuenta que no tenían forma de alimentar a sus hijos por lo que muchas reconsideraron su posición.
Los niños desde prescolar, y primaria se les miraba caminar solos a su escuela y en su regreso, y prácticamente todo el día se la pasaban sin supervisión maternal. Las madres que continúan en la postura de no trabajar culpan a las que trabajan con la frase “Tus hijos te necesitan” – No los dejes solos en la etapa de su vida en la que absorben todo (Moral) la sociedad cambio, y hoy cuando el hijo se descarrila se culpa y compadece a los padres. La madre no solo se siente culpable ante quienes la rodean, y hacen comentarios con juicios sumarios, sino que también se le atribuye una estupidez extrema.
Se ha establecido una norma cultural paradójica que permite que todos enseñen a las madres de otros a vivir. En lo personal veo un sesgo de engaño en esta ideología de mayor responsabilidad personal, y lo razono desde mi muy particular punto de vista ¿Acaso hoy en día todas las mujeres deciden voluntariamente si tener un hijo, sin que nada las influya? ¿Nadie las presiona, las insinúa ni les dice directamente “¿Se te está pasando el tiempo” y “¿Sin hijos, no eres una mujer completa” ¿Con ello me imagino que la mujer de acuerdo a las mismas mujeres debe pagar un precio por nacer mujer, y para encajar con la ideología de su masa es importante que lo page antes de cierta edad con una maternidad?
Es el estado quien necesita niños para seguir contando con fuerza laboral acorde con las leyes que el estado apruebe. Pero también es el estado el responsable de que esos niños hijos de madres que trabajan cuenten con un lugar seguro mientras ellas trabajan, y sin embargo el estado hace todo lo contrario ya que cada vez hay menos guarderías, se cerraron todas las escuelas de tiempo completo dejándose en claro por parte del estado que lo único que le interesa es la fuerza laboral de esas mujeres mientras estén activas, y que los niños se les aplique la ley de la naturaleza “Sobrevivan los más fuertes”
Incluso el estado se dio cuenta que esos niños en su lucha por la vida comenzaron a integrarse a grupos delictivos (Esta es la importancia de las actividades que lleva a cabo el estado) Cuando una madre fracasa económicamente, y solicita apoyo tanto los funcionarios públicos como la sociedad en su conjunto la juzga con frases despectivas como “Nadie te pidió que parieras hijos, sino tenías con que mantenerlos”
Incluso si el hijo se enferma, no cuentan con dinero para medicamentos, ni un lugar en donde sea atendido. Por si esto fuera poco, en las escuelas la sociedad de padres de familia le exigen cierta cantidad de dinero para inscribirlo. Muchos de estos problemas se viven en lo cotidiano de las mujeres. Son miles las que no reciben pensión alimenticia de los padres de esos niños. Cuando la mujer decide vivir sola se etiqueta como una mujer que solo le gusta el sexo. En nuestro país continúa siendo un delito para conseguir trabajo o permanecer en él, por estar embarazada. Una mujer embarazada no tiene ninguna oportunidad en una entrevista de trabajo. Para conseguir un ascenso, o aumento de sueldo se presentan muchos factores inconvenientes (Insinuaciones, favores sexuales, etc.
La mujer que se queda en el hogar simplemente llega el momento en que se siente harta, cansada de estar en su casa ocupada haciendo una rutina diaria desde que amanece sin que nadie le ayude. Todo parece indicar que esta mujer por decidir quedarse en su hogar le debe mucho a todo el mundo, y que no puede satisfacerlos plenamente, o simplemente porque quienes la rodean quieren más de lo que puede dar. En este caso, la madre suele acabar siendo la última persona en la jerarquía familiar, porque no trabaja fuera del hogar, y por consiguiente no gana dinero. – No hay nadie mejor para guiar, enseñar, y cuidar a un hijo que una madre.
Por lo general, la madre (a diferencia del padre, los abuelos y los hermanos mayores) no puede decir ¡No hagas eso! La madre es empleada doméstica, responsable de su hogar, y el padre es el sensor de lo bueno, lo malo, y sus definiciones en lo que le gusta o desagrada. Es a la madre a quien todos en el hogar le preguntan desde ¿En dónde están mis calcetines? Y, es ella la responsable del orden, y acordarse de todo. Ella solo se libra de esto saliendo de su hogar para entrar a trabajar en otro lugar donde continuara atendiendo exigencias. Salen de casa para recuperar el equilibrio interior y recuperar fuerzas, que luego dedicarán a la familia.
Cuando la mujer que trabaja regresa a su hogar comienzan nuevas exigencias, explicaciones “Mamá, quédate conmigo, quiero jugar, y un esposo que no de ja de quejarse” A esa madre le llega el momento en que quiere salir corriendo de la casa porque la están volviendo loca. Un estado de tensión tan intenso es el camino a las crisis nerviosas y las enfermedades mentales. Una madre moderna rara vez puede delegar sus responsabilidades para no “cargarse con toda la casa” – “Nadie admite en su hogar, que le deleguen una actividad de apoyo, no existe la división de responsabilidades – Hasta el hijo culpa a su madre “No, hice la tarea porque mi mamá no estaba” Por si esto no bastara, una madre joven se enfrenta a la familia de su esposo sobre todo a la madre de él.
Vive una vida nueva diferente a la que vivía con sus padres, paga renta, su casa queda muy lejos de su trabajo, tiene que asistir a las reuniones de padres en la escuela. Su cuerpo debe estar dispuesto para cuando su esposo la desee, y no a todas les gusta esto porque comienza a sentirse utilizada. Si el niño se porta mal en su escuela, es ella quien carga con el señalamiento “Es culpa suya, así lo están criando” Si el niño se enferma “Es culpa de la madre” Pero entonces ¿Qué hace feliz a estas madres? Estas madres deben comprender que son humanas que no pueden hacerlo todo ellas solas, que no existe la perfección sino la satisfacción de la medianía, no están obligadas hacer felices a los demás a costa de sí mismas, y a mi entender quizás intentar simplemente vivir.
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