lunes, 17 de noviembre de 2025

 

LA NOCHE TRISTE

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Antes de la medianoche del 30 de junio de 1520, entre la neblina y la llovizna, los españoles empezaron a salir en silencio. Al frente de la columna iban Cortés, Alonso de Ávila, Cristóbal de Olid y Bernandino Vázquez de Tapia. Doña Marina (Malinche) y las otras mujeres iban custodiadas por trescientos indígenas aliados y treinta españoles. En la retaguardia iban Alvarado y Juan Velázquez de León, la infantería y muchos jinetes.

Colocaron un puente en el primer corte de la calzada, llamado Tepantzinco, en la orilla de la ciudad. Casi todos habían cruzado los cuatro primeros cortes de la calzada y estaban a punto de llegar a la orilla del lago cuando fueron descubiertos. Durante la batalla que se desató, muchos españoles murieron mientras otros al tratar de huir pasaban encima de sus cadáveres que se amontonaban en los cortes de la calzada.

Los que iban delante de la columna pudieron llegar a Popotla, un poblado en tierra firme que estaba antes de llegar a Tlacopan. De los de la retaguardia, la mayor parte murió a manos de los Mexicas. La leyenda cuenta que los que lograron llegar a Popotla, entre ellos Cortés, se detuvieron a descansar brevemente junto a un ahuehuete, que se conoce como Árbol de la Noche Triste. Sin embargo, Bernal Díaz del Castillo no menciona a Popotla, y algunos historiadores apenas lo nombran, pero no el supuesto llanto de Cortés ni de sus compañeros.

El historiador inglés Hugh Thomas, en La conquista de México, dice que “pese a estos asaltos, tanto la vanguardia castellana como Cortés y sus compañeros de la segunda sección de la retirada lograron llegar a una aldea llamada Popotla, en tierra firme, justo antes de Tacuba” y que ahí Cortés dejó a unos soldados, a Marina, María Luisa, fray olmedo y Fray Díaz bajo el mando de Juan Jaramillo e intentó regresar en auxilio de sus compañeros.

Al regresar Cortés, se dirigieron a Tlaxcala vía el cerro del Tepeyac, donde se refugiaron, pero al pasar por Otumba fueron atacados por un ejército que casi los vence, sin embargo, al capturar al jefe indígena evitaron la derrota. En Tlaxcala se reagruparon, y meses después regresarían para iniciar la conquista de Tenochtitlan.

Habría que replantearnos ¿Para quién fue la noche triste, si para los españoles o para los mexicas? La batalla que se dio entre estas dos fuerzas militares no tuvo más que un vencedor: los mexicas, quienes poco tiempo después tuvieron que ver cómo Hernán Cortés pondría fin a su imperio con la conquista de Tenochtitlán. Todo comenzó con Pedro de Alvarado quien despues conquisto Guatemala, y desarrollo en aquellos lugares ese país. Este Pedro dio la orden que asesinaran a cientos de mexicas cuando estaban estos últimos de festejo, lo que dio pie a uno de los episodios más sangrientos de nuestra historia.

Fue tal el asedio mexica que los españoles decidieron abandonar Tenochtitlan, la noche del 30 de junio por el rumbo de la calzada de Tacuba. Los españoles antes de huir construyeron puentes de madera para cruzar sobre esos puentes que eran portátiles con la intención de que al cruzar los irían quitando para no ser alcanzados. La huida no iba a ser fácil, sobre todo que los españoles cargaron a sus caballos e indígenas con oro. Los mexicas fueron alertados, y en la persecución, provocaron que los españoles perdieran a más de la mitad su gente, caballos y piezas de artillería importantes para el combate.

A pesar de la derrota sufrida por el enfrentamiento, los españoles lograron llegar a Tacuba, lugar que no sólo les sirvió de refugio y conquista, sino donde Cortés pudo llorar bajo un árbol su derrota (Árbol del que solo queda un tronco quemado una navidad como símbolo de esa derrota) El 30 de junio de 1520, Hernán Cortés sufrió una gran derrota a manos de los Mexicas: Antes de la medianoche, entre la neblina y la llovizna, los españoles intentaron salir en silencio, estaban a punto de llegar a la orilla del lago cuando fueron descubiertos por los Mexicas. ¿Por qué huyeron de Tenochtitlán?

Los españoles llevaban varios días cercados en el palacio de Axayácatl y ya casi no tenían alimentos, por lo que Cortés decidió huir hacia Tlacopan, a la media noche y con el menor sigilo, sin embargo, fueron descubiertos y fueron rodeados por miles de guerreros Mexicas que los atacaron desde canoas, desde la retaguardia. Hombres y caballos morían acribillados otros ahogados en el lago. El saldo fue cuantioso: además de los españoles, murieron cientos de sus aliados tlaxcaltecas.

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