DIARREA EN PERROS
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico Veterinario
Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
La diarrea canina es una alteración en la consistencia de las heces y la frecuencia de la defecación. No es una enfermedad, sino solo un síntoma. Su principal inconveniente es que causa molestias y dolor abdominal. En casos donde el malestar estomacal ocurre constantemente y con una regularidad envidiable, se debe buscar la causa y tratar al perro. La mayoría de las veces, la causa es un mal funcionamiento del tracto gastrointestinal. Si la diarrea es un caso aislado, no hay de qué preocuparse demasiado. Se presentan por Infracciones en la alimentación de los perros, utilización de productos en mal estado o rancios, uso de objetos extraños, cambio brusco en la dieta, alimentación, intolerancia a uno o más componentes del alimento.
Las enfermedades parasitarias son una causa común de diarrea aguda, especialmente en perros jóvenes. Es posible que no se detecten los parásitos, pero métodos de investigación especiales permiten detectar huevos de helmintos en las heces. Las enfermedades bacterianas y sus toxinas (Salmonella, Clostridium, Campylobacter, E. coli, Yersinia, etc.) pueden causar diarrea aguda. Los perros suelen infectarse al beber agua contaminada, comer alimentos contaminados o ingerir heces de otros animales infectados.
Infecciones virales como el parvovirus, el coronavirus, el rotavirus, el moquillo canino y el adenovirus pueden causar diarrea en los perros. Las infecciones por protozoos y hongos como coccidiosis, giardiasis, tricomoniasis, histoplasmosis, etc. también pueden causar diarrea. Los medicamentos y las sustancias tóxicas pueden causar diarrea aguda, ya sea por irritación directa de la mucosa gastrointestinal o por disbacteriosis. Entre los medicamentos que pueden causar diarrea en perros se incluyen la aspirina, los corticosteroides, los antibióticos, los fármacos contra el cáncer y algunos fármacos utilizados para tratar enfermedades cardiovasculares.
Entre las sustancias tóxicas se incluyen los insecticidas, los acaricidas, los venenos para roedores y los metales pesados. Los trastornos metabólicos (principalmente enfermedades renales y hepáticas) provocan la aparición de signos clínicos de enfermedad gastrointestinal, incluida la diarrea. La pancreatitis, una inflamación del páncreas, también puede causar diarrea. La obstrucción intestinal suele ir acompañada de vómitos, aunque a veces también se observa diarrea. La gastroenteritis hemorrágica es una enfermedad de etiología poco clara, que se acompaña de diarrea sanguinolenta. La invaginación puede provocar ataques de diarrea aguda.
Otra causa pueden ser tumores del tracto gastrointestinal u
otros órganos abdominales. Otras causas de diarrea en los perros incluyen:
Reacciones alérgicas; Estrés.
Las causas más comunes de los trastornos intestinales son: envenenamiento, comer en exceso, comer alimentos grasosos, alimento de baja calidad, cambiar al perro a una comida diferente, disbacteriosis, infestación parasitaria, alergia alimentaria, enfermedades infecciosas, problemas con los intestinos y el estómago, estrés.
La diarrea puede ser aguda o crónica. La forma aguda comienza de forma repentina y abrupta, y su duración es de aproximadamente 1 a 3 días. Con mayor frecuencia, la diarrea aguda se debe a: ingestión de huesos y lesiones en ellos con partes afiladas del aparato digestivo, intoxicación e infecciones. La diarrea crónica puede durar mucho tiempo, con heces que se ablandan gradualmente (en este caso, con frecuencia, no se forman heces). La causa de esta diarrea crónica puede ser: invasión parasitaria, infecciones, oncología, tumores en el tracto gastrointestinal, intolerancia a ciertos alimentos o una dieta desequilibrada.
En caso de diarrea, administre a su mascota una solución de agua y sal para prevenir la deshidratación y acuda a una clínica veterinaria para determinar las causas y tratamiento. Además, dependiendo de la causa del trastorno intestinal, puedes probar las siguientes medidas: poner al perro a dieta temporal. Puedes excluir alimentos por un día, mientras ofreces muchos líquidos para prevenir la deshidratación. Seleccione alimentos nuevos, de mayor calidad y equilibrados para su mascota. Si necesita cambiar a su perro a un nuevo alimento, haga una transición suave y lenta.
Al investigar las causas se aplica en tratamiento con antidiarreicos, y dependiendo de la causa otros medicamentos. Le puede dar pequeñas porciones de comida, dividir la norma diaria en 4-5 veces: esto reducirá la carga en los órganos digestivos. Si la diarrea no desaparece (sobre todo si las heces son muy blandas, casi líquidas, y el perro defeca con demasiada frecuencia; también si la diarrea se acompaña de vómitos y fiebre hay que atenderlo de inmediato. De lo contrario, se producirá deshidratación. ¡Un retraso puede ser desastroso para su mascota! Esta situación es especialmente peligrosa para los perros de razas pequeñas.
DIAGNOSTICO: Pruebas para la diarrea en perros: Examen clínico completo; Examen de heces (métodos de flotación, microscopía de frotis) – para detectar enfermedades parasitarias;
Hemograma completo (HC) – para evaluar el grado de
inflamación, anemia y deshidratación, la presencia de una enfermedad
infecciosa. Análisis bioquímico de sangre: determinación de la capacidad
funcional del hígado, riñones y páncreas. Análisis de orina – determinación de
la capacidad funcional de los riñones y del grado de deshidratación del animal.
Radiografía abdominal (rayos X): evaluación de la ubicación de los órganos
abdominales, detección de la presencia de líquido, gas o cuerpos extraños en
los intestinos.
Análisis de PCR para enfermedades virales, bacterianas y algunas parasitarias (parvovirus, coronavirus, moquillo canino y otras infecciones) Dependiendo de los signos clínicos y los resultados de las pruebas mencionadas, su veterinario podría recomendar pruebas adicionales para garantizar una atención terapéutica óptima. Estas pruebas adicionales se seleccionan según el caso y pueden incluir: Cultivo bacteriano, aislamiento de cultivo bacteriano con determinación de sensibilidad a antibióticos. Exámenes citológicos para determinar el tipo de inflamación, así como para identificar parásitos, protozoos y bacterias.
Pruebas serológicas para enfermedades infecciosas. Ecografía abdominal, especialmente si las pruebas diagnósticas previas no fueron concluyentes. Radiografía con medio de contraste para detectar úlceras, obstrucciones y cuerpos extraños. Endoscopia o colonoscopia para evaluar el estado del intestino delgado y grueso, especialmente si la diarrea aguda progresa y puede desarrollarse diarrea crónica. Pruebas especializadas para toxinas que pueden causar diarrea.
Tratamiento de la diarrea: Generalmente se recomienda no alimentar a su perro durante 12 a 24 horas, sino proporcionarle agua fresca y limpia para prevenir la deshidratación. Dado que existen muchas causas de diarrea en perros, es importante consultar con su veterinario para que le recete el tratamiento adecuado. El tratamiento específico requiere un diagnóstico preciso. Por lo tanto, es probable que su veterinario le recete primero un tratamiento sintomático y le sugiera pruebas para descartar infecciones y parasitarias.
El tratamiento sintomático puede incluir uno o más de los siguientes: Tras una dieta de semi-inanición de 12 a 24 horas, aliméntelo únicamente con alimentos de fácil digestión (pollo o ternera hervidos mezclados con requesón bajo en grasa, arroz o papas hervidas). La dieta ligera se mantiene durante varios días y, posteriormente, es posible una transición gradual a la alimentación normal en un plazo de 2 a 3 días.
La terapia de infusión es necesaria para la prevención y eliminación de la deshidratación, la regulación del equilibrio ácido-base y la compensación de la pérdida de electrolitos. La terapia con antibióticos es especialmente necesaria para los animales que tienen gastroenteritis hemorrágica, diarrea con sangre o sospecha de infección intestinal bacteriana. Prescripción de adsorbentes y agentes protectores de la mucosa intestinal. Otros por ejemplo desparasitación.
Prevención: Es necesario controlar la alimentación del perro. En casa, dale comida de calidad, y fuera de casa, asegúrate de que no coma nada innecesario ni recoja nada del suelo. Una dieta equilibrada es una dieta que incluye nutrientes útiles y esenciales para la vida de un perro: vitaminas, minerales y micro elementos. No sobrealimente al perro con golosinas ni le dé alimento de la mesa del dueño. La desparasitación y el tratamiento anti pulgas del perro son igualmente importantes. ¡No te saltes las vacunas!
Nutrición y cuidados de un perro con diarrea: En casi todos los casos los trastornos digestivos se deben a que el perro ingiere alimentos que no son adecuados para él. Intente ofrecerle comida fácil de digerir (por ejemplo, pollo hervido, arroz, yogur, requesón) cuando no se encuentre bien. Divida la comida en porciones pequeñas y dásela a lo largo del día.
Este tipo de comida es fácil de digerir y ayudará a evitar la indigestión. Cuando tenga diarrea, es importante seguir estas recomendaciones dietéticas: El primer día de la diarrea, es necesario ayunar. Durante este tiempo, los órganos digestivos tendrán tiempo de descansar y eliminar las toxinas acumuladas. El segundo día, ofrécele filete de pollo, que deberá estar finamente picado. Al tercer o cuarto día: pollo hervido y un poco de arroz hervido con verduras.
Esta dieta debe continuar hasta que el perro se recupere por completo. Si la diarrea ha desaparecido, puede darle comida habitual a partir del sexto día. Alimente a su mascota de 3 a 4 veces al día. Dele abundante agua limpia y fresca para restablecer el equilibrio hídrico corporal. Para restaurar la microflora intestinal después de la diarrea, debes darle yogur natural sin azúcar, o probióticos. Ahora será necesario pasear al perro enfermo con más frecuencia para que tenga más oportunidades de hacer sus necesidades.
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