miércoles, 5 de noviembre de 2025

 

SER DE LOS BUENOS, O MALOS

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Mi esposa cree que a menudo soy engañado por la gente debido a la fe ciega que le tengo a la humanidad. Aunque ya estoy acostumbrado a ese tipo de regaños, prefiero quedarme callado. No es su culpa, tenemos diferente formación en el hogar y en la vida. Ella no siempre se equivoca, puesto de que de vez en cuando he sido engañado por personas que creí honestas. Mi idea es ver siempre lo bueno de las personas “Algunas personas no deberían dejar de confiar en las personas, aunque no sean buenas” Si una persona carece de bondad, el medio ambiente y la situación de crianza también pueden ser responsables de ello.

Creo que cada persona tiene bondad y debilidades en condiciones decentes, pero debido a las circunstancias elegimos una de ellas. Aunque en muchas ocasiones se me ha demostrado que estoy equivocado con esa persona. Por supuesto, no ha afectado mi fe en los seres humanos. Creo que la religión o la honestidad depende de la fe.

La creencia popular es que, si haces el mal, en una parte de tu vida se te regresara como castigo por venganza, y en cambio el bien regresara por esas buenas acciones e intenciones. “Para el que hace el mal, la sentencia “Tarde o temprano lo pagara” La experiencia de felicidad y tristeza es fruto de ambos, y que se cobra o recoge en vida. Una mala acción no se lava por otra buena acción; los frutos dulces o amargos de ambos tienen que darse de forma diferente. En el purgatorio para los catolicos esperan la salvación de su alma despues de un juicio hasta que pague por el daño cometido en vida.

Hay   muchas cosas en las que creemos, y que deseamos se cumplan como deseos ¿Nos serán cumplidos todos nuestros deseos? Si, estos sucediesen en esta forma, y unos cuantos regresaran a la vida despues de muertos, entonces no habría problema, ni tristeza ni complicaciones en este mundo al estar al tanto de lo que nos ocurriría. Los católicos aprenden que Dios no quiere nada de ellos, y que solo pide que entiendan su deber de “Dar, sin recibir nada a cambio” Les pide que tengan siempre en cuenta sus pecados, y sus virtudes, y en consecuencia conseguirán su felicidad en vida. Para ellos Dios creó todo lo bello de la naturaleza, incluso sacrifico a su hijo, y creó al ser humano a su semejanza.

Dicen que Dios, trabajo sin descanso, es por eso que hizo todo bien.  – Todo lo manejamos como creencia, tanto es el hecho que cada persona cuando está en problemas se acuerda de Dios y le reza por su problema para que le apoye y se los solucione. Despues del evento se olvida de nuevo de su Dios. - Creer requiere una cosa en la que un humano experimenta un alivio mental que ahora su problema desaparecerá, pero nadie está listo para pensar por qué el problema que ha enfrentado lo ha puesto en tal situación.

Van al templo religioso, y se quejan ¿Por qué estoy recibiendo este castigo? – Podría pensar por ejemplo en una persona que quema a todas las hormigas, y miles de ellas quedan ciegas. El fruto de esa acción con el tiempo la persona lo paga con una enfermedad como la diabetes para quedar ciego como las hormigas que sobrevivieron. Sería tanto como decir “Haz quedado ciego por tu maldad que dejo muertas a miles de hormigas y a otras ciegas” – “Ojo por ojo, diente por diente”

De acuerdo a este ejemplo puedo razonar que, si en este momento estoy feliz, sin enfermedades con mi vida es el fruto de mis buenas acciones, y cuando vienen los problemas, debo creer que he recibido el fruto de mis malas acciones. Por lo tanto, siempre debo vigilar mis acciones buenas para que no sean malas y dañen a mi prójimo, o   también “Si, no hago el bien a nadie, nunca hacerles el mal” La realidad es que la felicidad y la tristeza van y vienen. Las religiones siempre aconsejan las buenas acciones en lo posible. La creencia es una parte de esa religión cuya misión es unir las virtudes.

En la vida se sufre porque dentro de nosotros por naturaleza traemos una ingratitud que se aplica en nuestras acciones y con ella sufrimos, pero también contamos con la virtud de la gratitud y eso nos hace feliceses “Nadie puede permanecer de un solo lado todo el tiempo en el bien o el mal” El que juega con los dos lados roba aquí, y dona allá, mezcla de lo bueno y lo malo, por lo que se ven contradicciones en la vida, por lo tanto esa persona no es buena, ni mala ya que ambas posiciones se esfuman en su alma.

Ante esto los católicos aseguran que Dios creó la creación y dio a cada ser humano libertad para hacer su propia voluntad.  Una mente abierta y razonable entendería que, si estamos en cierta situación, no es Dios, sino las decisiones que hemos ido tomando en el camino de nuestro destino. Creo que en la vida “Nos preocupamos por la fruta, y aún no hemos plantado el árbol” Nuestra vida si se prolonga en años vividos es lógico que al final llegaremos con heridas que no cicatrizan, con momentos que disfrutamos, cosechando los frutos de las acciones dependiendo del árbol que sembramos “Dulce o amargo”

En la vida lloramos, sufrimos, sentimos celos, envidias, traiciones que nos causan heridas. Entendamos “Si sembramos un árbol de mango, cosecharemos mangos” Por lo que huir a los problemas y despues de un tiempo regresar “No, es la solución” El comparativo que siempre hago entre religión y honestidad es que ambas se paran sobre cuatro patas “Virtudes, mente sana, bondad y fe” con el paso del tiempo, estas cuatro patas no seguirán siendo igual de fuertes, habrá una disminución en alguna de ellas y con ellos caerán los otras tres. Y con ello se perderá la credibilidad, la confianza, esperanza, y la honestidad.

 

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