EL ALBAÑIL, QUE SE FORMÓ EN
ARQUITECTO.
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo
Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Sí, en mi vida no todo es tan
sencillo como me gustaría. En algún lugar fui demasiado irresponsable, en algún
lugar perezoso, en algún lugar interfirieron factores externos. Pero una cosa
es constante: ahora, después de la lesión al caerme de una construcción por
andar borracho (mientras volaba, toda mi vida parecía haberse puesto patas
arriba). Estando en el hospital y sentir la muerte cerca me dije “quiero más
que nunca resolver todos mis problemas y empezar a vivir bien” Actualmente
tengo tres hijos, mi esposa me ama y me recibe con amor al regresar a casa.
Deseo a ellos brindarles un cambio de vida, y a mí, una alegría por vivir.
Nací de una familia pobre, con
baja educación, en un barrio de gente corriente. Llegue hasta segundo de
secundaria, y abandone la escuela para vivir una vida desordenada, primero en
los rincones oscuros con jóvenes un poco mayores que yo tomando cerveza,
despues consumí marihuana. Me fui de la ciudad a la frontera norte, y por allá
un tiempo trabajé en lo que caía, y el poco dinero que recibía lo gastaba en
alcohol, y marihuana. Mi estilo de vida era muy inestable. Mis antiguos
compañeros de esa época, se quedaron en la prisión, y un par más murió por
sobredosis.
Durante todos esos años me
perseguía un problema, y es que me sentía cansado de esta vida ¡Dejé de
apreciarla! Constantemente me hacia esta pregunta ¿Por qué nací? Si, la vida
era tan fuerte para mí. Un chico con mala suerte, viviendo en un barrio amargo.
Entre a la secundaria, yo era el más tranquilo de la clase, no me gustaba
comunicarme con nadie, en general ignoraba todo, siempre estaba en silencio y
me comunicaba con alguien solo si lo necesitaba. Antes de terminar el primer
grado ni siquiera podía elegir una profesión allí, no había casi nada que me
atrajera, al menos algo no me atraía, pero yo, en general, no tenía ganas de ir
allí.
Fui a la calle por gusto propio
para convertirme en vago temido en mi barrio. Pensé en robar autos, pero no
sabía conducir. Fue una época en que no lograba nada en mi vida. Hoy reflexiono
ese pasado y la vida que lleve la veo con tristeza. En la secundaria mi madre
me llevo con un psicólogo. Y solo cambié de opinión temporalmente, pero luego
los pensamientos que no quería vivir comenzaron a consumirme aún más, por así
decirlo. Odiaba mi apariencia, mi altura, rostro, Y también quiero decirte
cuánto odio mi apariencia, mi altura y que es pequeño para ser un chico. Era
pequeño para mi edad y esto me complicaba las cosas con los chicos del barrio
que constamente abusaban de mí, golpeándome o burlándose.
Me dije “Seré un hombre fuerte,
cabron, que les hare pagar todo”. No sé por qué, pero comencé a encerrarme en
sí mismo, me sentía perdido, incluso llegué a pensar que era un chico con
tendencias femeninas, es decir, yo resultaba ser un chico femenino, y este es
el mayor error de mi vida. De esa etapa de mi vida saque muchas cicatrices
físicas y psicológicas. Vivía desesperado ¡Podemos decir con seguridad que no
merecía esta vida! Cualquier otra persona era mucho más valiosa que yo. Mi alma
estaba muerta. Si, algo no me funcionaba comenzaba a culpar, mi cuerpo resentía
mis pasiones, pero no sabía el porque me sucedía esto. Estuve involucrado de
drogas, alcohol, intimidad secreta. Ahora ya no tengo ningún interés en eso,
algo me aleja de ello, ni siquiera sé por qué. Ahora, despues de ir a la
universidad el deseo del alcohol, la marihuana, han desaparecido. “No todo es
tan terrible en esta vida”
Las cosas han ido mejorando, y
todo inicio cuando conocí a mi pareja, tuvimos un hijo. Antes era un tipo
solitario, que no hacia otra cosa que emborrarse, sin novia, sin planes a
futuro, sin educación, ni interés por casi nada. En general supe a temprana
edad lo que es la vida cuando uno no tiene dinero para vivir. Ahí estaba
borracho, con una mujer embarazada, sin trabajo, viviendo en un mísero cuarto,
un baño colectivo para varias familias, y lo peor convertido en un alcohólico.
No tenía educación, ni experiencia laboral y despues de muchos intentos
fallidos, comencé a trabajar de peón de albañil en una construcción. Allí aprendí lo que es trabajar en las
alturas borracho. Al terminar la obra me fui de ahí a seguir buscando. Recuerdo
que aquel día sin contar con trabajo, mi hijo nació en el hospital general. Me
aplique y logre trabajar duro en casi todas las áreas de la construcción.
Aprendí casi todo: desde
trabajos de albañilería rustica, hasta acabados finos. Incluso ahora puedo
derribar una construcción y hacerla moderna. Instalar puertas, electricidad,
drenaje, etc. Comencé a formar mi propio equipo, pero no sabía cómo trabajar
con la gente bajo mi mando, y no podía controlarlos. Me hicieron pasar un mal
rato, hicieron su trabajo de manera repugnante y exigieron dinero.
Debes entender que en ese
momento yo tenía 27 años, ya tenía mucha experiencia en la construcción, pero
como albañil, y no como jefe de cuadrilla. Como resultado, los problemas
crecieron cada vez más, y quebré. Sin embargo, poco a poco comencé a trabajar
reparaciones pequeñas hasta que fueron subiendo en importancia económica, así
que compraba buenos materiales y trabajaba con gusto. Mi esposa me ayudaba en
todo, todo iba bien. Ahí fue entonces cuando pensé en intentar de nuevo por la
escalera de la educación, pero al principio fue un caos. Resolvía problemas en
un sitio y surgían problemas en otro. Terminé la secundaria, y la preparatoria
nocturna, y comencé a estudiar arquitectura.
Aunque la carga era pesada y no
funcionaba al principio, pero esto es exactamente lo que me ayudó a afrontar
todas las dificultades. Empecé a profundizar en ello yo mismo, ya con la
experiencia de albañil y ahora con estudios, fui mejorando mis trabajos, aunque
las deudas en la familia se nos acumulaban, y no había forma de afrontarlas de
inmediato. Con algunos de ellos llegue a un acuerdo pacífico, pero los
problemas no se resolvían. Me centre en el estudio, el trabajo, he inicie en la
instalación eléctrica, para ello, adquirí gradualmente una gran cantidad de
herramientas y, mientras trabajaba solo, no había señales de problemas.
Pero claro, ya permeado en la universidad me
di cuenta que siempre quiero más, así que comencé a asistir a capacitaciones,
estudiar sistemas aplicaciones. Los errores del pasado se hicieron sentir
periódicamente, pero a pesar de esto, el número de objetos completamente terminados
aumentó. A veces tenías suerte y conseguía buenos trabajos, en otros nos
teníamos que amarrar la tripa. Había perdido mucho tiempo en mi pasado, y en la
mente me dejaron muchos problemas. En aquellos años, no comprendía la vida. Leí
mucho, vi videos en YouTube, conocí y me comuniqué con colegas para que mis
proyectos fueran de alta calidad. Ahora trabajo en diseño de casas
inteligentes, por supuesto que domino soluciones inalámbricas, cableadas,
automatización de hogares.
Como arquitecto construí un
sistema de trabajo para que fuera fácil tomar un trabajo, o un pedido en
cualquier parte del mundo, ya que cuento con tienda y soy distribuidor de
materiales. Detener todo lo que me estaba destruyendo en mi vida, fue lo mejor,
quedaron atrás mis adicciones, fue mi mejor decisión. Me di cuenta de que algo
necesitaba cambiar y, primero que nada, dejé el alcohol y la marihuana. Despues
comencé a buscar amigos, ya que nunca los había tenido. De hecho, ahora tengo
50 años, y tres hijos. De solo recordar todos los errores que cometí en mi vida
me da vergüenza mencionarlos, pero estos son parte de mi pasado.
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