martes, 27 de diciembre de 2022

 

FUTURO DE LAS MUJERES EN LOS NEGOCIOS

 

https://www.amazon.com.mx/FEMINISNO-FEMINISTA-LUCHA-M%C3%89XICO-Spanish/dp/B0B19MHVGZ/ref=sr_1_4?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&crid=3JEH8VRCDD3IS&keywords=Ram%C3%B3n+Antonio+Larra%C3%B1aga+Torrontegui&qid=1672155683&sprefix=ram%C3%B3n+antonio+larra%C3%B1aga+torrontegui%2Caps%2C436&sr=8-4

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano

Toda persona humana, puede y debe desarrollar una personalidad madura, lo que requiere es el cultivo equilibrado de todas las cualidades humanas. Se trata de que cada sexo aprenda del otro (No que lo imite) El masculino, aporta a la naturaleza humana como lo hace el femenino y el tercer género, cada cual, con su aportación en cualidades propias, necesarias para todas las personas. Los tres géneros son capaces con capacidad, tendencias, exactitud, dominio sobre las cosas y la inclinación a la técnica, etc.

Hay otras cualidades que, aunque las tienen los otros dos géneros las aprenden del primero, es decir el hombre aprende de la mujer y el tercer género, como lo hace la mujer y el tercer género (Los se aportan mutuamente de forma espontánea la delicadeza en trato, generosidad, ingenio, agudeza, intuición, tenacidad para alcanzar objetivos, cualidades humanas etc.) No hay una sola cualidad masculina, femenina o del tercer género, aunque de acuerdo a los estudios avanzados sobre las mujeres se considera que ellas tienen mayor facilidad para conocerse entre sí, mayores virtudes, y valores humanos y que los hombres y el tercer genero las aprenden de ellas mediante la tenacidad y la práctica.

El hombre es el menos delicado en el trato puesto que se le atribuye esta acción a la tradición y costumbre. El hombre refleja con mayor impulso su humanidad en el rol de padre, pero para ello no debe faltar la aportación de la mujer (Su pareja) Al observar estas cualidades en la mujer, son más el número de empresas cuyo giro se acopla con la mujer las que han decidido contratarlas, por su alto sentido de responsabilidad, su estilo femenino de mandar y van desechando a las mujeres que trasmiten ser copias de hombres en los mandos.

Es cierto que cada vez son más las mujeres que van escalando puestos de importancia en este difícil terreno y los rezagados son el tercer genero quienes a la fecha deben ocultar sus preferencias sexuales para no ser despedidos. La eficiencia es el rasero para valorar. Las mujeres han aprendido a escuchar, valorar la opinión antes de emitir su juicio, van mejorando en capacidad de relaciones laborales, están definiendo un nuevo estilo en la dirección de las empresas, pero no han triunfado gracias a miles de mujeres que no han comprendo el nuevo papel de la mujer en las empresas a pesar de sus cualidades.

 Muchos de los hombres empresarios en el sector económico reconocen que las requieren con plena participación en forma equitativa, pero no todas están en este nivel de madurez y capacitación, eso las ha relegado en cargos de mayor responsabilidad y las capacitadas se sienten relegadas ante la falta de oportunidades. De hecho, las mujeres constituyen una fuente esencial para la economía, son ya mayoría en la Universidad, cuentan con un creciente poder adquisitivo y aportan perspectivas novedosas, e incluso olvidadas, como la atención personalizada y la perspectiva familiar. De su presencia en cargos directivos dependerá en gran medida, tanto el futuro acceso de más mujeres a los ámbitos de responsabilidad, como la consideración de aspectos, así la conciliación entre la vida familiar y la vida laboral, que por el momento no es tan fácil.

El gobierno de México a través de la cámara de diputados y senadores les abrió las puertas mediante leyes para que las mujeres tengan presencia en la administración pública en puestos de representación y responsabilidad pública. Con esta acción se equilibró la competencia con la eficiencia con el servicio y la honestidad, la justicia y la legalidad. La mujer ha ido entrando en este campo aprendiendo a gestionar los conflictos, en sus funciones de mediadora. Se ha demostrado que la mujer, se preocupa más por la calidad y la obra bien hecha, y que es más respetuosa con la naturaleza y el medio ambiente.

Pero muchas han fallado por ser imitadoras o copias de los hombres dejando de ser ella misma, no permitiendo que se ayude por un hombre, y mostrando el coraje en sus decisiones para supuestamente mostrar carácter. La mujer requiere prepararse al igual que el hombre si aspira a esos puestos. También ella necesita del hombre para comprenderse mejor a sí misma y para dar lo mejor de sí. Pero a la fecha y la educación mal enfocada desde el nivel primaria los ha llevado por el camino de la rivalidad.

Se hace imprescindible, en todo caso, que la mujer acierte a contemplarse a sí misma al margen del dominio masculino y desde otras claves distintas de aquellas que asumen la lucha por el poder como lo esencial en la afirmación del sujeto humano. La lucha por alcanzar el poder deshumaniza a los tres géneros, los pierde en moral y ética. Les cambia el carácter alegre por el hosco, se pierden del espíritu y abandonan el amor a la humanidad. Entregarse al ser humano no es solo cuestión de trabajo y poder de mando, sino en la solidaridad y entrega sincera en el bien de otras personas. Un bienestar verdadero y una convivencia en paz. En la nueva sociedad es necesario incorporar otra lógica al desarrollo humano y a la convivencia.

No hay comentarios:

Publicar un comentario