FUTURO DE LAS MUJERES EN LOS
NEGOCIOS
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Diplomado y Maestría en
Desarrollo Humano
Toda persona humana, puede y
debe desarrollar una personalidad madura, lo que requiere es el cultivo
equilibrado de todas las cualidades humanas. Se trata de que cada sexo aprenda
del otro (No que lo imite) El masculino, aporta a la naturaleza humana como lo
hace el femenino y el tercer género, cada cual, con su aportación en cualidades
propias, necesarias para todas las personas. Los tres géneros son capaces con
capacidad, tendencias, exactitud, dominio sobre las cosas y la inclinación a la
técnica, etc.
Hay otras cualidades que, aunque
las tienen los otros dos géneros las aprenden del primero, es decir el hombre
aprende de la mujer y el tercer género, como lo hace la mujer y el tercer género
(Los se aportan mutuamente de forma espontánea la delicadeza en trato,
generosidad, ingenio, agudeza, intuición, tenacidad para alcanzar objetivos,
cualidades humanas etc.) No hay una sola cualidad masculina, femenina o del
tercer género, aunque de acuerdo a los estudios avanzados sobre las mujeres se
considera que ellas tienen mayor facilidad para conocerse entre sí, mayores
virtudes, y valores humanos y que los hombres y el tercer genero las aprenden
de ellas mediante la tenacidad y la práctica.
El hombre es el menos delicado
en el trato puesto que se le atribuye esta acción a la tradición y costumbre.
El hombre refleja con mayor impulso su humanidad en el rol de padre, pero para
ello no debe faltar la aportación de la mujer (Su pareja) Al observar estas
cualidades en la mujer, son más el número de empresas cuyo giro se acopla con
la mujer las que han decidido contratarlas, por su alto sentido de
responsabilidad, su estilo femenino de mandar y van desechando a las mujeres
que trasmiten ser copias de hombres en los mandos.
Es cierto que cada vez son más
las mujeres que van escalando puestos de importancia en este difícil terreno y
los rezagados son el tercer genero quienes a la fecha deben ocultar sus
preferencias sexuales para no ser despedidos. La eficiencia es el rasero para
valorar. Las mujeres han aprendido a escuchar, valorar la opinión antes de
emitir su juicio, van mejorando en capacidad de relaciones laborales, están
definiendo un nuevo estilo en la dirección de las empresas, pero no han triunfado
gracias a miles de mujeres que no han comprendo el nuevo papel de la mujer en
las empresas a pesar de sus cualidades.
Muchos de los hombres empresarios en el sector
económico reconocen que las requieren con plena participación en forma
equitativa, pero no todas están en este nivel de madurez y capacitación, eso
las ha relegado en cargos de mayor responsabilidad y las capacitadas se sienten
relegadas ante la falta de oportunidades. De hecho, las mujeres constituyen una
fuente esencial para la economía, son ya mayoría en la Universidad, cuentan con
un creciente poder adquisitivo y aportan perspectivas novedosas, e incluso
olvidadas, como la atención personalizada y la perspectiva familiar. De su
presencia en cargos directivos dependerá en gran medida, tanto el futuro acceso
de más mujeres a los ámbitos de responsabilidad, como la consideración de
aspectos, así la conciliación entre la vida familiar y la vida laboral, que por
el momento no es tan fácil.
El gobierno de México a través
de la cámara de diputados y senadores les abrió las puertas mediante leyes para
que las mujeres tengan presencia en la administración pública en puestos de
representación y responsabilidad pública. Con esta acción se equilibró la
competencia con la eficiencia con el servicio y la honestidad, la justicia y la
legalidad. La mujer ha ido entrando en este campo aprendiendo a gestionar los
conflictos, en sus funciones de mediadora. Se ha demostrado que la mujer, se
preocupa más por la calidad y la obra bien hecha, y que es más respetuosa con
la naturaleza y el medio ambiente.
Pero muchas han fallado por ser
imitadoras o copias de los hombres dejando de ser ella misma, no permitiendo
que se ayude por un hombre, y mostrando el coraje en sus decisiones para
supuestamente mostrar carácter. La mujer requiere prepararse al igual que el
hombre si aspira a esos puestos. También ella necesita del hombre para
comprenderse mejor a sí misma y para dar lo mejor de sí. Pero a la fecha y la
educación mal enfocada desde el nivel primaria los ha llevado por el camino de
la rivalidad.
Se hace imprescindible, en todo
caso, que la mujer acierte a contemplarse a sí misma al margen del dominio
masculino y desde otras claves distintas de aquellas que asumen la lucha por el
poder como lo esencial en la afirmación del sujeto humano. La lucha por
alcanzar el poder deshumaniza a los tres géneros, los pierde en moral y ética.
Les cambia el carácter alegre por el hosco, se pierden del espíritu y abandonan
el amor a la humanidad. Entregarse al ser humano no es solo cuestión de trabajo
y poder de mando, sino en la solidaridad y entrega sincera en el bien de otras
personas. Un bienestar verdadero y una convivencia en paz. En la nueva sociedad
es necesario incorporar otra lógica al desarrollo humano y a la convivencia.
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