LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
PERROS VIOLENTOS
MÉDICO VETERINARIO ZOOCTENISTA FESC- UNIVERSIDAD NACIONAL
AUTONOMA DE MÉXICO
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Los perros fueron sometidos a
estudios de resonancia magnética para demostrar que poseen sentimientos
emocionales y dieron respuesta sus neuronas a los estímulos tanto químicos como
hormonales. Las respuestas de los perros no son razonadas conscientes, pero las
experimenta.
Todavía no existe científica que
demuestre que los perros y otros animales sean capaces de conectar las
emociones específicas que experimentan en determinados contextos con
pensamientos complejos sobre esta experiencia. Lo que se observa es que el
perro al ver a su dueño se pone feliz y mueve la cola vigorosamente, pero no
hay comprobación de que exista en el perro una reflexión del porque se siente feliz.
Por ello los castigos físicos para los perros por mal comportamiento no dan
resultado puesto que el perro no se siente culpable. Al reconocer a su dueño el
perro suelta la hormona oxitocina al estimular su cerebro. La hormona al ser
olida por el dueño del perro aumenta la felicidad al observarlo.
Los perros y los humanos experimentan aumentos
casi idénticos en los niveles de oxitocina después de compartir una caricia y
una sesión relajante de aproximadamente diez minutos. En consecuencia, ambos
obtienen los beneficios de esta interacción y la disfrutan, de estar con la
compañía de los que le hacen bien. El perro tiene memoria y puede ser tan feliz
cuando conoce a alguien u otro perro, incluso si han pasado meses o años desde
la última vez que se conocieron.
Lógicamente, los perros no
expresan su afecto de la misma manera que nosotros, porque su comportamiento
social y lingüístico está orientado según códigos diferentes. Uno de los
problemas que enfrentan los perros es la ansiedad, la cual puede ser por ruidos
fuertes, gritos en el hogar, falta de ejercicio del animal, se les deja solos
en casa. Observamos que el perro está nervioso, inquieto, busca escape o
refugio. Algunos dueños buscan solucionar el problema dándole medicamentos
tranquilizantes al perro, pero esto, no resolverá la situación. Para tratar la
ansiedad debemos analizar cuándo aparece e intentar anticiparnos.
La angustia en los perros por
cohetes y fuegos artificiales es muy común. Estos ruidos suelen producirse de
forma repentina y continua, provocando que el perro entre en pánico. En estos
casos, si estamos en la calle conviene tener especial cuidado ya que es
probable que el perro, asustado, intente escapar de la correa. Cuando se deja
solo al perro en su casa, este comienza aullar, llorar, ladra, se orina o
defeca. Es importante acostumbrarlo desde cachorro a quedarse solo. A medida
que los perros envejecen es posible que observemos cambios en su comportamiento
que son compatibles con el síndrome de función cognitiva o el estado demencial,
que podemos interpretar como el Alzheimer que afecta a las personas.
El perro mostrará inquietud, nerviosismo,
inquietud, llantos o ladridos y puede mostrar un comportamiento destructivo,
desplazamiento inadecuado, etc. También puede surgir ansiedad por separación.
Se pueden administrar medicamentos para tratar de mantener la calma del perro y
así mejorar su calidad de vida. Lo más importante en edades avanzadas es
intentar influir en el comportamiento y el entorno de forma positiva. Se
recomiendan entrenamientos adecuados, juegos sencillos y ejercicios de
estimulación mental.
El perro puede sentirse solo,
triste, deprimido, preocupado, cansado. Debemos asegurarnos de que se
satisfagan todas sus necesidades básicas de caminar, juegos, limpieza y
alimentación. Los cambios de carácter se pueden deber a la Castración: es muy
común que se produzca un cambio de carácter tras la castración. La mayoría de
los machos tienden a estar más relajados y tranquilos, mientras que las perras,
si ya han sufrido un problema de conducta, suelen mostrarlo más exacerbado.
En la Vejez, el perro
experimenta cambios físicos y mentales como la pérdida de ciertas habilidades.
En algunos casos, estamos hablando de síndrome cognitivo. Por este motivo,
podemos observar un cambio de comportamiento que hace que el perro se vuelva
más agresivo o, por el contrario, más cariñoso. Algo similar sucede en su
periodo sexual, en esta etapa de desarrollo el perro explora cambios en su
cuerpo. Es muy importante que en esta etapa continuemos apoyando la interacción
con otras mascotas, personas y el medio ambiente. Si llega un nuevo perro, gato
a la familia, el perro puede mostrar un comportamiento extraño.
Podría no admitirlo, pero en
principio hay que dejarlo que socialice con la nueva mascota, pero si notamos
un problema de agresión grave, es hora de actuar. Los perros enfermos cambian
su carácter. Cuando el perro pierde un ser querido lo siente al igual que el
humano. Es un problema psicológico que debe tratarse con mucho cuidado, dándole
al animal nuevos estímulos y motivación que le ayudarán a superar el bache. La
llegada de un perro pequeño, el perro adulto puede mostrar celos. Es cierto que
muchos perros les tienen miedo a determinados elementos (otros perros, agua,
gatos, coches, fuegos artificiales) lo que provoca miedo y está presente en su
entorno cotidiano.
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