jueves, 22 de diciembre de 2022

 

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

CONEJOS

MÉDICO VETERINARIO ZOOCTENISTA FESC- UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MÉXICO

https://www.amazon.com.mx/CONEJO-RAM%C3%93N-ANTONIO-LARRA%C3%91AGA-TORR%C3%93NTEGUI-ebook/dp/B09L1MK8F9/ref=sr_1_25?__mk_es_MX=%C3%85M%C3%85%C5%BD%C3%95%C3%91&crid=3RFD56Y395CBT&keywords=rAM%C3%93N+ANTONIO+LARRA%C3%91AGA+TORR%C3%93NTEGUI&qid=1671748289&sprefix=ram%C3%B3n+antonio+larra%C3%B1aga+torr%C3%B3ntegui%2Caps%2C533&sr=8-25

Siempre es doloroso perder un animal que ha vivido contigo durante años. Todo el mundo sufre de forma diferente y no existe una fórmula mágica sobre ¿cómo afrontar el duelo de forma adecuada? Algunos dueños les dan una tumba, otros los tiran a la calle en bolsas de plástico. Muchos los tratan como humanos, les ponen su altar religioso con velas en un rincón de su casa para que les recuerde los gratos momentos vividos a su lado. Unos más solo los llevan en sus recuerdos y en sus corazones.

Llega el momento en que un dueño de animal decide que el perro, gato, etc. Debe ser sacrificado. Todos los días nacen seres vivos y mueren. Es el curso natural. En el caso de las personas y los animales surge la pregunta ¿Dar muerte a un ser vivo por mala salud? No existen las posibilidades de que se recupere y está sufriendo o el humano está restringido en una cama sin calidad de vida. Pero está peleando por su vida, o lo que le pueda quedar de vida. Tanto en los animales como en el humano se decide que debe morir sea por una enfermedad o porque su vida ya no es apropiada. Tanto los humanos como los animales reciben apoyo en medicamentos para sobre llevar el dolor (analgésicos, tratamientos contra enfermedades terminales) medidas que de alguna manera le ayuden a soportar el sufrimiento.

 Un ejemplo: A un perro se le corta una de las patas o queda ciego, tiene parálisis u otra discapacidad por general su dueño pide que lo maten en una veterinaria (No desea atender necesidades especiales) Hay casos en los que el dolor en el animal no cede a pesar de los analgésicos, tratamientos y el animal está sufriendo sin que se vean perspectivas en que pueda mejorar. Su corazón, circulación, respiración deja sentir esa gran molestia. El animal deja de comer, se retrae, se confina en un rincón y el dueño piensa que ya no hay tratamiento posible por lo que surge la idea en llevarlo a que lo duerman (Muerte).

 Estamos hablando de la eutanasia en animales y en humanos para evitar sufrimientos innecesarios a través de una muerte larga y dolorosa de acuerdo a los familiares o el dueño del animal. Otros dueños llevan al animal a la clínica con la esperanza en que exista un tratamiento que lo sane, pero resulta que el veterinario le recomienda que es mejor sacrificarlo. La decisión queda en manos del dueño. Los amantes de los animales reflexionan argumentando ¡Ponte en su lugar! Una de las posibilidades de matar al animal es administrar sobredosis de anestesia, otra es sedarlo primero y despues aplicarle la inyección letal. Los más salvajes que no desean pagar para que muera en esta forma lo envenenan, dar dosis altas de barbitúricos, o pelan un cable de luz eléctrica poniéndole un hilo en la boca y otro en el ano.

La muerte por inyección letal sin anestesia previa no es adecuada. Esto generalmente se hace por razones de costo y, a menudo, desencadena una agonía porque el animal se asfixia mientras está completamente consciente. En algunos países, el uso sin anestesia previa está prohibido, pero lamentablemente sigue siendo cotidiano en las prácticas veterinarias. Les administran un agente mortal sin anestesia previa (T61). El veterinario se queda con el cadáver en su clínica, otros lo recogen para llevarlo a enterrar. En algunas ciudades se practica la cremación (Crematorio animal) las cenizas se ponen en una urna al igual que los humanos, incluso en algunos países ya cuentan con cementerio para mascotas (Perros, gatos, conejos, etc.).

Podrían ser enterrados en el patio de su casa siempre y cuando tenga un espacio en el que se pueda llevar a cabo (Depende de la opción) Los atrevidos, lo meten en una bola de plástico y lo tiran en la basura de su barrio. Es aconsejable cuidar ¿A dónde va a parar una mascota enferma que muere? Puede ser desencadenante de enfermedades tanto para otros animales que al esculcar en la basura se lo coman como para los humanos por trasmisión de enfermedades.

 Un animal enfermo que muere es una fuente importante de contaminación de agua, aire, entorno, sobre todo cuando mueren por enfermedades por ejemplo el conejo por Tularemia, equinococosis, toxoplasmosis y el virus). La tumba no debe ser la calle, ni un lugar público y debe cubrirse al menos en un pozo de 50 cm. A menudo cuando la mascota muere quedan llorando los niños. En los animales más viejos no se extrañan y se remplazan por uno nuevo al poco tiempo, pero este puede seguir al que murió en esa casa al recibir la enfermedad que el otro dejo en el lugar. Hay animales que antes de morir se ponen tristes, dejan de comer.

No hay comentarios:

Publicar un comentario