martes, 20 de diciembre de 2022

 LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

CANINOS AGRESIVOS

MÉDICO VETERINARIO ZOOCTENISTA FESC- UNIVERSIDAD NACIONAL AUTONOMA DE MÉXICO

https://www.amazon.com/dp/B099TPFTP1

Los perros no atacan a otros perros para demostrar su superioridad. Los perros atacan cuando se sienten inseguros, no están cómodos y creen que tiene que defender, y proteger a su dueño. El dueño al ponerse nervioso mientras camina y el perro lo siente, en lo inmediato comenzara a ladrar agresivamente. Los intentos de calmar a su perro persuadiéndolo o acariciándolo confirmarán su comportamiento. Para que esto no suceda el dueño debe mostrarle al perro que tiene el control de la situación y que no hay necesidad en que lo defienda o proteja. Nunca le muestre a su perro que estás asustado o nervioso. Tenga confianza y trate de ignorar la agresividad de su perro, si la situación lo permite.

Nunca se meta y solo acarícialo y recompénsalo cuando haya logrado mantener la calma con el extraño. Los perros no toleran que alguien esté cerca de su comida, es un “instinto de conservación” innato. Tazón. - Es importante que el perro aprenda que no hay razón para defender su comida en presencia de su gente. Una buena forma de lograr este objetivo puede ser darle al perro algo de comer además del plato de comida (Hueso o Golosinas).

El perro percibirá la presencia de humanos con su comida como algo positivo. Otra opción, pero más arriesgada, es quitarle el plato de comida y dárselo al perro solo después de que haya esperado tranquilamente y acepte pacientemente su presencia. Los perros son agresivos con otros perros cuando tienen que defender su comida, su lugar, percibe a otro perro como rival. Un perro en casa comprende cuando otro perro de la misma casa es el que domina y le da preferencia por ser más débil. Ellos reconocen su jerarquía.

Cuando mira a los ojos a su perro, no puedes negar que los perros tienen sentimientos. Con las mascotas se construye un vínculo de amistad y confianza. Cada momento compartido parece ser una evidencia de que los perros tienen la capacidad de experimentar diferentes emociones y expresarlas. Conforme conocemos a la mascota se aprende a interpretar sus expresiones faciales, posturas y comportamientos para comunicarnos con ellos, se llega a ser capaz en identificar si el perro está feliz o triste, asustado o tratando de pedirnos algo.

Los avances en la ciencia y la tecnología nos permiten reconocer que diferentes animales, principalmente mamíferos, experimentan emociones básicas similares a las humanas. Esto se debe a que tienen la misma estructura cerebral que nosotros y procesan las emociones en las regiones muy profundas del cerebro que forman el sistema límbico.

Las emociones se entienden como una amplia gama de respuestas hormonales y neuroquímicas asociadas al sistema límbico del cerebro, y que predisponen a un individuo a reaccionar de determinada manera cuando sus sentidos son percibidos e interpretados a través de la actividad de estímulos externos específicos neuronales. Este proceso de interpretación permite que tanto los humanos como muchas especies animales experimenten las emociones de diferentes maneras.

Si observamos al perro en casa, podemos ver claramente que reacciona de manera muy diferente a las emociones positivas, como la alegría, que, a las negativas, como el miedo. También es evidente que los perros son criaturas en evolución, y que pueden desarrollar relaciones afectivas tanto con los humanos como con otros animales de su género u otra especie, así como pueden convertirse en víctimas de enfermedades y estrés cuando son sometidos a un entorno negativo, maltrato o abandono. Las personas se preguntan si los perros tienen sentimientos o es su instinto el que los hace reaccionar (El instinto se puede definir, de manera muy breve y simplificada, como el motor natural e innato que conduce a una reacción viva a diversos estímulos).

 Es algo inherente a la naturaleza de los animales, transferido de generación en generación a través de genes, como una flexibilidad que permite su supervivencia. Los perros conservan muchos de los instintos de sus ancestros (Instinto de manada, jerárquico, cacería) Esto no significa que no sientan emociones o sentimientos. Los humanos mantienen ciertos comportamientos que son producto de instintos ancestrales (Instinto de supervivencia) 

No hay comentarios:

Publicar un comentario