MOMENTOS CRITICOS “EL HIJO
NO QUIERE ESTUDIAR”
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Diplomado y Maestría en
Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
Muchos padres de
adolescentes se enfrentan a la renuencia de sus hijos a estudiar. “¿Por qué
sucede esto, si a él/ella le gustaba estudiar en la escuela primaria?”: esta es
la pregunta que se hacen los padres de un adolescente. Y la segunda pregunta
lógica: ¿cómo interesar a un adolescente en aprender? Creo que todo el mundo
sabe que la adolescencia es el momento de toda la reestructuración del cuerpo
del niño, de preparación para crecer. Un adolescente ve la vida de manera
diferente a como lo hacía cuando era niño.
Es más crítico con lo que le
dicen los adultos. Se siente “adulto”, busca su lugar en la sociedad, aprende
de nuevo y analiza las normas de comportamiento y comunicación. El adolescente
se interesa por los problemas y valores sociales. En este contexto, surgen
muchas contradicciones, las actividades educativas comienzan a perder su importancia
primordial y no quieren ir a la escuela (Falta de voluntad por aprender) El
adolescente viene de la monotonía de la primaria, y la secundaria. Esto provoca
aburrimiento entre los adolescentes.
En su etapa de crecimiento
de puberto adolescente es importante la comunicación con los compañeros, la
amistad, los primeros sentimientos románticos, las nuevas experiencias
personales de éxito, reciprocidad o fracaso, las decepciones mezcladas con un
trasfondo hormonal volátil y explosivo pasan a primer plano. No es adulto, sino
un joven que siente miedo, lo transmite, y se niega a sí mismo el éxito. Es
común que sean los padres, profesores, adultos los que le transmitan el miedo a
los exámenes.
El maestro en su discurso
amenaza con reprobar sino estudian, no recuerdan la lección que les dio. Son
palabras que evocan protesta o miedo en los adolescentes, pero no el deseo de
estudiar más. Si a ello le sumamos un ambiente familiar tenso, en donde solo
recibe reclamos y no apoyo, negación en vez de aprobación, escándalos en vez de
tranquilidad para estudiar. Un hogar sin un espacio adecuado para estudiar. Sus
padres lo cuestionan y no tiene derecho a elegir en la toma de decisiones
familiares o que le atañen a su persona.
Todo esto afectara los estudios,
fomentara el bajo rendimiento, las notas bajas, el roce con sus profesores y
compañeros, la falta de comprensión de la materia “matan el deseo de aprender”
El profesor creyendo ayudar le incrementa la carga en tareas, lecturas, hasta
que le provoca fatiga. En ese momento le resulta difícil concentrarse en las
lecciones debido a una mayor necesidad de actividad física, lo cual no es
posible. Se pierde el interés, disminuye el rendimiento en materias que el
adolescente aborrece al profesor, o no son de su agrado los temas, y si a eso
le agregamos que las clases no las presenta el profesor de forma interesante
vienen los conflictos dentro del aula
Podemos ver que en ocasiones
son los profesores quienes tienen la culpa de ello como también los padres de
familia. Los padres deben estar al pendiente ¿Con que profesor su hijo está
teniendo problemas? Saber cómo son sus relaciones con sus compañeros de aula y
en la escuela. Un buen clima psicológico/pedagógico, en el aula juega un papel
importante en el deseo del adolescente de ir a la escuela y se refleja en su
estado emocional. Todos los malentendidos que surgen interfieren en el
aprendizaje, por lo que deben resolverse. Si el adolescente no puede
arreglárselas solo, es mejor buscar la ayuda de un psicólogo. “Lo primero es
mejor hablar con el adolescente sobre sus dificultades y problema” Los padres
usan el chantaje y manipulación con los jóvenes, por ejemplo: Si sacas buenas
calificaciones y no tengo queja tuya en la escuela, te compro un teléfono nuevo
¿Esto resuelve problemas en los estudios?
La mayoría de las veces no,
ya que el joven se concentra en obtener calificaciones y no conocimientos, y
para sacar esa nota no le importa copiar. Su cerebro está motivado a recibir
una recompensa “Un pagó” Por ello es mejor aplicarse como padres para descubrir
el motivo de su resistencia a estudiar estableciendo una relación de confianza
con tu hijo para que pueda compartir sus experiencias. Conversar con el hijo
para que comprenda el valor del aprendizaje. Comprenda cómo el conocimiento
escolar será útil en la vida. Empiece a hablar de ello sólo cuando su hijo esté
listo para escucharlo.
De lo contrario, no serás
escuchado. Ojo, no es un regaño, sino que encuentre ejemplos claros de personas
que han logrado sus objetivos en la vida y de quienes han aceptado su baja
posición. Seleccione películas, vídeos, presentaciones, fotografías. Ayudarán a
su hijo a responder la pregunta: cómo seré en el futuro. Si a su hijo le
interesa algo, muéstrele cómo se relaciona su pasión con las materias
escolares. Apoye la pasión de su hijo en cualquier campo. Comparte con él, tu
propia experiencia Vaya con su hijo a eventos, conferencias, clases magistrales
de personas exitosas, vea videos educativos en Internet, etc. Nunca lo intimide
porque se niega, con ello no se logra nada.
Que el joven comprenda que
un trabajo no es solo entretenimiento. Haga que platique con meseros,
camareros, trabajadores, sobre el salario que reciben, por qué no estudiaron,
pero en todo momento este con su hijo. Esto ayudará al joven a reevaluar su
actitud hacia las pautas de vida. Dígale con sus palabras y actitudes que
estará siempre a su lado para apoyarlo, siempre respetando su decisión y
elección. Dale la oportunidad de elegir y responsabilizarte de ello. Los
adolescentes necesitan la aprobación de los adultos, ¡especialmente de los
padres! ¡Recordemos que un adolescente más necesita nuestro amor cuando nos
parece que menos lo merece!
Apoye a su hijo, pero no lo
presione, para que pueda tomar su propia decisión. Muchas personas reciben un
diploma bajo la influencia de sus padres. Y luego trabajan en una especialidad
completamente diferente. Lo principal es que la profesión elegida le dé
alegría. Tenga paciencia y recuerde que la motivación no aparece en un día, es
un proceso largo. La tarea de los padres es ayudarlos a sintonizarse con el
estudio y crear condiciones favorables para ello.
No hay comentarios:
Publicar un comentario