MAESTRAS “NOVATAS”
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Ex Director de
“Escuela Normal del Pacifico” y ex Director General del “Instituto Pedagógico
Hispanoamericano”
Prevenir problemas de disciplina es lo primero que debe hacer
una maestra al iniciar su trabajo en la escuela. La disciplina es la base de un
aprendizaje exitoso. Si no existe, todo lo que digas y hagas no tendrá sentido.
Durante tus primeros días en la escuela primaria, puede que no tengas ningún
problema de comportamiento en clase, pero eso no es motivo para relajarse. Lo
más probable es que los niños simplemente le estén mirando y evaluando qué tan
en serio deben tomarle. Cuando los niños se adapten y crean conocer a su
maestra de inmediato la pondrán a prueba “probarán” qué está permitido, qué no
está permitido, qué perdonarán y qué castigarán. Y si perciben debilidad, ni
sus gritos ni sus comentarios tendrán efecto sobre ellos. ¿Qué hacer? Deje que
los niños sepan inmediatamente quién está a cargo y cuáles son las reglas.
Perseguir implacablemente su implementación.
No seas desaliñado, pero tampoco seas cruel “Justo medio”. - Nunca
comience una lección hasta que todos los niños se hayan sentado y estén en
silencio. - No amenaces con un castigo que no puedas cumplir. Si amenazas,
hazlo. - Las travesuras surgen cuando los niños están aburridos. Cuando los
niños están interesados y no tienen ni un minuto libre, no queda
tiempo para travesuras, bromas a los otros niños. Tenga siempre tareas extras
reservadas para aquellos que completen las principales más rápido. Recuerda que
la disciplina es responsabilidad únicamente tuya. No le pidas al director o a
otro maestro que te ayude a restablecer el orden en el aula: perderás autoridad
para siempre ante los ojos de los niños.
Además de la información que presentas a los niños, tu
personalidad es importante e interesante para ellos. Los niños harán muchas
preguntas: ¿cuántos años tienes?, ¿tienes marido e hijos, un gato o un perro?,
¿tienes miedo a los ratones?, ¿dónde fuiste anoche, a qué hora comes, duermes,
etc.? Utilice estos momentos para establecer una conexión emocional con sus niños.
Demuestra que también te interesa todo lo que ocurre en el aula, lo que te
alegra y lo que te molesta. Sé una persona viva con tus propios sentimientos y
deseos.
Pero al mismo tiempo, intenta siempre controlarte y no dejes
que tu estado de ánimo influya en el ambiente del aula. Si estás nerviosa, los
niños lo notarán y el ambiente en el aula será tenso. Si estás irritada, no
descargues tus emociones negativas en ellos. No tengas favoritos: incluso si
tienes un gusto particular por alguien de tu clase, no lo demuestres. Al
comienzo de la lección, haga una breve pausa e intente captar el sentimiento
que surge de la clase: ¿están los niños tranquilos, felices o entusiasmados por
algún acontecimiento?
Si siente tensión, resentimiento u otra emoción que pueda
interferir con la lección, permita que los niños hablen y se desahoguen. Con el
tiempo, aprenderás cada vez mejor a reconocer las emociones. Algunas maestras
cometen el error de sentarse en su escritorio para dar su lección “No te
sientes en tu lugar, ve hacia cada niño, Toca los niños con más frecuencia, por
ejemplo, guiando su mano para mostrarles cómo escribir una letra o dibujar
correctamente. Al comunicarse con un niño, míralo a los ojos: es deseable que estés
al mismo nivel que él” – “Diríjase a los niños por su nombre, no por su
apellido: de esta manera reducirá la distancia”
Si, usted es una maestra recién ingresada al trabajo “Novata”
Al principio, prepárese con especial cuidado para las lecciones y piense en
varios escenarios sobre cómo se llevarán a cabo. Si algo sale mal, tendrás una
opción de respaldo. Las maestras novatas, pueden caer en dos extremos. Una de
ellas es la monotonía. Éste es el mayor error que una maestra de escuela
primaria puede cometer.
Los niños de seis a nueve años aún no son capaces de
concentrarse en un tema o en un ritmo durante demasiado tiempo. Planifique
alternar una carga de trabajo intensa con otra más tranquila, tareas
individuales con debates en grupo y prever descansos para hacer ejercicio
físico. El otro extremo es utilizar todas las innovaciones a la vez. Para
diversificar las lecciones y hacerlas interesantes, las maestras “Novatas” se
esfuerzan por introducir nuevos métodos y juegos y por incluir tantos detalles
como sea posible en una lección. Los niños se cansan rápidamente de tanta
presión. Déjalos dominar una técnica primero antes de pasar a otra.
Otro error que cometen las principiantes es sobrecargarlos
con contenido multimedia. Los vídeos, las imágenes y las grabaciones de audio
añaden variedad a una lección, pero su exceso es cansador y perjudicial para la
adquisición de conocimientos. El uso de cualquier material de vídeo, audio o
visual debe estar justificado y ayudar a los niños a aprender conocimientos, y
no sólo entretener. Utilice 1 o 2 canciones cortas o un vídeo educativo corto
por lección, formatee las reglas en diagramas y asegúrese de acompañarlos con
explicaciones y debates.
El trabajo de la principiante
con los padres en
primaria: Una maestra de escuela primaria tiene que comunicarse mucho con los
padres. Al mismo tiempo, la maestra se enfrenta a algunas dificultades: Los
padres no confían en una maestra “Joven” que no tiene hijos propios ni
experiencia trabajando con escolares, por lo que consideran que es su deber
supervisarla constantemente. Siempre habrá quienes estén descontentos porque a
su hijo le hicieron un comentario injusto, le pusieron una calificación
incorrecta y, en general, lo trataron con prejuicios.
La maestra no debe quedarse sola, y con frecuencia recibirá watts
o llamadas para preguntarle por la tarea, o porque el niño olvido su lapicera,
chamarra, el libro de texto en el aula, etc. La puede molestarse por considerar
que no la dejan descansar en su horario libre. Lo principal es mantener la
confianza y la calma, no entrar en conflicto y explicar educadamente su
posición. Esto es difícil, especialmente si los padres empiezan a discutir y a
tomar cuestiones personales desde el principio. Sin embargo, esta es la única
manera de salvar las apariencias y demostrar su competencia. Por lo que es
importante desde un principio atraer a los padres iniciando con una reunión con
los padres, y ahí, explicarles que comparten objetivos, y que solo trabajando
conjuntamente podrán darle a su hijo la educación que necesita para un sano
crecimiento.
Explicarle el rol que los padres deben asumir desde el hecho
en que deben acercarse a su hijo con tacto, sin gritos, castigos, y de manera
amistosa, hablar con él, de sus tareas, que sepa elogiar los logros, y que no
solo se queje provocando el alejamiento y ver a la escuela como un castigo.
Las maestras “Novatas” a veces piensan que no encajan en el
equipo de trabajo de la escuela y de los padres, tienen muchas dudas y miedos.
Ante ello como medida de protección se aleja de los compañeros maestros y de
los padres, o estará a la defensiva esperando de todos que la traten con suma amabilidad.
Lo que ella necesita es ser abierta en la justa medida manteniendo
conversaciones de trabajo con sus colegas, sin entrar en aspectos íntimos de
sus compañeros, sino participar en asuntos académicos, y actividades escolares”
A nadie le gusta una
maestra mitotera y conflictiva” No intentes ser amiga de todo el mundo. La
forma más fácil es construir relaciones con recién llegados como usted o
encontrar algunos colegas con ideas afines. Muchos profesores experimentados
estarán encantados de ayudar a una maestra principiante. Contar con apoyo le
facilitará integrarse al equipo y superar carencias en su trabajo. Es decir, la
maestra novata debe ser empática, y aprender de quienes le agradan, puede
asistir a sus clases, adoptar técnicas de comunicación y métodos de enseñanza.
Muchas veces la “Novata” al arribar a una escuela se muestra arrogante, o es tímida,
y sus compañeros tienden a marginarla de la comunicación “Absténgase de
quejarse, emitir comentarios negativos de sus compañeros, chismear”
Todas estas dificultades se van sorteando con los años de
servicio, y una vez superadas las dificultades de los primeros años,
comprenderás que no hay nada más interesante que ver cómo los niños de ayer se
convierten en adolescentes, cómo se forma su carácter y su visión del mundo. Y
todo esto gracias a tu esfuerzo. Las relaciones escolares a veces se parecen a
un tira y afloja, con el profesor de un lado, sus compañeros de trabajo, los
alumnos y sus padres del otro. Para ello hay que estar a la expectativa para
prevenir conflictos, poder detener incidentes antes de que ocurran. Con los
padres, se puede entrar en conflicto por su estilo de enseñanza, que la maestra
sea demasiado estricta, demasiada liberal al expresar sus ideas a lo que los
padres reaccionaran de inmediato por considerar que, lo que le esta ensenado a
su hijo “Esta equivocada”
Los padres acudirán con ella por las tareas, malas
explicaciones, demasiadas cosas para aprender, la calificación no es de su
agrado, que no explica bien, o no explica nada, y la molestia de los padres
surge al hecho que son ellos quienes tienen que hacerle a la tarea al niño. Por
ejemplo, un niño que llego de otra escuela y en sus calificaciones trae excelentes
notas y al llegar a la nueva escuela sus notas son bajas (Desempeño escolar: exigencias
excesivas en la preparación del niño, la actitud general de la maestra hacia el
niño, sus comentarios, en que no le gusta algo del niño, etc.) La base de los
conflictos entre profesores y padres es la insatisfacción de estos últimos con
la educación y la formación de los niños y la actitud del profesor hacia el
niño.
La maestra novata, enfrentara también a los padres
indiferentes, los que no se preocupan por lo que le pasa a su hijo en la
escuela. Recuerde maestra que antes de ponerse a la defensiva, la energía de
los padres se puede canalizar hacia canales pacíficos si logra convertirlos en
aliados. Algunos padres no controlan su agresividad verbal, y sus
insatisfacciones en el hogar las llevan a la escuela. Quieren regañar a la
maestra, evaluarla negativamente, imponerle sus puntos de vista, crear un grupo
de oposición de padres insatisfechos para descargarlo sobre la maestra. Este
tipo de padres, son propensos a inflar las capacidades de su hijo, y trasladan
su responsabilidad al maestro creando una situación de conflicto. Para ellos,
es la incompetencia de la maestra la única responsable, y cuando la maestra los
llama para atender un asunto de su hijo están siempre en desacuerdo, la miran
desdeñosamente, la subestiman.
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