sábado, 1 de febrero de 2025

 

MAESTRAS “NOVATAS”

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Ex Director de “Escuela Normal del Pacifico” y ex Director General del “Instituto Pedagógico Hispanoamericano”

 Prevenir problemas de disciplina es lo primero que debe hacer una maestra al iniciar su trabajo en la escuela. La disciplina es la base de un aprendizaje exitoso. Si no existe, todo lo que digas y hagas no tendrá sentido. Durante tus primeros días en la escuela primaria, puede que no tengas ningún problema de comportamiento en clase, pero eso no es motivo para relajarse. Lo más probable es que los niños simplemente le estén mirando y evaluando qué tan en serio deben tomarle. Cuando los niños se adapten y crean conocer a su maestra de inmediato la pondrán a prueba “probarán” qué está permitido, qué no está permitido, qué perdonarán y qué castigarán. Y si perciben debilidad, ni sus gritos ni sus comentarios tendrán efecto sobre ellos. ¿Qué hacer? Deje que los niños sepan inmediatamente quién está a cargo y cuáles son las reglas. Perseguir implacablemente su implementación.

 No seas desaliñado, pero tampoco seas cruel “Justo medio”. - Nunca comience una lección hasta que todos los niños se hayan sentado y estén en silencio. - No amenaces con un castigo que no puedas cumplir. Si amenazas, hazlo. - Las travesuras surgen cuando los niños están aburridos. Cuando los niños están interesados ​​y no tienen ni un minuto libre, no queda tiempo para travesuras, bromas a los otros niños. Tenga siempre tareas extras reservadas para aquellos que completen las principales más rápido. Recuerda que la disciplina es responsabilidad únicamente tuya. No le pidas al director o a otro maestro que te ayude a restablecer el orden en el aula: perderás autoridad para siempre ante los ojos de los niños.

 Además de la información que presentas a los niños, tu personalidad es importante e interesante para ellos. Los niños harán muchas preguntas: ¿cuántos años tienes?, ¿tienes marido e hijos, un gato o un perro?, ¿tienes miedo a los ratones?, ¿dónde fuiste anoche, a qué hora comes, duermes, etc.? Utilice estos momentos para establecer una conexión emocional con sus niños. Demuestra que también te interesa todo lo que ocurre en el aula, lo que te alegra y lo que te molesta. Sé una persona viva con tus propios sentimientos y deseos.

 Pero al mismo tiempo, intenta siempre controlarte y no dejes que tu estado de ánimo influya en el ambiente del aula. Si estás nerviosa, los niños lo notarán y el ambiente en el aula será tenso. Si estás irritada, no descargues tus emociones negativas en ellos. No tengas favoritos: incluso si tienes un gusto particular por alguien de tu clase, no lo demuestres. Al comienzo de la lección, haga una breve pausa e intente captar el sentimiento que surge de la clase: ¿están los niños tranquilos, felices o entusiasmados por algún acontecimiento?

 Si siente tensión, resentimiento u otra emoción que pueda interferir con la lección, permita que los niños hablen y se desahoguen. Con el tiempo, aprenderás cada vez mejor a reconocer las emociones. Algunas maestras cometen el error de sentarse en su escritorio para dar su lección “No te sientes en tu lugar, ve hacia cada niño, Toca los niños con más frecuencia, por ejemplo, guiando su mano para mostrarles cómo escribir una letra o dibujar correctamente. Al comunicarse con un niño, míralo a los ojos: es deseable que estés al mismo nivel que él” – “Diríjase a los niños por su nombre, no por su apellido: de esta manera reducirá la distancia”

 Si, usted es una maestra recién ingresada al trabajo “Novata” Al principio, prepárese con especial cuidado para las lecciones y piense en varios escenarios sobre cómo se llevarán a cabo. Si algo sale mal, tendrás una opción de respaldo. Las maestras novatas, pueden caer en dos extremos. Una de ellas es la monotonía. Éste es el mayor error que una maestra de escuela primaria puede cometer.

 Los niños de seis a nueve años aún no son capaces de concentrarse en un tema o en un ritmo durante demasiado tiempo. Planifique alternar una carga de trabajo intensa con otra más tranquila, tareas individuales con debates en grupo y prever descansos para hacer ejercicio físico. El otro extremo es utilizar todas las innovaciones a la vez. Para diversificar las lecciones y hacerlas interesantes, las maestras “Novatas” se esfuerzan por introducir nuevos métodos y juegos y por incluir tantos detalles como sea posible en una lección. Los niños se cansan rápidamente de tanta presión. Déjalos dominar una técnica primero antes de pasar a otra.

 Otro error que cometen las principiantes es sobrecargarlos con contenido multimedia. Los vídeos, las imágenes y las grabaciones de audio añaden variedad a una lección, pero su exceso es cansador y perjudicial para la adquisición de conocimientos. El uso de cualquier material de vídeo, audio o visual debe estar justificado y ayudar a los niños a aprender conocimientos, y no sólo entretener. Utilice 1 o 2 canciones cortas o un vídeo educativo corto por lección, formatee las reglas en diagramas y asegúrese de acompañarlos con explicaciones y debates.

 El trabajo de la principiante con los padres en primaria: Una maestra de escuela primaria tiene que comunicarse mucho con los padres. Al mismo tiempo, la maestra se enfrenta a algunas dificultades: Los padres no confían en una maestra “Joven” que no tiene hijos propios ni experiencia trabajando con escolares, por lo que consideran que es su deber supervisarla constantemente. Siempre habrá quienes estén descontentos porque a su hijo le hicieron un comentario injusto, le pusieron una calificación incorrecta y, en general, lo trataron con prejuicios.

 La maestra no debe quedarse sola, y con frecuencia recibirá watts o llamadas para preguntarle por la tarea, o porque el niño olvido su lapicera, chamarra, el libro de texto en el aula, etc. La puede molestarse por considerar que no la dejan descansar en su horario libre. Lo principal es mantener la confianza y la calma, no entrar en conflicto y explicar educadamente su posición. Esto es difícil, especialmente si los padres empiezan a discutir y a tomar cuestiones personales desde el principio. Sin embargo, esta es la única manera de salvar las apariencias y demostrar su competencia. Por lo que es importante desde un principio atraer a los padres iniciando con una reunión con los padres, y ahí, explicarles que comparten objetivos, y que solo trabajando conjuntamente podrán darle a su hijo la educación que necesita para un sano crecimiento.

 Explicarle el rol que los padres deben asumir desde el hecho en que deben acercarse a su hijo con tacto, sin gritos, castigos, y de manera amistosa, hablar con él, de sus tareas, que sepa elogiar los logros, y que no solo se queje provocando el alejamiento y ver a la escuela como un castigo.

Las maestras “Novatas” a veces piensan que no encajan en el equipo de trabajo de la escuela y de los padres, tienen muchas dudas y miedos. Ante ello como medida de protección se aleja de los compañeros maestros y de los padres, o estará a la defensiva esperando de todos que la traten con suma amabilidad. Lo que ella necesita es ser abierta en la justa medida manteniendo conversaciones de trabajo con sus colegas, sin entrar en aspectos íntimos de sus compañeros, sino participar en asuntos académicos, y actividades escolares”

 A nadie le gusta una maestra mitotera y conflictiva” No intentes ser amiga de todo el mundo. La forma más fácil es construir relaciones con recién llegados como usted o encontrar algunos colegas con ideas afines. Muchos profesores experimentados estarán encantados de ayudar a una maestra principiante. Contar con apoyo le facilitará integrarse al equipo y superar carencias en su trabajo. Es decir, la maestra novata debe ser empática, y aprender de quienes le agradan, puede asistir a sus clases, adoptar técnicas de comunicación y métodos de enseñanza. Muchas veces la “Novata” al arribar a una escuela se muestra arrogante, o es tímida, y sus compañeros tienden a marginarla de la comunicación “Absténgase de quejarse, emitir comentarios negativos de sus compañeros, chismear”

 Todas estas dificultades se van sorteando con los años de servicio, y una vez superadas las dificultades de los primeros años, comprenderás que no hay nada más interesante que ver cómo los niños de ayer se convierten en adolescentes, cómo se forma su carácter y su visión del mundo. Y todo esto gracias a tu esfuerzo. Las relaciones escolares a veces se parecen a un tira y afloja, con el profesor de un lado, sus compañeros de trabajo, los alumnos y sus padres del otro. Para ello hay que estar a la expectativa para prevenir conflictos, poder detener incidentes antes de que ocurran. Con los padres, se puede entrar en conflicto por su estilo de enseñanza, que la maestra sea demasiado estricta, demasiada liberal al expresar sus ideas a lo que los padres reaccionaran de inmediato por considerar que, lo que le esta ensenado a su hijo “Esta equivocada”

 Los padres acudirán con ella por las tareas, malas explicaciones, demasiadas cosas para aprender, la calificación no es de su agrado, que no explica bien, o no explica nada, y la molestia de los padres surge al hecho que son ellos quienes tienen que hacerle a la tarea al niño. Por ejemplo, un niño que llego de otra escuela y en sus calificaciones trae excelentes notas y al llegar a la nueva escuela sus notas son bajas (Desempeño escolar: exigencias excesivas en la preparación del niño, la actitud general de la maestra hacia el niño, sus comentarios, en que no le gusta algo del niño, etc.) La base de los conflictos entre profesores y padres es la insatisfacción de estos últimos con la educación y la formación de los niños y la actitud del profesor hacia el niño.

 La maestra novata, enfrentara también a los padres indiferentes, los que no se preocupan por lo que le pasa a su hijo en la escuela. Recuerde maestra que antes de ponerse a la defensiva, la energía de los padres se puede canalizar hacia canales pacíficos si logra convertirlos en aliados. Algunos padres no controlan su agresividad verbal, y sus insatisfacciones en el hogar las llevan a la escuela. Quieren regañar a la maestra, evaluarla negativamente, imponerle sus puntos de vista, crear un grupo de oposición de padres insatisfechos para descargarlo sobre la maestra. Este tipo de padres, son propensos a inflar las capacidades de su hijo, y trasladan su responsabilidad al maestro creando una situación de conflicto. Para ellos, es la incompetencia de la maestra la única responsable, y cuando la maestra los llama para atender un asunto de su hijo están siempre en desacuerdo, la miran desdeñosamente, la subestiman.

 

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