lunes, 10 de febrero de 2025

 

SEGURIDAD EN LA ESCUELA

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Ex Director de “Escuela Normal del Pacifico” y ex Director General del “Instituto Pedagógico Hispanoamericano”

 La mayoría de los padres perciben el éxito en la enseñanza de los niños como una escuela en donde están seguros que se prohíbe todas las formas de abuso, acoso y discriminación. Todos los que trabajan en una escuela tienen la responsabilidad de averiguar por qué un niño se siente expuesto a violaciones y acoso. Basta que la escuela tenga la sospecha de que sucedió una vez para que los maestros y dirección, así como los padres de familia actúen. El maestro y la dirección de la escuela, tienen el deber de investigar y tomar medidas cuando un niño sea abusado.

 Esto significa que la escuela debe actuar rápidamente, investigar y tomar medidas para detener las infracciones o el acoso escolar. Estas obligaciones se aplican cuando existe una conexión con las actividades de la escuela. Si un niño ofende a otro en línea después del horario escolar y tiene una conexión con la escuela, entonces la escuela tiene la misma responsabilidad. Toda escuela debe contar con un plan diseñado para actuar en casos de abuso. Dicho plan debe contener una descripción general de las medidas necesarias para prevenir el trato abusivo de niños, maestros y administradores. Es responsabilidad del director que haya un plan.

 El plan debe basarse en la situación de la escuela en cuestión. Para censar el clima que se vive dentro de la escuela, es válida la instrumentación de encuestas claras para los niños y padres de familia, así como conversaciones con los ellos que se lleven a cabo en diferentes tiempos y circunstancias para analizar las intimidaciones, infracciones, la investigación, sugerencias, etc. El plan debe contener las medidas preventivas y sanciones, así como las situaciones de emergencia, es decir, cuando se han dado cuenta de que un niño está siendo abusado. El plan debe indicar quién es responsable de la implementación de cada medida. También debe incluir cómo se realizará el seguimiento y la evaluación de las medidas.

 Cualquier maestro, administrativo, tiene la obligación de informar en lo inmediato a la dirección de la escuela cuando observe o sospeche que un niño está sufriendo un abuso. Informar es una forma de asumir la responsabilidad por el niño y alertar a las autoridades sobre la situación. No necesariamente se debe informar solo cuando el niño esté en peligro basta con se sospeche para hacerlo para que la autoridad, en este caso maestros y la dirección investiguen la situación del niño y valorar si el niño necesita la protección o el apoyo que tienen a su disposición. Si, un niño está faltando a clases, el maestro debe informar a la dirección de la escuela y esta tomar cartas en el asunto.

 La ausencia de la escuela puede deberse a muchas cosas diferentes, pero una de las razones puede ser que el niño esté expuesto a una intimidación generalizada y, por lo tanto, no quiera ir a la escuela. Es importante que la escuela, los maestros y los padres trabajen juntos para brindar apoyo al niño y sus padres. Todos los niños tienen derecho a la educación, pero no que el niño deba ir a la escuela en todas las circunstancias. Si un niño ha sido intimidado, abusado, sometido a burlas, acosado y tiene miedo o se siente incómodo de ir a la escuela, el niño no está más obligado a ir a la escuela que si estuviera enfermo.

 Cuando cualquiera que sea el rango de responsabilidad dentro de la escuela se entera de un abuso, debe actuar de inmediato. Si la autoridad de la escuela no atiende la situación los padres pueden acudir a la supervisión escolar, al jefe de sector y si no es atendido debe poner una demanda en contra de las autoridades de la escuela. La autoridad escolar entre sus responsabilidades y obligaciones tiene que debe intervenir de inmediato, checar cualquier tipo de reporte, investigar, analizar las causas, crear condiciones y acciones, darle seguimiento.

 Por ejemplo: Si un niño fue golpeado por un puñetazo en su estómago, y sus padres se pusieron en contacto con la maestra y el director de la escuela, y estos dicen que han hablado con los padres del otro niño y también han tomado medidas, pero nada cambia. Lógicamente los padres de ese niño estarán muy intranquilos por la seguridad de su hijo. Por principio, todos los niños tienen derecho a sentirse seguros y ningún niño debe estar expuesto a la violencia en la escuela. Es importante que ese niño reciba todo el apoyo que necesita.

 Recuerde que la cooperación en el hogar, y las autoridades de la escuela son esenciales por lo que, si el niño abusivo continúa vulnerando a su víctima, son las autoridades quienes deben mostrarse más estrictas con los padres del agresor. Cada acción de la dirección, personal administrativo y maestros en seguimiento y evaluación debe ser documentada. Como padres están en su derecho de exigirle al director que les informe sobre las medidas que se han puesto en marcha, cuándo se va a dar seguimiento y evaluación a estas medidas. Si eso no ayuda, creo que debería acudir con el supervisor, o el jefe de sector. Hay niños que no les gusta jugar con cierto niño o niña y esto le molesta al desairado por lo que se enoja y agrede.

 A veces puede ser difícil para los padres entender por qué el hijo de uno quiere jugar con otros niños, a pesar de que uno es tratado mal en la relación de amistad. Pero si su hijo quiere seguir jugando con el otro niño, incluso cuando hay más de ellos dos, entonces es posible que los padres necesiten estar cerca, para percibir lo que está sucediendo en la interacción entre los niños y ayudarlo. las relaciones y el juego. Como hay niños que se molestan porque un niño o niña les dice que son feos por el color de su piel, cuerpo, etc.

 Esto no está bien y es algo que no debería normalizarse. La escuela tiene la responsabilidad de detener todas las formas de acoso y abuso. La escuela debe prevenir todo tipo de comentarios racistas, sean intencionados o no. Eso lleva a un niño a una baja auto estima, depresión y problemas de salud. Por ejemplo, ese niño puede comenzar a verse a sí mismo como inferior, conformarse con el estereotipo negativo de personas como él e incluso negar su origen, su familia, y herencia cultural. Por lo tanto, es de suma importancia que la escuela aborde esto.  Permitir que un niño sea sometido abuso en la escuela puede ser una consecuencia de la exposición a largo plazo.

 Los niños que son acosados ​​pueden tener un sentimiento de soledad: de tal manera que puede haber un sentimiento de que nadie entiende por lo que ellos mismos han pasado o un sentimiento de que nadie más que yo ha pasado por esto. El niño se reprime, se aleja, busca la soledad como producto de esa intimidación. La escuela tiene la responsabilidad de tomar esto muy en serio. La institución educativa tiene la obligación de promover la salud mental y física por lo que debe involucrarse. Hay niños a los que nadie en su salón quiere defenderlos por intimidación de uno o varios del mismo grupo quienes lo empujan, se ríen de él, hacen bromas, se divierten a sus costillas, lo insultan, le ponen apodos.

 Sobre todo, lo hacen con los más chicos en estatura y son tímidos. Son niños que no han hecho nada para merecer este tipo de tratos. Cuantos más adultos alrededor de los niños estén al tanto de lo que está sucediendo, más fácil será poder ayudar, apoyar y romper el comportamiento y las acciones abusivas que están sucediendo. El niño tímido, bajo en estatura no ha hecho nada para merecer un trato así, pero no se trata de nada de esto, sino de uno o dos que ejercen presión para todos los del grupo asuman ese rol tan desagradable. Siempre hay un dominante que controla, y un abusado que no se atreve hablar.

 A veces, los padres, quieren animar a su hijo a que intente encontrar nuevos amigos, pero esa no siempre es la mejor solución ni la más fácil. Cuando el niño se atreve a contárselo a sus padres es el momento de no regañarlo o hacerlo culpable sino de mostrarle su apoyo, decirle que se siente feliz y orgulloso por confiar en ellos. Escucharlo, y demostrarle que está ahí para él. Los padres a menudo quieren encontrar consejos y soluciones, pero a veces los niños solo quieren que alguien los escuche. La escuela tiene la misión especial de promover y trabajar por la seguridad. La escuela tiene la responsabilidad de garantizar que todos los niños se sientan seguros en la escuela y que ningún niño esté expuesto a la intimidación.

 

No hay comentarios:

Publicar un comentario