HACER DE LOS SUEÑOS
UN REALIDAD
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
A pesar de que afuera hace un poco más de calor, mi alma se siente candente, luminosa y alegre, y mi ánimo es ligero y efímero “Gracias vida por un día más”. Quizás no espere un mejor día para reflexionar sobre los sueños y cómo ayudarlos a hacerse realidad, integrándolos de forma natural en la vida. Antes que nada, definamos qué es un sueño. En mi opinión, es una especie de representación fantástica de lo que quiero lograr, lo que quiero ser o dónde quiero estar. Es decir, un sueño es mi deseo de lograr algo que me agrade a mí o a quienes me rodean. Es algo positivo, orientado al desarrollo, al crecimiento, a aumentar la felicidad en mi vida o en la de mis seres queridos.
Un sueño es el incentivo motivacional que nos da ese ánimo, nos inspira y nos ayuda a seguir adelante. Al alcanzar la realización de un sueño, seguimos adelante y surge un nuevo sueño. Es bueno cuando los sueños no son completamente materiales, cuando una persona intenta trabajar en sí misma “Pulir su piedra bruta”, aprender algo nuevo, aportar algo bueno al mundo y a quienes le rodean, de lo contrario, la vida puede convertirse en una carrera interminable por bienes, servicios y placeres. La mente humana a evolucionado para pensar, y enfocar los tipos de sueños que existen, y nos hace reflexionar el cómo cumplirlos.
Los sueños van desde un sueño a corto plazo, que nos sea fácil de cumplir. Por ejemplo, a veces, para complacerse, basta con algo tan pequeño, como regalar una flor, reunirnos con los amigos para conversar o tomarnos una taza de café, sentarnos a leer un libro que nos interese por su tema, dar un paseo por las calles de la ciudad, hablarle por teléfono a una amiga que tenemos olvidada. Estar tranquilo en casa, asistir a un templo religioso, cocinar, jugar con él, perro o el gato, etc.
A veces traemos en la mente todas estas ideas sin que las llevemos a cabo, y se quedan en la cabeza como deseos. De hecho, estos deseos y sueños sencillos deben planificarse con claridad, incluirse en la agenda y hacerse realidad; no requieren mucho tiempo ni grandes gastos. Muchas veces basta con caminar invirtiendo un poco de nuestro tiempo hasta la puerta de esa amiga y conversar frente a una taza de café. Aunque parezca que no tienes suficiente tiempo libre, intenta siempre reservar al menos media o una hora al día para ti y tu mundo interior.
Por ejemplo, si tu tiempo escolar es agotador, y apenas te da tiempo para para cumplir con tus tareas, o si llegas tarde al trabajo y no te da tiempo para platicar con tu familia, o te es imposible caminar con ellos por las calles o en un parque un fin de semana estás perdiendo tu tiempo en calidad de vida útil. Por ejemplo, si nadie te regala una flor, o un pedazo de pastel “Cómpralos tú mismo, no se lo pidas a nadie, ni te molestes porque no te lo regalan” Por parte, yo he soñado en cientos de ocasiones con las frases de los libros que voy leyendo. Ahora tengo una colección grande de libros acumulada por años de ir comprando uno a uno, y en cuanto a libros regalados, tengo pocos.
Quiero pensar que quienes me regalaron un libro en mi vida me conocen bien, aunque a veces equivocaron los temas que me gustan, sin embargo, se les agradece el detalle. Otros me regalaron un libro con el que ya contaba y lo había leído, pero igualmente se los agradecí. Hay personas que no les gusta comprar un libro, y dedican sus conversaciones con la intención de insinuar el libro que desean les regalen, pero nadie se los regala a pesar de su insistencia en el tema. Lo cierto es que debemos aprender a soñar en voz alta. Hay sueños a largo plazo, y para que se hagan realidad, estos requieren una planificación detallada y un trabajo serio.
Esto podría ser: mudarme a otra ciudad, estudiar otra carrera, hacer una maestría, cambiar de trabajo, viajar con frecuencia, cambiar de estilo de vida, escribir un libro, emprender un negocio propio, conseguir una profesión adicional, aprender un idioma extranjero. Aprender a dibujar, a coser, empezar a aprender un idioma extranjero, viajar con la familia, irme al menos dos veces al año, etc.
Sueños de este tipo pueden quedar en nuestras listas durante años si no empezamos a actuar. Por ejemplo, dejo de decir “Siempre he querido aprender a dibujar, pintar”, en cambio me digo “Voy a tomar un curso de dibujo, pintura ¡Ya!” - Significa que buscas una escuela de pintura, te pones al tanto sobre el precio y la duración de las clases. - Un día cualquiera, cotidiano en mi vida me dije voy a estudiar psicología, y me inscribí acudiendo aproximadamente dos años. Con ello llene mi deseo con estudiar al menos un poco de psicología. En otra ocasión me dije quiero estudiar pedagogía, y a los pocos dias, ya estaba estudiándola por tres años.
Por ello digo que en la vida hay que establecer prioridades, y objetivos correctamente, y avanzar sistemáticamente, paso a paso, hacia tu realización. Los sueños nos parecen irrealizables ante nuestra apatía para ir de inmediato a su encuentro y realización, por ello para unos; sus sueños los ven realizados en tres, cuatro años, mientras que otros en diez años o nunca. Por ejemplo, una chica sueña con casarse con el hombre de sus sueños, pero ella sale con hombres que no llenan ese perfil, o una familia sueña con mudarse a otra ciudad. Sueñan y sueñan, imaginando paseos por la ciudad, reuniones con sus amigos, una escuela maravillosa para sus hijos, contar con dinero para viajar, pero nunca hacen nada en ese camino para que se cumpla.
Los padres sueñan con que sus hijos gocen de buena salud, pero no cuidan su higiene personal, mental, alimento, actividades, ect. En esencia, son sueños maravillosos, porque se basan en el amor. Pero ¿cómo se pueden cumplir esos sueños? Ayuda a tus hijos, familia y a los demás.
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