lunes, 22 de septiembre de 2025

 

NUESTRAS PERSUASIONES, Y PREGUNTAS DE VIDA

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

¿Qué pasa si una persona ha perdido el rumbo en su vida y no le encuentra sentido a nada? Hay varias señales que indican que intenta encontrarle sentido a su vida, pero no lo encuentra. A veces podrías pensar: ¿Para qué sirve todo esto?, pero en otras ocasiones, estos sentimientos pueden ser menos evidentes: Quizás sientas que nada de lo que haces importa. Quizás ya no te importa el resultado de los acontecimientos. Lo que antes te traía alegría puede parecer vacío o hueco. Es posible que sientas una sensación de desesperanza. Quizás sienta que ningún esfuerzo de su parte le ayudará a alcanzar sus metas y aspiraciones.

Hay muchas razones diferentes por las que puedes sentir que tu vida no tiene sentido. Estás pasando por un momento estresante o difícil que te hace cuestionar el significado de todo lo que haces. No te sientes satisfecho con tu trabajo, tus estudios, tus relaciones o tus pasatiempos.

Puede parecer que tus logros no importan mucho o no tienen mucho impacto. Te sientes inseguro sobre qué debes hacer con tu vida. Tienes dificultades para establecer metas porque no estás seguro de lo que realmente quieres. Es posible que tengas problemas con tu estado de ánimo.

Todos lo hemos visto en algún momento de nuestras vidas. Hay personas que, incluso en las circunstancias más difíciles, se mantienen fuertes, positivas y motivadas, sin importar lo desoladora que sea su realidad. ¿Cómo lo logran? ¿De qué material están hechas? En realidad, todos tenemos la misma estructura biológica, pero lo que nos diferencia de estas personas son nuestras decisiones. Tener la determinación de lograr algo, de superar cualquier obstáculo y de luchar por lo que queremos en cada momento, por pequeño que sea ese objetivo, nos ayudará a tener claramente comprendidos nuestros objetivos vitales en cada etapa de nuestra vida.

En la vida “Si logramos encontrar un propósito, el sufrimiento no solo valdrá la pena, sino que también se convertirá en un desafío a vencer” Debemos cambiar de actitud para encontrar un sentido más elevado y personal a la vida. A veces la vida es injusta. A veces nos esforzamos hasta el agotamiento, invertimos tiempo, esfuerzo, emoción y un pedazo de nuestro corazón... y, sin embargo, el destino nos presenta un fracaso irónico y todo esfuerzo, todo sueño, se desmorona. Caer en estos casos es más que lógico y comprensible.

Ahora bien, cuando esto sucede, tenemos dos opciones: La primera opción es asumir que no podemos cambiar lo que nos sucede, que somos prisioneros de las circunstancias y no podemos hacer nada. La segunda opción (y la recomendada) es admitir que realmente no podemos cambiar lo que nos sucedió, pero sí podemos cambiar nuestra actitud ante esas circunstancias. Por lo tanto, es necesario adoptar una actitud más firme, estable y positiva para encontrar un sentido más esperanzador y elevado a la vida.

Todas las respuestas a las dudas de nuestra vida no están afuera. Los libros no nos dirán cuál es nuestro propio significado en la vida, y nuestra familia o amigos no tienen derecho a dictar nuestras metas. De hecho, todas nuestras necesidades, pasiones y metas existenciales están dentro de nosotros, y lo más interesante es que cambiarán con el tiempo a medida que maduramos, a medida que crecemos como personas.

Por lo tanto, no hay nada más importante que asumir nuestra propia libertad y responsabilidad personal para definir nuestras metas, las que nos fijaremos incluso en las peores circunstancias. Cada día y en cada momento tenemos la oportunidad de tomar una decisión, que determinará si permanecer sujetos a nuestras propias circunstancias, como un juguete en manos del destino, o actuar con dignidad, escuchando a nuestro verdadero yo. Solo sintiéndonos libres y seguros de alcanzar la meta que nos motiva, podemos lograr cambios para crear una realidad mucho más noble.

Cada persona va adquiriendo sus propias convicciones con sus valores y creencias que les permiten convertirse en quienes deseamos ser. La libertad para tomar decisiones personales e íntimas permite a la persona desarrollarse con un sentido de trascendencia.  Una persona puede conservar un poco de libertad espiritual, de independencia mental. Los humanos tenemos la capacidad para elegir nuestra actitud personal ante la vida con la que debe afrontar el destino: determinar su propio camino. Cada persona, incluso en circunstancias trágicas, conserva la libertad interior de decidir quién quiere ser. Y es precisamente esta libertad interior, que nadie nos puede quitar, la que da sentido y propósito a la existencia. Lo que realmente necesitamos es un cambio radical en nuestra actitud ante la vida.

Las preguntas que nos hacemos y las respuestas que les damos determinan mucho en nuestras vidas. Por lo tanto, es importante hacerse las preguntas correctas. Las respuestas serán una especie de guía a lo largo de la vida. Pero ¿Qué me preguntaría? Lo primero es ¿Qué es realmente importante para mí? Es importante hacértela cuando te encuentres en una encrucijada, sin saber adónde ir ni a qué dedicar tu tiempo. También te será útil cuando necesites replantear tu comportamiento y cambiar radicalmente tu vida. ¿Qué más podría significar esto para mí? Una persona desarrollada es aquella que muestra una notable curiosidad por todo lo que le rodea. Toda situación, acontecimiento e información le interesa. La pregunta te permite desarrollar el pensamiento creativo, crítico y lógico.

Deja de ver tu vida de color de rosa o blanco y negro. Ponte una perspectiva diferente. ¿Quién me puede ayudar? No hay nada de malo en querer encontrar gente que te ayude. En cierto sentido, todos nos ayudamos o nos perjudicamos mutuamente “Todos interactuamos de alguna manera” ¿A quién puedo ayudar? Esta es una pregunta que la mayoría ignoramos. Estamos tan obsesionados con nosotros mismos y nuestros problemas que nos olvidamos por completo de nuestros amigos, incluso de nuestros seres queridos.  No basta con ser una persona inteligente y desarrollada, también hay que ser útil con un sincero deseo de servir. ¿La intuición existe?

Creó que sí, ya que miles de personas siguen hablando en que contamos con un sexto sentido, y que para desarrollarlo necesitamos leer, aprender sobre uno mismo, y todo lo que nos rodea. Te has preguntado ¿De que estas agradecido en la vida? Esta es una de las preguntas más poderosas, y también es recomendable hacérsela varias veces al día. ¿Y saben qué? Intente responder algo diferente cada vez. Incluso puede querer decir una cosa, pero expresar gratitud con otras palabras. Si no sabes por qué estás agradecido, puedes estar seguro de que no podrás sentirte verdaderamente feliz ni avanzar en tu desarrollo personal.

El hábito de hacerse preguntas distingue a las personas de gran éxito de los simples mortales. Los primeros se la plantean decenas de veces al día, mientras que los segundos le temen hacérselas. Las personas exitosas y evolucionadas ven cada fracaso como una experiencia. Saben que pueden aprender más aprendiendo de sus errores. El cerebro adora los hábitos. Los opacos, y conformistas tienden a acumular muchos patrones de comportamiento dañinos y no los combaten porque es difícil.

Pero las personas exitosas y desarrolladas siempre prestan atención a lo que consume tiempo, y economía inútilmente, lo que les arruina el ánimo, y las relaciones con los demás. Siempre en la vida sentirás que algo te falta. Para el día de hoy, al momento en que levantes, respóndete estas preguntas ¿Qué haré hoy? ¿Quién quiero ser o llegar a ser hoy?

¿Qué quiero? ¿Qué pensamientos dominarán mi cabeza? ¿Cómo quiero sentirme? ¿Cómo puedo ser útil a otras personas? Antes de dormir date un tiempo para responder estas preguntas ¿He crecido como persona hoy? ¿Fui útil a la gente? ¿Qué errores cometí? ¿Qué malos hábitos seguí hoy? ¿Cómo puedo solucionarlos?

 

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