ESPOLON EN EL PIE
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Médico Veterinario
Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
El espolón calcáneo o fascitis plantar es una enfermedad que
se caracteriza por la aparición de una protuberancia peculiar en la planta del
pie (en la zona del talón). Tambien se le llama “Enxóstosis” Como consecuencia
del desarrollo de esta patología, el peso sobre el pie provoca molestias y, muy
a menudo, dolor agudo. Complica significativamente la vida normal y en formas
avanzadas se convierte en causa de discapacidad. “El espolón calcáneo es una
osificación del tendón plantar” La enfermedad se produce debido a una
inflamación que comienza en la fascia plantar. Esta es una placa delgada
formada por fibras conectivas. Se origina en el hueso del talón y recorre toda
la planta del pie, dividiéndose en varios radios.
En condiciones normales, la fascia se estira al máximo, lo
que permite a la persona moverse con libertad. La placa de tejido conectivo
reduce la carga sobre los músculos y huesos de las piernas, protegiéndolos de
daños. Los crecimientos óseos aparecen en la zona de la planta del pie, donde
el tejido está sometido a máxima presión. Como resultado de diversos procesos
patológicos en esta zona, el tendón se destruye. Esto provoca la aparición de
micro-desgarros e inflamación.
Con el tiempo, la inflamación se extiende al tejido
subcutáneo, óseo y tendón circundantes. Las sales de calcio comienzan a
depositarse en la superficie del crecimiento. Se forma un espolón óseo que comprime los tejidos blandos
circundantes, causando molestias en la zona del talón. Además, daña la fascia
plantar, lo que provoca un dolor insoportable. La fascitis plantar puede ser
unilateral o bilateral. Según la localización del proceso patológico, se distinguen
dos tipos principales: Interno. El osteofito (protrusión ósea) se localiza en
la parte inferior del tejido óseo. Posterior. El proceso patológico se localiza
en el sitio de inserción del tendón de Aquiles.
También se distinguen las siguientes etapas del desarrollo
del espolón calcáneo: Entesopatía. Los
primeros cambios estructurales patológicos se observan en la zona de la fascia
plantar. Esto ocurre como resultado del impacto de un factor traumático. - Fasciosis
plantar. Se produce inflamación de la fascia, pero sin infección bacteriana. - Calcificación
de zonas patológicas, que finaliza con la formación de un espolón calcáneo. La
duración de cada etapa depende de las características individuales del cuerpo
del paciente, del impacto del factor traumático y de la prestación oportuna de
atención médica.
Normalmente, la fascia o tendón que se encuentra en la zona
del pie está compuesta por colágeno tipo 1 y 3. Estos elementos también se
denominan fibrilares. Forman fibrillas, es decir, compuestos proteicos
filiformes a partir de los cuales se crea el tejido conectivo. Generalmente, el
tendón es blanco y presenta un brillo característico; en cambio, el tendón
inflamado presenta un aspecto grisáceo y opaco. Esta condición indica que,
debido al factor traumático, se destruyen las fibras de colágeno y aparecen
vasos sanguíneos que no pueden realizar plenamente sus funciones.
Hay muchos factores que conducen a la fascitis: Pies planos.
Debido a una redistribución incorrecta de la carga en los pies, el centro de
gravedad se desplaza. Lesiones. Incluso un daño leve en la zona del talón puede
desencadenar la enfermedad. Actividades deportivas profesionales. La actividad
física intensa tiene un efecto destructivo en el cuerpo. Enfermedades asociadas
del sistema musculo-esquelético. Esta complicación se observa en personas con
artritis, artrosis, osteocondrosis o escoliosis. Cambios corporales naturales
relacionados con la edad. El riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta
después de los 45 años, cuando el riego sanguíneo a las extremidades se
deteriora, el metabolismo se altera y se pierde la elasticidad del tejido
conectivo.
Obesidad: El sobrepeso es una causa común de mayor tensión en
la fascia. Usar zapatos incómodos. Esto aplica no solo a los tacones altos,
sino también a los modelos ajustados. Embarazo. La formación de un crecimiento
óseo en la zona del talón en las mujeres se explica no solo por el
desplazamiento del centro de gravedad del cuerpo, sino también por cambios
hormonales. Carga prolongada en los pies al estar de pie (vendedores, etc.). Se
explica por la presión prolongada en el talón. Trastornos endocrinos. Se desarrollan
en presencia de antecedentes de gota y diabetes. Enfermedades vasculares. La
aterosclerosis y la endarteritis obliterante (enfermedad vascular en la que los
vasos se estrechan) son peligrosas.
Las personas con espolón calcáneo diagnosticado tienen
prohibido caminar descalzos sobre superficies duras y deben usar plantillas
ortopédicas constantemente. La Fasciosis se produce principalmente por un
aumento de la carga. Si el factor traumático actúa sistemáticamente, la fascia
no tiene tiempo de recuperarse por completo. Con la disminución de la
producción de colágeno en los tejidos, se desencadenan procesos degenerativos.
Como resultado, las fibras que forman el tendón se compactan y, gradualmente,
se calcifican, adquiriendo la forma de un espolón calcáneo. Las causas y los
mecanismos que conducen a la calcificación no siempre son claros para los
especialistas.
Los procesos descritos con espolones calcáneos son
especialmente activos en la zona afectada por traumatismos y en zonas con mala
irrigación sanguínea. En las etapas iniciales de desarrollo, la enfermedad
puede no presentar síntomas. A menudo se detecta accidentalmente con base en
los resultados de una radiografía. A medida que los osteofitos crecen, se
produce un dolor agudo localizado en la zona del talón. El síntoma suele
molestar por la mañana o después de un descanso prolongado. Por ello, los
médicos hablan de la aparición de dolor inicial. En el caso del espolón
calcáneo, los síntomas se desarrollan de forma aguda o gradual, adquiriendo un
curso crónico. El dolor se extiende principalmente por toda la zona del talón.
A menudo, los pacientes notan una disminución de las
molestias tras unos minutos de caminata, pero pueden reaparecer en cualquier
momento del día. Hay la sensación de un objeto extraño en la zona del talón,
cuando la persona aumenta la carga en ese talón siente un dolor intenso
acompañado de hormigueo, y calor en la zona del talón. Al examinar el pie no
hay hinchazón, enrojecimiento ni otros cambios visuales. A menudo los espolones
pequeños y planos causan más molestias que los grandes y puntiagudos. Esto se
explica porque la intensidad del síndrome doloroso depende menos del tamaño del
defecto que del grado de inflamación de los tejidos circundantes.
La principal complicación del espolón calcáneo es una
disminución significativa de la calidad de vida. La persona sufre dolor agudo,
que se vuelve más frecuente a medida que la enfermedad progresa. El paciente no
puede moverse con normalidad, practicar deportes ni realizar ninguna actividad
física. La persona se ve obligada a evitar apoyar el peso en el talón afectado,
desplazando la carga a la pierna sana. Esto provoca una alteración de la
marcha, afecta negativamente la postura y el estado de las articulaciones, y
provoca dolor en la región lumbar. El dolor constante provoca insomnio,
ansiedad e irritabilidad.
Diagnóstico: Dolor al palpar el talón. La incomodidad aumenta
al intentar mover los dedos de las extremidades inferiores, lo cual se explica
por la tensión de la fascia. No se observan cambios en la piel (hinchazón,
enrojecimiento, compactación) en la zona de la extremidad. Radiografía. Ayuda a
descartar una fractura y a visualizar el proceso óseo, pero en las primeras
etapas del desarrollo no se detecta el defecto. - Resonancia magnética. Se
prescribe en raras ocasiones, generalmente cuando se presenta un cuadro clínico
atípico, cuando el tratamiento conservador preoperatorio resulta ineficaz o
cuando el paciente se encuentra en estado grave para aclarar el diagnóstico. - Ultrasonido.
Este método es eficaz para el diagnóstico y el seguimiento del tratamiento, ya
que permite visualizar los tejidos blandos circundantes. - Escaneo dúplex de
venas y arterias. Permite detectar trastornos circulatorios.
Análisis de sangre para el factor reumatoide. Para determinar
la artritis reumatoide. Análisis de orina y sangre (general y bioquímico).
Indicado para detectar inflamación y patologías asociadas. El objetivo del
examen es determinar el espolón calcáneo en sí y el diagnóstico diferencial con
muchas otras patologías: fracturas, hematomas, gota, osteomielitis, bursitis.
Tratamiento de la fascitis plantar: En primer lugar, es
necesario eliminar el factor traumático: no usar zapatos incómodos, evitar la
actividad física intensa, normalizar el peso, etc. Durante el tratamiento, se
debe aliviar la carga de la extremidad afectada al máximo, lo que acelerará la
eliminación del proceso inflamatorio. Para aliviar la fascitis plantar, los
médicos recetan diversos medicamentos. Por ejemplo, los AINE se utilizan en
forma de ungüentos, cremas o comprimidos. Estos medicamentos bloquean los
mediadores de la inflamación, reducen la permeabilidad de la pared vascular y
eliminan el síndrome de edema. Mejoran el riego sanguíneo en las zonas
patológicas y los procesos tróficos.
Como resultado, se consigue un efecto analgésico. Los AINE se
utilizan principalmente como tratamiento sintomático, ya que no pueden afectar
la evolución de la enfermedad. Ante el dolor intenso, se recurre al bloqueo. Este
método terapéutico consiste en la administración de inyecciones de
corticosteroides en la zona del pie donde la fascia plantar se une al calcáneo
se inyectan preparados especiales que contienen anestésicos y corticosteroides
(Diprospan y sus análogos). El bloqueo se realiza una sola vez para eliminar la
inflamación local. El procedimiento lo realiza un médico experimentado, ya que
conlleva ciertos riesgos.
La complicación más
grave tras el bloqueo es la rotura de la fascia. La realización frecuente del
procedimiento puede provocar atrofia tisular en la zona de inyección. Por lo
tanto, este método de tratamiento se utiliza solo en casos graves cuando no es
posible controlar el dolor con otros métodos.
Fisioterapia: Electroforesis. Consiste en la introducción de diversos
preparados medicinales en el tejido mediante corriente eléctrica. Fonoforesis.
Durante el procedimiento, se introduce un medicamento (por ejemplo, ungüento de
hidrocortisona) en el cuerpo mediante ultrasonido. Terapia de ultrasonido. Los
tejidos se calientan mediante ondas ultrasónicas, lo que ayuda a reducir el
proceso inflamatorio. Baños de barro. Su objetivo es eliminar la inflamación y
aumentar el riego sanguíneo en zonas patológicas del cuerpo. Para obtener
buenos resultados del tratamiento, es necesario someterse a un ciclo de 12 a 15
procedimientos. Tras finalizar la terapia, la intensidad del dolor disminuye y
el bienestar mejora.
Terapia de ondas de choque: Este método de tratamiento ofrece
los mejores resultados en la etapa inicial de la formación del espolón
calcáneo. La zona afectada se somete a ondas ultrasónicas con características
específicas. Esto permite lograr los siguientes resultados: destrucción de
depósitos de calcio, bloquear un mayor desarrollo de la patología, reducción de
la hinchazón del tejido, activación del proceso de regeneración.
La terapia de ondas de choque se caracteriza por un efecto
local directo sobre los espolones óseos, lo que provoca una disminución de su
tamaño o su reabsorción completa. Las ondas ultrasónicas liberan las
formaciones de calcio que forman los espolones. Posteriormente, los depósitos
minerales son arrastrados por el torrente sanguíneo y excretados del cuerpo. En
caso de cambios patológicos leves, se requieren aproximadamente 5 sesiones para
obtener resultados positivos con la terapia de ondas de choque.
Si la fascitis persiste durante un tiempo prolongado, el
tratamiento constará de 5 a 10 sesiones. Se recomienda un descanso de 5 a 7
días entre sesiones. La duración de una sesión es de aproximadamente 15
minutos. Durante el procedimiento, se aplica un gel conductor en la superficie
del pie, en la zona del talón, y posteriormente el tejido se expone a un emisor
especial. Este tipo de terapia no se utiliza durante 3 a 5 semanas después de
la instauración del bloqueo. Además, este método de tratamiento no se utiliza
en mujeres embarazadas ni en presencia de neoplasias malignas, tromboflebitis o
trastornos de la hemostasia.
Exposición al láser: Al realizar el tratamiento con rayos
láser, el impacto se produce en los tejidos blandos que rodean la protuberancia
ósea. El calentamiento localizado en ciertas zonas del cuerpo produce un
aumento localizado del flujo sanguíneo. Como resultado, mejora el suministro de
oxígeno y otros nutrientes a las células. Se activa el metabolismo celular, lo
que reduce la inflamación y la hinchazón. Como resultado, la persona con
espolón calcáneo se alivia del dolor y recupera su vida normal.
Terapia de rayos X: Consiste en la exposición localizada del
pie donde se encuentra el espolón a un haz de rayos X, que transporta una
pequeña dosis de radiación. Esto bloquea la sensibilidad de las terminaciones
nerviosas, lo que alivia el dolor. Un tratamiento de radioterapia consta de 10
procedimientos con una duración máxima de 10 minutos. Este tratamiento es
eficaz e indoloro. Su uso está prohibido únicamente en mujeres embarazadas.
Tratamiento quirúrgico: La cirugía del espolón calcáneo se
recurre sólo en casos clínicos graves, cuando la terapia conservadora no produce
resultados positivos durante al menos 6 meses. Métodos que se utilizan: Durante
la intervención, el especialista disecciona la fascia y retira los espolones
óseos. Tras la operación, el paciente necesita rehabilitación especial y la
recuperación dura al menos dos meses. Con Endoscópica. El médico realiza una
pequeña incisión en la zona del talón por donde inserta los instrumentos.
Durante la operación, se diseca parte de la fascia bajo video observación, lo
que permite eliminar la tensión excesiva en esta zona. El periodo de
recuperación tras este tipo de intervención es de varias semanas. Existen
algunos riesgos asociados con la cirugía de fascitis plantar. Un anestesiólogo
evaluará los riesgos asociados con la anestesia. El paciente también deberá
someterse a un examen completo.