jueves, 28 de agosto de 2025

 

ESPOLON EN EL PIE

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

El espolón calcáneo o fascitis plantar es una enfermedad que se caracteriza por la aparición de una protuberancia peculiar en la planta del pie (en la zona del talón). Tambien se le llama “Enxóstosis” Como consecuencia del desarrollo de esta patología, el peso sobre el pie provoca molestias y, muy a menudo, dolor agudo. Complica significativamente la vida normal y en formas avanzadas se convierte en causa de discapacidad. “El espolón calcáneo es una osificación del tendón plantar” La enfermedad se produce debido a una inflamación que comienza en la fascia plantar. Esta es una placa delgada formada por fibras conectivas. Se origina en el hueso del talón y recorre toda la planta del pie, dividiéndose en varios radios.

En condiciones normales, la fascia se estira al máximo, lo que permite a la persona moverse con libertad. La placa de tejido conectivo reduce la carga sobre los músculos y huesos de las piernas, protegiéndolos de daños. Los crecimientos óseos aparecen en la zona de la planta del pie, donde el tejido está sometido a máxima presión. Como resultado de diversos procesos patológicos en esta zona, el tendón se destruye. Esto provoca la aparición de micro-desgarros e inflamación.

Con el tiempo, la inflamación se extiende al tejido subcutáneo, óseo y tendón circundantes. Las sales de calcio comienzan a depositarse en la superficie del crecimiento. Se forma un espolón óseo que comprime los tejidos blandos circundantes, causando molestias en la zona del talón. Además, daña la fascia plantar, lo que provoca un dolor insoportable. La fascitis plantar puede ser unilateral o bilateral. Según la localización del proceso patológico, se distinguen dos tipos principales: Interno. El osteofito (protrusión ósea) se localiza en la parte inferior del tejido óseo. Posterior. El proceso patológico se localiza en el sitio de inserción del tendón de Aquiles.

También se distinguen las siguientes etapas del desarrollo del espolón calcáneo: Entesopatía.  Los primeros cambios estructurales patológicos se observan en la zona de la fascia plantar. Esto ocurre como resultado del impacto de un factor traumático. - Fasciosis plantar. Se produce inflamación de la fascia, pero sin infección bacteriana. - Calcificación de zonas patológicas, que finaliza con la formación de un espolón calcáneo. La duración de cada etapa depende de las características individuales del cuerpo del paciente, del impacto del factor traumático y de la prestación oportuna de atención médica.

Normalmente, la fascia o tendón que se encuentra en la zona del pie está compuesta por colágeno tipo 1 y 3. Estos elementos también se denominan fibrilares. Forman fibrillas, es decir, compuestos proteicos filiformes a partir de los cuales se crea el tejido conectivo. Generalmente, el tendón es blanco y presenta un brillo característico; en cambio, el tendón inflamado presenta un aspecto grisáceo y opaco. Esta condición indica que, debido al factor traumático, se destruyen las fibras de colágeno y aparecen vasos sanguíneos que no pueden realizar plenamente sus funciones.

Hay muchos factores que conducen a la fascitis: Pies planos. Debido a una redistribución incorrecta de la carga en los pies, el centro de gravedad se desplaza. Lesiones. Incluso un daño leve en la zona del talón puede desencadenar la enfermedad. Actividades deportivas profesionales. La actividad física intensa tiene un efecto destructivo en el cuerpo. Enfermedades asociadas del sistema musculo-esquelético. Esta complicación se observa en personas con artritis, artrosis, osteocondrosis o escoliosis. Cambios corporales naturales relacionados con la edad. El riesgo de desarrollar la enfermedad aumenta después de los 45 años, cuando el riego sanguíneo a las extremidades se deteriora, el metabolismo se altera y se pierde la elasticidad del tejido conectivo.

Obesidad: El sobrepeso es una causa común de mayor tensión en la fascia. Usar zapatos incómodos. Esto aplica no solo a los tacones altos, sino también a los modelos ajustados. Embarazo. La formación de un crecimiento óseo en la zona del talón en las mujeres se explica no solo por el desplazamiento del centro de gravedad del cuerpo, sino también por cambios hormonales. Carga prolongada en los pies al estar de pie (vendedores, etc.). Se explica por la presión prolongada en el talón. Trastornos endocrinos. Se desarrollan en presencia de antecedentes de gota y diabetes. Enfermedades vasculares. La aterosclerosis y la endarteritis obliterante (enfermedad vascular en la que los vasos se estrechan) son peligrosas.

Las personas con espolón calcáneo diagnosticado tienen prohibido caminar descalzos sobre superficies duras y deben usar plantillas ortopédicas constantemente. La Fasciosis se produce principalmente por un aumento de la carga. Si el factor traumático actúa sistemáticamente, la fascia no tiene tiempo de recuperarse por completo. Con la disminución de la producción de colágeno en los tejidos, se desencadenan procesos degenerativos. Como resultado, las fibras que forman el tendón se compactan y, gradualmente, se calcifican, adquiriendo la forma de un espolón calcáneo. Las causas y los mecanismos que conducen a la calcificación no siempre son claros para los especialistas.

Los procesos descritos con espolones calcáneos son especialmente activos en la zona afectada por traumatismos y en zonas con mala irrigación sanguínea. En las etapas iniciales de desarrollo, la enfermedad puede no presentar síntomas. A menudo se detecta accidentalmente con base en los resultados de una radiografía. A medida que los osteofitos crecen, se produce un dolor agudo localizado en la zona del talón. El síntoma suele molestar por la mañana o después de un descanso prolongado. Por ello, los médicos hablan de la aparición de dolor inicial. En el caso del espolón calcáneo, los síntomas se desarrollan de forma aguda o gradual, adquiriendo un curso crónico. El dolor se extiende principalmente por toda la zona del talón.

A menudo, los pacientes notan una disminución de las molestias tras unos minutos de caminata, pero pueden reaparecer en cualquier momento del día. Hay la sensación de un objeto extraño en la zona del talón, cuando la persona aumenta la carga en ese talón siente un dolor intenso acompañado de hormigueo, y calor en la zona del talón. Al examinar el pie no hay hinchazón, enrojecimiento ni otros cambios visuales. A menudo los espolones pequeños y planos causan más molestias que los grandes y puntiagudos. Esto se explica porque la intensidad del síndrome doloroso depende menos del tamaño del defecto que del grado de inflamación de los tejidos circundantes.

La principal complicación del espolón calcáneo es una disminución significativa de la calidad de vida. La persona sufre dolor agudo, que se vuelve más frecuente a medida que la enfermedad progresa. El paciente no puede moverse con normalidad, practicar deportes ni realizar ninguna actividad física. La persona se ve obligada a evitar apoyar el peso en el talón afectado, desplazando la carga a la pierna sana. Esto provoca una alteración de la marcha, afecta negativamente la postura y el estado de las articulaciones, y provoca dolor en la región lumbar. El dolor constante provoca insomnio, ansiedad e irritabilidad.

Diagnóstico: Dolor al palpar el talón. La incomodidad aumenta al intentar mover los dedos de las extremidades inferiores, lo cual se explica por la tensión de la fascia. No se observan cambios en la piel (hinchazón, enrojecimiento, compactación) en la zona de la extremidad. Radiografía. Ayuda a descartar una fractura y a visualizar el proceso óseo, pero en las primeras etapas del desarrollo no se detecta el defecto. - Resonancia magnética. Se prescribe en raras ocasiones, generalmente cuando se presenta un cuadro clínico atípico, cuando el tratamiento conservador preoperatorio resulta ineficaz o cuando el paciente se encuentra en estado grave para aclarar el diagnóstico. - Ultrasonido. Este método es eficaz para el diagnóstico y el seguimiento del tratamiento, ya que permite visualizar los tejidos blandos circundantes. - Escaneo dúplex de venas y arterias. Permite detectar trastornos circulatorios.

Análisis de sangre para el factor reumatoide. Para determinar la artritis reumatoide. Análisis de orina y sangre (general y bioquímico). Indicado para detectar inflamación y patologías asociadas. El objetivo del examen es determinar el espolón calcáneo en sí y el diagnóstico diferencial con muchas otras patologías: fracturas, hematomas, gota, osteomielitis, bursitis.

Tratamiento de la fascitis plantar: En primer lugar, es necesario eliminar el factor traumático: no usar zapatos incómodos, evitar la actividad física intensa, normalizar el peso, etc. Durante el tratamiento, se debe aliviar la carga de la extremidad afectada al máximo, lo que acelerará la eliminación del proceso inflamatorio. Para aliviar la fascitis plantar, los médicos recetan diversos medicamentos. Por ejemplo, los AINE se utilizan en forma de ungüentos, cremas o comprimidos. Estos medicamentos bloquean los mediadores de la inflamación, reducen la permeabilidad de la pared vascular y eliminan el síndrome de edema. Mejoran el riego sanguíneo en las zonas patológicas y los procesos tróficos.

Como resultado, se consigue un efecto analgésico. Los AINE se utilizan principalmente como tratamiento sintomático, ya que no pueden afectar la evolución de la enfermedad. Ante el dolor intenso, se recurre al bloqueo. Este método terapéutico consiste en la administración de inyecciones de corticosteroides en la zona del pie donde la fascia plantar se une al calcáneo se inyectan preparados especiales que contienen anestésicos y corticosteroides (Diprospan y sus análogos). El bloqueo se realiza una sola vez para eliminar la inflamación local. El procedimiento lo realiza un médico experimentado, ya que conlleva ciertos riesgos.

La complicación más grave tras el bloqueo es la rotura de la fascia. La realización frecuente del procedimiento puede provocar atrofia tisular en la zona de inyección. Por lo tanto, este método de tratamiento se utiliza solo en casos graves cuando no es posible controlar el dolor con otros métodos.

Fisioterapia: Electroforesis. Consiste en la introducción de diversos preparados medicinales en el tejido mediante corriente eléctrica. Fonoforesis. Durante el procedimiento, se introduce un medicamento (por ejemplo, ungüento de hidrocortisona) en el cuerpo mediante ultrasonido. Terapia de ultrasonido. Los tejidos se calientan mediante ondas ultrasónicas, lo que ayuda a reducir el proceso inflamatorio. Baños de barro. Su objetivo es eliminar la inflamación y aumentar el riego sanguíneo en zonas patológicas del cuerpo. Para obtener buenos resultados del tratamiento, es necesario someterse a un ciclo de 12 a 15 procedimientos. Tras finalizar la terapia, la intensidad del dolor disminuye y el bienestar mejora.

Terapia de ondas de choque: Este método de tratamiento ofrece los mejores resultados en la etapa inicial de la formación del espolón calcáneo. La zona afectada se somete a ondas ultrasónicas con características específicas. Esto permite lograr los siguientes resultados: destrucción de depósitos de calcio, bloquear un mayor desarrollo de la patología, reducción de la hinchazón del tejido, activación del proceso de regeneración.

La terapia de ondas de choque se caracteriza por un efecto local directo sobre los espolones óseos, lo que provoca una disminución de su tamaño o su reabsorción completa. Las ondas ultrasónicas liberan las formaciones de calcio que forman los espolones. Posteriormente, los depósitos minerales son arrastrados por el torrente sanguíneo y excretados del cuerpo. En caso de cambios patológicos leves, se requieren aproximadamente 5 sesiones para obtener resultados positivos con la terapia de ondas de choque.

Si la fascitis persiste durante un tiempo prolongado, el tratamiento constará de 5 a 10 sesiones. Se recomienda un descanso de 5 a 7 días entre sesiones. La duración de una sesión es de aproximadamente 15 minutos. Durante el procedimiento, se aplica un gel conductor en la superficie del pie, en la zona del talón, y posteriormente el tejido se expone a un emisor especial. Este tipo de terapia no se utiliza durante 3 a 5 semanas después de la instauración del bloqueo. Además, este método de tratamiento no se utiliza en mujeres embarazadas ni en presencia de neoplasias malignas, tromboflebitis o trastornos de la hemostasia.

Exposición al láser: Al realizar el tratamiento con rayos láser, el impacto se produce en los tejidos blandos que rodean la protuberancia ósea. El calentamiento localizado en ciertas zonas del cuerpo produce un aumento localizado del flujo sanguíneo. Como resultado, mejora el suministro de oxígeno y otros nutrientes a las células. Se activa el metabolismo celular, lo que reduce la inflamación y la hinchazón. Como resultado, la persona con espolón calcáneo se alivia del dolor y recupera su vida normal.

Terapia de rayos X: Consiste en la exposición localizada del pie donde se encuentra el espolón a un haz de rayos X, que transporta una pequeña dosis de radiación. Esto bloquea la sensibilidad de las terminaciones nerviosas, lo que alivia el dolor. Un tratamiento de radioterapia consta de 10 procedimientos con una duración máxima de 10 minutos. Este tratamiento es eficaz e indoloro. Su uso está prohibido únicamente en mujeres embarazadas.

Tratamiento quirúrgico: La cirugía del espolón calcáneo se recurre sólo en casos clínicos graves, cuando la terapia conservadora no produce resultados positivos durante al menos 6 meses. Métodos que se utilizan: Durante la intervención, el especialista disecciona la fascia y retira los espolones óseos. Tras la operación, el paciente necesita rehabilitación especial y la recuperación dura al menos dos meses. Con Endoscópica. El médico realiza una pequeña incisión en la zona del talón por donde inserta los instrumentos. Durante la operación, se diseca parte de la fascia bajo video observación, lo que permite eliminar la tensión excesiva en esta zona. El periodo de recuperación tras este tipo de intervención es de varias semanas. Existen algunos riesgos asociados con la cirugía de fascitis plantar. Un anestesiólogo evaluará los riesgos asociados con la anestesia. El paciente también deberá someterse a un examen completo.

 

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