miércoles, 20 de agosto de 2025

 

ANALISIS DE LABORATORIO EN ANIMALES

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Médico Veterinario Zootecnista FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Un análisis de sangre general es un método de investigación que permite obtener información sobre el estado del sistema sanguíneo (su parte líquida, fracciones de elementos formes y sus propiedades, recuento de glóbulos blancos), la cantidad de hemoglobina, el índice de color y evaluar el estado del medio interno. Este análisis es auxiliar para detectar cualquier tipo de patología, junto con la anamnesis, los signos clínicos y los métodos de diagnóstico instrumental y de laboratorio.

Además, un análisis general, junto con uno bioquímico, puede ofrecer una visión detallada y completa del funcionamiento tanto del organismo en su conjunto como de sus órganos y sistemas individuales. Por ello, este análisis también se recomienda para intervenciones quirúrgicas urgentes planificadas, con el fin de identificar posibles riesgos. Se recomienda realizar un análisis de sangre general por la mañana y en ayunas. La muestra se extrae de las venas periféricas (en casos graves y deshidratación severa, se permite tomar la muestra directamente de la vena yugular) en un tubo de ensayo con anticoagulante (EDTA).

 

Los resultados deben ser interpretados únicamente por un veterinario calificado, quien considerará todas las relaciones de causa y efecto entre los indicadores y los síntomas de la enfermedad del animal, para luego emitir un veredicto y diagnóstico final. En algunas clínicas veterinarias ya cuentan con analizador automático, se tarda desde la toma de sangre hasta el resultado final sólo lleva entre 10 y 15 minutos.

 ANALISIS BIOQUIMICO: Análisis bioquímico de sangre Para comprender el funcionamiento de los órganos internos, se utiliza un método de laboratorio llamado análisis bioquímico de sangre. Este método es muy informativo para el veterinario, especialmente por su alta fiabilidad. El análisis bioquímico de sangre ayuda a determinar los procesos que ocurren en el funcionamiento de un órgano interno. Con el, se detectan procesos inflamatorios activos, se diagnostican diversas enfermedades del páncreas, los riñones, el hígado, la vesícula biliar y el corazón, así como trastornos del metabolismo hidrosalino y desequilibrios de oligoelementos.

 En casos donde no hay síntomas visibles de la enfermedad, cuando el animal parece completamente sano, ayuda a determinar qué órgano probablemente no está cumpliendo bien su función y no funciona como debería. Cualquier cambio en la composición química de la sangre indica una situación desfavorable y la necesidad de una intervención urgente. El estudio bioquimico, tiene como objetivo identificar su composición, enumerando los componentes principales y su contenido en sangre.

 

El veterinario extrae conclusiones comparando el resultado obtenido con las normas de referencia inherentes a los análisis de sangre de animales sanos. Los valores pueden variar según el tipo de animal, el sexo y la edad. Todos los indicadores, por regla general, no tienen constantes claras, sino que se determinan en relación con los parámetros mínimos y máximos extremos, es decir, el rango entre sus valores mínimos y máximos.

Comparar los resultados del análisis bioquímico, y los síntomas y emitir un veredicto en base a ellos no será difícil para un veterinario experimentado. Parecería que, tras recibir los resultados de un análisis de sangre, no hay nada más sencillo que comparar los indicadores de este análisis para realizar un diagnóstico de forma independiente. Sin embargo, los resultados de la prueba pueden indicar enfermedades completamente ajenas.

 ANALISIS DE HECES FECALES (Huevos, y protozoos) Las pruebas de laboratorio de heces para detectar la presencia de huevos de helmintos y protozoos se utilizan con fines diagnósticos, para controlar la eficacia del tratamiento de enfermedades parasitarias y para evaluar la calidad de las medidas antiparasitarias. Giardiasis: La giardiasis es causada por protozoos flagelados que suelen parasitar la superficie del epitelio del intestino delgado. Pueden causar enterocolitis, a menudo acompañada de diarrea prolongada. Los estudios de laboratorio indican una alta frecuencia de distribución, especialmente en animales jóvenes.

 RASPADO DE PIEL: El examen microscópico es un método para identificar micosis, un grupo de enfermedades cutáneas causadas por hongos patógenos. Una indicación para el examen puede ser un cuadro clínico de lesiones cutáneas causadas por hongos patógenos. Se examinan la piel y la cera del oído para detectar ácaros subcutáneos de los géneros Sarcoptes, Notoedres, Demodex, Otodektes. - El diagnóstico por fluorescencia (lámpara de Wood) permite detectar tipos fluorescentes de microsporias. - Un brillo positivo (amarillo verdoso) no excluye la toma del cabello afectado para examen microscópico y cultivo de hongos.

 ANALISIS DE ORINA: El análisis general de orina (análisis clínico de orina) es una prueba de laboratorio que permite evaluar las características fisicoquímicas de la orina y la microscopía del sedimento. Se evalúa el color, la transparencia, la densidad y la acidez (pH) de la orina. Se determinan proteínas, glucosa, bilirrubina, urobilinógeno, cuerpos cetónicos, nitritos y hemoglobina. En el sedimento urinario se detectan células epiteliales, eritrocitos, leucocitos, cilindros y bacterias. ¿Para que se realiza? Para el diagnóstico de enfermedades renales: nefritis, nefroesclerosis, amiloidosis, urolitiasis, tumores, para el diagnóstico de pielonefritis, enfermedades de la vejiga y de la próstata. Para detectar signos tempranos de enfermedad, se prescribe el análisis de orina durante los exámenes preventivos.

 GLUCOMETRÍA:  Se realiza para medir rápidamente la concentración de azúcar en la sangre del animal. El análisis tarda 5 minutos, lo cual es fundamental en casos de urgencias de animales gravemente enfermos.

El análisis inmunocromatográfico (ICA) es uno de los métodos de diagnóstico en desarrollo. Su uso ha permitido desarrollar pruebas rápidas para la identificación de patógenos de diversas enfermedades infecciosas, tanto aquellas con un largo periodo de desarrollo y difíciles de detectar (inmunodeficiencia), como aquellas que se desarrollan en un tiempo relativamente corto con un cuadro clínico diferente, desde clásico hasta atípico (Moquillo).

 Prueba expresa para un diagnostico diferencial. El éxito en el trabajo con un paciente radica en el diagnóstico diferencial, reduciendo el rango de posibles causas de la enfermedad y haciendo un diagnóstico.

ULTRASONIDO: Es especialmente importante para estructuras móviles como el corazón, los intestinos y los fetos. La desventaja del método reside en las limitaciones asociadas con las propiedades físicas de la onda ultrasónica (por ejemplo, con una gran cantidad de gases en los intestinos y el estómago, la visualización de los órganos abdominales puede resultar difícil), y la calidad del examen ultrasónico se ve reducida en pacientes con sobrepeso debido al debilitamiento de las ondas ultrasónicas.

 El principio de la ecografía consiste en que el cristal del sensor del dispositivo se deforma bajo la influencia de una corriente eléctrica, produciendo ondas ultrasónicas de diferentes frecuencias. Estas ondas atraviesan los tejidos corporales, son parcialmente reflejadas y captadas por el sensor. Posteriormente, la información del sensor se procesa y se muestra en la pantalla del dispositivo. Como resultado, se muestra en la pantalla una imagen de secciones ecográficas de órganos internos.

En nuestra clínica veterinaria se utilizan modernos ecógrafos con Doppler color, que permiten realizar exámenes ecográficos del corazón, vasos sanguíneos y órganos abdominales. Antes de una ecografía programada de la cavidad abdominal, se recomienda no alimentar al animal durante 8-12 horas y es recomendable utilizar Espumisan o carbón activado para reducir la cantidad de gases en el tracto gastrointestinal.

RADIOGRAFÍA: Es un método de diagnóstico basado en la capacidad de los distintos tejidos del cuerpo para retener los rayos X en distintos grados. Una parte de los rayos que atraviesan el cuerpo de un perro, gato, conejo u otro animal se retarda, y la otra parte forma una imagen en una película especial sensible a los rayos X. Posteriormente, la imagen se somete a un procesamiento químico (revelado), lo que permite su lectura y la interpretación del resultado. Las principales ventajas de la radiografía son su bajo costo, la rapidez de obtención de imágenes y la posibilidad de obtener una imagen nítida de los órganos internos. Las desventajas son la imposibilidad de visualizar la imagen en línea, las limitaciones debidas a las propiedades físicas de los rayos X y la probabilidad de presencia de artefactos por movimiento del paciente.

 Las principales situaciones en las que un animal puede requerir un examen radiográfico son: Fracturas óseas, dislocaciones, daños articulares y otros problemas del sistema musculoesquelético. Fractura de radio, luxación de cadera. Espondilosis. - Enfermedades de los pulmones y otros órganos de la cavidad torácica, tráquea, bronquios.

 Confirmación de la presencia de neoplasias y metástasis. Sospecha de enfermedad cardíaca: la imagen muestra la silueta del corazón y los vasos grandes, y su forma se puede utilizar para evaluar trastornos existentes. Sospecha de obstrucción intestinal o presencia de cuerpos extraños en el tracto gastrointestinal: las radiografías pueden no mostrar cuerpos extraños transparentes, pero a menudo se detectan signos indirectos de obstrucción. Probablemente huesos en el estómago e intestinos del gato, ingeridos con la comida.

 El estudio con contraste baritado, asociado a la coloración del tracto gastrointestinal y al movimiento a través del mismo de sulfato de bario, inocuo y claramente visible en rayos X, permite esclarecer la presencia y localización de la obstrucción. - Dilatación y vólvulo gástrico agudo: el examen radiográfico nos permite diferenciar entre estas dos afecciones y decidir sobre la necesidad de cirugía de emergencia. – Tracto urinario: Sospecha de violación de la integridad del tracto urinario: la urografía excretora intravenosa y la urografía retrógrada pueden identificar rupturas de los riñones, uréteres, vejiga y uretra. Además, la urografía retrógrada ayuda a diagnosticar uréteres ectópicos en la incontinencia urinaria en cachorros y gatitos, como la hernia de disco intervertebral, y así determinar el sitio de la intervención quirúrgica.

 Sirve cuando se sospecha de presencia de líquido libre en la cavidad torácica y abdominal. Hidrotórax (derrame de líquido en la cavidad torácica) antes y después del tratamiento. La necesidad de un recuento preciso de fetos en un animal preñado antes del nacimiento (después de 45 días de gestación) En algunos casos, es necesaria la sedación (uso de tranquilizantes) para obtener una imagen de alta calidad de un animal inquieto. Algunas imágenes, por ejemplo, para determinar el grado de displasia articular, se realizan necesariamente bajo anestesia para obtener un resultado objetivo.

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