APRENDE A TRIUNFAR
EN LA VIDA
LARRAÑAGA
TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría
en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.
El entusiasmo es un aliado poco fiable. Hoy ardes con el deseo de cambiarlo todo, y mañana te despiertas pensando “¿Y, para que cambiarlo, si así estoy bien?” Las emociones son como el viento de un presagio de lluvia que no llega. Te levanta como una hoja seca, te arrastra, y enseguida te deja caer sin energía para seguir adelante. La motivación es diferente, esta nace de valores profundos, de sentimientos en ideas para satisfacer una necesidad. Cuando conectas tus metas mentalmente con el crecimiento personal o con algo más que una emoción momentánea, dejas de depender de la inspiración y empiezas a avanzar a pesar de todas las dificultades “Nuestros cerebros están programados para recompensas instantáneas ¡Pequeñas victorias!”
Lo podemos sentir cuando alguien nos pone un “Me gusta” en el face, lo que significa una aprobación con un resultado rápido. Estas “pequeñas victorias” son la dosis de satisfacción que se puede convertir en una trampa. Y se debe a que empiezas a perseguirlas desaforadamente posponiendo tus objetivos de vida que realmente valen la pena por su importancia.
Cada “Pequeña victoria” es motivo de alegría, y dejas de lado una verdadera victoria. Subes un algo y esperas con ansias ver su resultado y si obtienes me gusta empieza a celebrar. Las pequeñas victorias son las que se deben de aplicar para construir una verdadera victoria, y para ello hay que aplicarse con conocimientos sobre el tema, llevarlo a la práctica “El conocimiento sin práctica es como la comida sin digestión” – “Ciencia sin sesos, es locura doble” – “El verdadero aprendizaje solo comienza cuando aplicas el conocimiento” Se inicia hoy, y se va perfeccionando, aprendiendo del error, comprobando si funciono.
Son los errores los que nos van formando “El conocimiento acumulado sin uso es basura en la cabeza” – “La mejor manera de aprender a nadar no es leer libros sobre natación, sino zambullirse en el agua” – “Aprende algo y aplícalo” A la gran mayoría lo que los frena es su falta de confianza en sí mismos, se estancan, y terminan frustrados “La falta de confianza se acompaña del miedo al fracaso” Fíjate “Victorias pequeñas” que realmente resuenen con tus valores, pide retroalimentación honesta a quienes confías, porque a veces es más fácil ver desde afuera dónde estás realmente estancado y dónde simplemente te estás estancando. Y lo más importante: deja de perseguir el título de que quieres ser el mejor.
El verdadero crecimiento suele ocurrir en silencio, sin aplausos ni “me gusta, en el face”. Todos anhelamos la comodidad y una vida segura, porque está arraigada en nuestra psique, a nivel de instintos. El deseo de estabilidad nos brinda la oportunidad de mantener condiciones de vida óptimas, pero al mismo tiempo nos priva de una vida plena. Estar en la zona de confort no contribuye al crecimiento personal. Por lo tanto, para ser mejores y lograr más, es necesario salir de la zona de confort. El cerebro siempre se resistirá a esto, percibiendo cualquier cambio como un peligro potencial. Para que te mantengas en el mismo lugar, existen muchos mecanismos que impiden todo lo nuevo: la pereza, el descanso, la preocupación por lo que piensen los demás, el miedo al fracaso, etc. Sin embargo, aún necesitas aprender a salir de tu zona de confort
Si quieres triunfar en la vida “Empieza por hacer cosas espontaneas” La espontaneidad es el principal enemigo de la zona de confort. A la mayoría de las personas les resulta extremadamente difícil tomar una decisión rápida, sobre todo si no encaja en su rutina diaria. Parece una tontería aceptar ir a caminar o correr, después ir a clases, o del trabajo porque estarás cansado. Hay que pensarlo todo detenidamente, sopesar los pros y los contras.
Aprende a dar rienda suelta a tus emociones y a dejar la lógica y el sentido común para más adelante. A menudo escondemos tras estos conceptos un miedo banal a lo nuevo y desconocido. Si le dices ¡Sí! a la vida, empezarás a afrontar todos los posibles problemas a medida que surjan. Ponte como regla hacer algo espontáneo al menos una vez a la semana: ir a un lugar nuevo, invitar a un ser querido a dar un paseo, reunirte con tus amigos después de la escuela, o del trabajo, tomarte un día libre y admira la naturaleza. Pronto notarás cómo esas decisiones repentinas te resultarán mucho más fáciles.
“Cambia gradualmente tu rutina diaria” ¿No crees que es muy aburrido repetir todo los dias lo mismo, de la casa a la escuela o al trabajo? Vas al trabajo siempre por la misma ruta, vas a las mismas tiendas, sales a correr a la misma hora, y así sucesivamente. Los fines de semana, te tumbas en el sofá y navegas por las redes sociales. Dale variedad a tu vida. Recuerda que solo tienes una vida, y sería una pena morir sabiendo que no has visto nada más que estudio, trabajo y casa. Intenta cambiar la rutina de ir a casa despues de salir de la escuela, o del trabajo. Toma otra ruta. Cambia tus rutas para ir y volver del trabajo, conoce gente nueva, elige entre ver una película en tu casa o visitar un amigo, caminar. ¡Actúa y poco a poco te acostumbrarás a vivir una vida plena! Reflexiona ¿Qué quiero realmente de la vida?
Olvídate de los deseos de tu familia, los consejos de tus amigos. Plantéate una meta y da pequeños pasos “Victorias pequeñas” prestando más atención al proceso que al resultado final. Reduce tu tiempo de estar pendiente del teléfono inteligente, consume menos información de Internet y redes sociales. La vida real, no está en la pantalla del teléfono sino en la comunicación con la gente “Nada transforma más la vida que nuevas acciones y emociones”
Todos dudamos de nosotros mismos en distintos grados, pero para quienes aún no han alcanzado un éxito significativo, el miedo al fracaso es especialmente paralizante. Parece que no les espera nada bueno en la vida, ya que aún no han logrado destacarse en ningún aspecto. Esta es una de las creencias limitantes y desmotivadoras que se pueden y se deben combatir. “No prometas: Las promesas te imponen obligaciones y pueden aumentar la sensación de presión”. – “No te aferres a cumplir con las expectativas de los demás”
Recuerda que tu bienestar es más importante que cualquier éxito, o la aprobación de los demás” – Se más tolerante contigo mismo, y afronta con dignidad cualquier obstáculo en tu vida” Para combatir el miedo al fracaso es aprender a establecer metas adecuadas y alcanzables. Empieza con “pequeñas victorias” Esto te ayudará a notar los primeros éxitos y te servirá de incentivo para alcanzar más logros. Puedes hacer lo mismo en cualquier ámbito: tus estudios, tu carrera, tu vida personal. Divide tus objetivos principales en pequeños pasos y celebra cada pequeño logro. El progreso gradual fortalecerá tu confianza en ti mismo y te facilitará afrontar los fracasos intermedios. “Aprende de tus errores” Los errores son parte inevitable del camino al éxito.
Al mismo tiempo, pueden convertirse en un obstáculo insalvable si los percibes con demasiada tristeza. Es importante comprender que cada error es una oportunidad para mejorar, aprender algo nuevo y avanzar. Deja de percibir los errores como el fin del mundo; en su lugar, intenta verlos como una oportunidad para desarrollarte. Al tomar los fracasos como lecciones y aplicar los conocimientos adquiridos en la práctica, gradualmente comenzarás a sentirte más seguro. Cuanto más aprendas de tus errores, menos razones tendrás para temer.
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