sábado, 4 de octubre de 2025

 

EL CIEGO, SOY “YO”

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

Un día fui al mercado. Cuando caminaba por la calle escuché un ruido desde el lado donde estaba caminando. Escuche una voz que me dijo “¿Me deja pasar, por favor?” Mi atención fue a la voz, y al darme vuelta me di cuenta que un joven estaba de pie con un palo blanco en la mano usando lentes oscuros. Mirando el palo en su mano me di cuenta que es ciego. Les pregunté, “¿hacia dónde vas? – Contesto: “Quiero ir al mercado a comprar unas frutas” – Si gustas yo puedo llevarte, también voy al mercado” – Le puse mi brazo para que se apoyara con el suyo y tomados de los brazos comenzamos avanzar rumbo al mercado. – Estaba cerca, a dos cuadras, así que tuve la oportunidad de hablar con él. – Le pregunte ¿Dónde vives?

Despues de responderme continúe ¿Y, como has llegado tan lejos? – Enseguida respondió “Tome un urbano, y me baje cerca de la escuela primaria porque me invitaron a que tocara el acordeón para los niños, así que vengo de tocar, y quiero aprovechar que ando por el centro de la ciudad para comprarme unas frutas. – En ese momento observe que traía colgado del lado de su hombro derecho el acordeón. – Mi curiosidad me hizo de nuevo preguntar ¿Cómo aprendiste a tocarlo? A lo que respondió “Me gusta la música, también toco la guitarra, y el piano” – Usted, me dijo ¿A aprendido música? – Mi respuesta fue un “No”, y el joven prosiguió comentándome que le gusta cantar, y tocar. – Espero que no te sientas mal, pero deseo hacerte otra pregunta que no debería de hacértela o me la puedes tomar a mal ¿Te sientes mal, triste, por este estado ciego que padeces?

 – A lo que respondió: “Para ser honesto, creo que la naturaleza y Dios se las arregla dando a cada cual lo que necesita, por ejemplo, si usted en su mente busca tristeza la encontrara incluso debajo de las piedras. Pero si consigues una visión verdadera, la naturaleza le ha dado una cosa menos y otra excelente cosa que no le faltará. – Por ejemplo, la naturaleza y Dios me han hecho ciego pero mi cerebro funciona, aprendo bien, mi garganta es tan linda que ni siquiera siento ceguera al cantar todo el día. Así que, alguien me ha dado tal arte en mis manos que puede aprender a vivir. – Bueno, te entiendo, pero no puedes ver la belleza de la naturaleza, tu falta de visión te priva de ello. – Todo depende del cristal con se mire, te diré; yo no soy ciego de nacimiento perdí la vista por la diabetes, y aprendí a sobrevivir.

Es verdad, no puedo ver el mar, las playas, pero a la vez, no puedo ver la maldad en las personas. – No puedo ver las tiendas de dulces que tanto consumía, y gracias a ello perdí mi vista. Los seres humanos estamos hecho para hacer un trabajo que nos permita sobrevivir. En este mundo, ¿incluso las personas que ven son completamente autodependientes? – Me da mucho gusto escucharte por lo optimista que eres ante tus adversidades, veo que estaba completamente equivocado en mis razonamientos, incluso creía que la ceguera era la antesala de la frustración y muerte por la ansiedad.

– el ciego se detuvo un momento para reflexionar sobre el tema y dijo: Entiende, Dios es misericordioso, así como me dio luz desde mi nacimiento, le dio leche a mi madre para que me diera alimento, también decidió que mis últimos años los caminara ciego, Pero no me quito la inteligencia, el talento para la música, mi espíritu de lucha para salir adelante. – Despues de acompañarlo a comprar sus frutas, caminamos a la parada de su autobús para que lo llevara a su hogar. Al verlo alejarse me sentía feliz de ver su perspectiva optimista. Mi conjetura estaba equivocada. Llegue a casa y me senté frente a la computadora inicie escribiendo sobre la nueva visión de vivir la vida. Entendido que los ciegos tienen una visión de vida más amplia y más profunda de lo que vemos los humanos.

La ceguera no es una maldición. No hay necesidad de estar decepcionado con eso. La persona que puede ver tiene que cerrar los ojos para meditar e incluso después de cerrar los ojos, los pensamientos siguen adelante. Cuando los ciegos no tienen tal visión. Como sus ojos están cerrados, puede recordar durante veinticuatro horas. Los pensamientos también pueden controlar bien sus pensamientos. El ser humano que ve, tiene que distraerse, mientras que el ciego se vale de su instinto. Mi idea ahora es que Dios, no cambia a nadie. El ojo en nuestro cuerpo es tan sensual que fortalece la atracción, la ilusión, la avaricia etc. Si no hay ojo, la atracción de la víctima sigue siendo menos.

Si, “No, lo ves” no sientes celos de la gloria de los demás. Aquellos que tienen experiencia en la oscuridad desde que nacieron, ningún miedo les preocupa. Creó que vivir siendo ciego, es la mayor prueba de nuestra hombría, es una difícil y gran prueba a la que nos somete la naturaleza “La vida de un ser humano finalmente se construye con sus pensamientos. Un humano, es justo lo que piensa, y hablar de cultura o nobleza no son más que un montón de buenos pensamientos. La felicidad y la tristeza también están determinadas por lo que piensas de tu situación. Muchas personas no pueden considerarse felices y mantenerlos tristes, aunque sean felices.

Los pobres de espíritu, son los que piensan que tienen menos, son los que sienten que les falta algo y corren a quitárselo a otro o a pedirlo. Un ejemplo es actuales políticos son pobres personas de espíritu que dedican su cabeza en hacer estafas. Juegan su papel mintiendo en nombre de ayudar, y exigen obediencia ciega. Algunos hacen movimiento, otros hacen liderazgo haciendo discursos, pero todos ellos buscan atraer a los débiles porque sienten que, sin ellos, no son nada. La persona que está satisfecha y feliz con lo que tiene y vive la vida con respeto propio y orgullo y alegría, entonces no es nada pobre de espíritu. Son pobres de espíritu, los que salen en busca de presas. Comparo la estación de trenes en donde hay demasiada gente para viajar.

Cuando el tren se para, bajan muchos, y lo abordan muchos “Cada pasajero tiene su destino” Unos pasajeros bajan con bolsas pesadas, otros suben con ellas y ambos se muestran cansados. Desde la ventanilla, un ser humano los observa disfrutando de las vistas fuera y disfrutando del viaje.

Hay algo como esto en la vida ¿Qué es lo que no entendemos? En esta vida subimos y bajamos como si un tren nos transportara. Los pobres de espíritu, son los que suben y bajan con grandes bolsas. Algunos andamos como tontos por la vida tratando de llenar esas bolsas de problemas porque pensamos que necesitamos tener más. Otros siguen saqueando, huyen con sus bolsas a la estación como producto de su escándalo por el robo cometido. “Las personas que no disfrutan la vida, son esas, las más pobres de espíritu”

La alegría de la vida se pierde por esas maletas que se llenan por estafas, y robos “No llevan dinero dentro, sino veneno adquirido en forma equivocada” – Un joven fue contratado para trabajar en el gobierno, y observo que la mayoría de sus compañeros robaban. Le dijo a su novia que necesitaba uñas para robar. - Después de escuchar esto, la novia dijo enojada que en vez de ver que la vida y Dios te ha dado mucho más, ¿no puedes olvidarte de tus uñas? – ¡Ves a ese hombre, solo tiene un ojo, y no se ve triste, le es suficiente para ver! - Lo que piensas sobre tu situación y tus circunstancias determina si estás feliz o triste.

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