jueves, 9 de octubre de 2025

 

LA MAREA EN EL MAR, ESTA ALTA

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad Nacional Autónoma de México.

El que trata a sus amigos con humildad, a sus hermanos con respeto, a las mujeres con respeto, a sus empleados con caridad y trato decente, es una persona sabia. Debemos aprender a mirar a los demás como si fueran libros. Una persona razonable los estudia, los compara y de todo ello hace una generalización útil. Es necesario estudiar la buena, y mala sociedad. Hay verdad en todo. Intentemos entenderlo todo y no juzgar nada. He aquí una manera de aprender mucho y mantener la calma; y estar tranquilo no es una pequeña bendición, es casi ser feliz.

La marea en el mar, está alta, el mar está a unos cuantos pasos de mí, estoy sentado al pie de las escaleras que dan acceso a su arena. Estoy sentado reflexionando sobre lo que deseo escribir. Es una tarde tranquila, el sol brilla con todas sus fuerzas, mis ojos observan el horizonte para cargarlos sobre el maravilloso espectáculo de un océano entre azul y verde en toda su grandeza. Creó en un Dios quien lo dispuso que fuera de esta forma, todo de la mejor manera posible en el mejor de los mundos posibles. Fueron los humanos quienes construyeron el malecón para que se juntaran en la noche los enamorados, ante este gran espectáculo.

Fueron los humanos quienes lo vieron como negocio y pusieron sus bares y cantinas para el placer de los borrachos. Otros pusieron restaurantes para los desayunos y que con la brisa del mar les resultara más agradable. No importa que la gente se emborracho o ahogue, unos con cerveza y otros con agua salada, todos están contentos con esto y lo comparten. El mar es hermoso, y seguirá siendo hermoso. Los días son magníficos por las tardes cuando el sol se va ocultando. El mar siempre es sublime como es bella una mujer que se sienta a recibir los besos de su ser amado. Esa mujer tiembla al recibir las caricias, se siente feliz ahora.

Un hombre joven aprecia ese orgullo al saber que es el dueño de su amor, y que ella responde temblando a sus caricias. Así, a cada segundo va quedando la vida de los seres vivos atrás en una relación majestuosa. El sol va palideciendo conforme la noche se acerca. Cada día fallecen millones de seres vivos que ayer en este espacio se daban y juraban amor. Mañana nacerán otros que seguirán el mismo camino. Eso, es lo bello de la vida. El amor, es una palabra que lo llena todo. La tranquilidad de este espacio contrasta con lo que sucede en las calles, y hogares.

La gente en ellas sigue husmeando, sigue siendo humillada en su trabajo, o vive en la ociosidad por no trabajar en un espacio donde sea humillado, le roben su dignidad. Quienes expresan que se sostendrán en ese trabajo en tan malas condiciones, son unos tontos, un sello en su cabeza de su decadencia. Es una tarde hermosa, y hoy más que nunca necesito reflexionar o mejor dicho tener una conversación conmigo mismo, con mis necesidades, conocimientos, las amistades cerca de mí. Ahora estoy tranquilo por lo que tengo el ánimo para entenderme sin maldecir lo que soy.

Es el tiempo justo para no ocultarme nada, y hablarle a mi conciencia como si fuéramos grandes amigos. Hablarle como si aún contara con el vigor de un joven a los 20 años de edad. “No recuerdo, la última vez que lo hice” Hoy quiero que se confiesen alma y espíritu frente a frente con la intención que se reconcilien. Hace algunos años en este mismo lugar decidí estudiar en la universidad. Despues de cierto tiempo deseaba acreditar todas las materias. A mitad de la carrera me dije “Creó que ni estudiando toda la vida podre asegurar que sé” y, tal vez, la estudiaré toda mi vida.

Me encanta el roce de la brisa marina, observar el horizonte es como estar viendo en vivo, un cuadro del mejor pintor “No hay mejor vista para la tranquilidad del alma que el mar” Ver las olas azules reventar en la arena, los rayos del sol sobre el agua.

Este tipo de momentos en mi vida revive mi pasión por escribir, y reflexionar. He llegado a un momento decisivo: debo retroceder o avanzar, eso es todo para mí ahora. Es una cuestión de vida o muerte. Una vez que tomo una decisión, nada puede detenerme, incluso si el mundo entero me abuchea y me escupe. Conozco lo suficiente de mi tenacidad y resistencia estoica para creerme que lo puedo hacer. Podría obtener el título de rescatador de mi pasado, pero no puedo imaginar que algún día tendría una lucha interna entre alma y espíritu, sin poder defender a ninguna de las dos. Ellas en múltiples ocasiones en el trascurrir de mi vida se han aliado engañándome, volviéndome arrogante.

Y me confieso que, al darme cuenta de ello, me he indignado, siento que no estoy creado para toda esta vida material y vulgar. Al contrario, cada día admiro más a los clásicos, descubro en ellos miles de cosas que antes no había notado. Capto correlaciones y antítesis, cuya exactitud me asombra, etc. Mi cabeza la llene de sus novelas, sus narrativas, su estilo. Esto es suficiente para demostrarme a mí mismo si tengo talento o no para escribir. Quizás, yo resulte muy falso, e incluso bastante pretencioso y pomposo. La ciencia, y el razonamiento de lo justo y lo injusto me atrae. La justicia humana como se aplica la ley siempre me ha parecido una bufonada, incluso más repugnante que la malicia humana.

Hoy ha caído la tarde, y ha llegado la noche, mañana no sé qué pasara por mi cabeza. - Mañana estaré solo, completamente solo con mi alma y espíritu. Me levantare como siempre, no saldré en todo el día, no ofenderé a nadie, nadie sabrá de mi existencia “Esconderé mi vida por un día” y saldré de nuevo por la noche cuando la luz de la luna se haga presente en mi ventana ¡mañana habrá muchos en las calles! Por la tarde, el malecón frente al mar se llenará de nuevo de jóvenes enamorados. Me sentare en el mismo lugar para observarlos, pero ahora con las manos dentro de los bolsillos con la intención de que no inquieten mi alma exigiendo que escriba tal cual todo lo que observo en esa tarde. – “Me divertiré viendo cómo se acarician y besan mientras el sol se esconde en el horizonte, y a mi mente reviven nostalgias de juventud, y los años idos.

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