JEAN PAUL SARTRE “LA LIBERTAD”
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO
Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- Universidad
Nacional Autónoma de México.
Es uno de los filósofos franceses más famosos del siglo XX,
autor de numerosas obras dedicadas a los problemas de la existencia, la
conciencia, la moral y la libertad. En su investigación, Sartre intentó
encontrar respuestas a las preguntas clave de la filosofía ¿cuál es el
significado de la vida, si existe libertad de elección, si una persona es
responsable de su vida? La existencia es el concepto principal de la filosofía
de Sartre, que determinó el nombre de todo el movimiento conocido como
existencialismo. La existencia humana es la vida de una persona, saturada de
sus elecciones de vida y que tiene lugar en circunstancias específicas. Cada
uno de nosotros existimos mientras elegimos qué desayunar, cómo ir a trabajar o
a quién visitar, etc.
Según Sartre, el hombre no tiene una “esencia”
predeterminada. Es decir, ninguna persona está predeterminada al nacer, no
tiene un destino propio o una historia predestinada. Cada uno elige su propio
camino y determina su propio destino. Y en esta incertidumbre, una persona es
libre de elegir en quién se convertirá (cuando sea mayor). Teniendo en cuenta diversas
restricciones y circunstancias externas de la realidad ofrece.
Elección y responsabilidad: El problema de la elección y la
responsabilidad surge del problema de la existencia humana. Si cada persona en
cada momento de su vida se encuentra en una situación de elección, entonces
cada decisión y acción determina todo su destino futuro. Por lo tanto, para
cualquier decisión, mañana (y pasado mañana también) tendrá que soportar la
carga de la responsabilidad que eligió. Cualquier
decisión de un individuo determina el destino de toda la humanidad, según
Sartre. El nivel de responsabilidad aumenta significativamente.
Ética: Surge del concepto de libertad y responsabilidad
humanas. Dado que la elección de cada persona moldea a toda la humanidad, cada
uno de nosotros debe luchar por el bien y la justicia. Sólo entonces la
humanidad en su conjunto se volverá amable y justa. En consecuencia, si todos
cometen atrocidades, esto moldeará a toda la humanidad como mala e injusta. Sartre
desarrolla el concepto de “en sí” y “para sí”. La conciencia humana está, por
así decirlo, dividida en dos partes: el inconsciente, que refleja la realidad
objetiva (o el mundo exterior), y el consciente, que es una interpretación
subjetiva de esta realidad.
La percepción del mundo exterior y el reflejo de sus
influencias no dependen de nuestras ideas y preferencias. Así es el mundo, así
se refleja en la cabeza. Pero las interpretaciones de la imagen del mundo se
forman a partir de experiencias de vida, valores, ideas y conocimientos. Según
Sartre, una persona siempre está en interacción con el mundo que la rodea e
inevitablemente se encuentra bajo la influencia de este mundo. Sartre, cree que
el mundo no predetermina a una persona, sino que le brinda oportunidades de
elección y autodeterminación. En el sentido de la vida sostiene que la vida
humana es absurda, y sin sentido, ya que literalmente no tiene ningún
significado o propósito predeterminado. Después de todo, una persona no tiene
un destino desde que nace.
Las ideas de Sartre causaron mucha controversia y crítica. Lo
que Sartre escribió en su obra principal, “El ser y la nada” Es una profunda
obra filosófica que desafía las visiones tradicionales sobre la existencia, la
libertad y el significado de la vida. Sartre muestra que no sólo existimos,
sino que también participamos activamente en la creación de significado en
nuestras vidas. En esta obra, Sartre se basa
en la obra de Husserl y Heidegger, pero al mismo tiempo los critica y ofrece su
propia perspectiva única. Explora la diferencia entre “ser en sí mismo” (el
mundo de las cosas) y “ser para uno mismo” (el mundo de la conciencia),
introduce el concepto de “nada” como algo que separa y conecta estos dos aspectos
de la existencia. Sostiene que "nada" no existe en sí mismo, surge
sólo en el contexto del "ser".
La “nada” se manifiesta a través de la ausencia, la negación
o la imposibilidad. No es algo específico, pero al mismo tiempo juega un papel
clave en nuestra percepción del mundo. “Ser en sí mismo” se refiere al
mundo de los objetos, cosas que existen independientemente de nuestra
conciencia. Estos objetos son estables, inmutables y no tienen contradicciones
internas. Simplemente “son” y su existencia no depende de cómo los percibimos o
pensamos sobre ellos. Ejemplos de “estar en uno mismo” incluyen piedras,
árboles, sillas y otros objetos físicos.
A diferencia, el “ser para sí” se refiere a la conciencia, a
la existencia humana. Esta existencia se caracteriza por la impermanencia y la
variabilidad. El “ser para uno mismo” siempre aspira a algo y está en constante
proceso de devenir.
Mala fe: Para describir el autoengaño, Sartre introduce el
concepto de “mala fe”. Las personas en estado de “mala fe” niegan su libertad y
tratan de convencerse de que estas limitado por circunstancias, roles sociales
o expectativas externas. Ignoras el hecho de que siempre tienen una opción y
que son responsables de tus acciones. Sartre sostiene que sólo tomamos
conciencia de nuestro yo a través de la mirada de otro. Cuando nos vemos a
nosotros mismos a través de los ojos de otra persona, tomamos conciencia de
nosotros mismos como un objeto en el mundo. Según este punto de vista, somos
más críticos con nosotros mismos, evaluando nuestras acciones y apariencia
desde el punto de vista de la opinión esperada de otra persona.
Debido a esto, nuestro comportamiento cambia y comienza a
adaptarse a las expectativas y normas que creemos que otras personas tienen de
nosotros. Existencia
y esencia: A diferencia de la filosofía tradicional, que afirma que la esencia
precede a la existencia, Sartre sostiene que la existencia precede a la
esencia. Esto significa que primero existimos y sólo después formamos nuestra
esencia a través de nuestras acciones y elecciones. Sobre el amor: “El amor no
tiene nada que ver con las posesiones. Su máxima manifestación es brindar
libertad”. “La libertad es lo que hacemos con lo que nos hacen”. “El amante
exige un juramento y se irrita. Quiere ser amado por la libertad y exige que
esta libertad como libertad deje de ser libre” La libertad es lo que yo mismo
he hecho de lo que ellos han hecho de mí”. “Soy mi propia libertad”.
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