TESIS Y ENSAYO DE TITULACIÓN DE
PROFESORES
LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN
ANTONIO
Ex Director de la Escuela Normal
del Pacifico. Ex Director General del Instituto Pedagógico Hispanoamericano.
Las disertaciones pedagógicas en
todos los niveles, desde maestría hasta doctorado, no están dedicadas a
cuestiones que surgen en la práctica de la educación. No se puede decir que las
tesis, tesinas, ensayos, en las escuelas formadoras de profesores, y las
universidades pedagógicas, no realicen actividades de investigación, pero sus
investigaciones tocan sus contenidos exclusivamente apoyando o refutando la
teoría clásica de la psicológica y pedagógica, sin investigarla en la práctica
por lo que no representa ningún interés para los profesores en activo el
leerlas, al considerar que no les aporta nada al trabajo de un maestro de
escuela.
Se realizan algunos estudios,
pero sin tener en cuenta las tendencias actuales en el desarrollo de la
formación docente, Y, con la investigación psicológica y pedagógica no se le da
el papel que le corresponde. Son tesis, tesinas, o ensayos que no son
interesantes para la vida en la práctica en el aula. Los trabajos de tesis, y
ensayos, deberían abordar con calidad la realidad de los problemas del aula,
incluyendo datos regionales y de zona. Es llevar la habilidad de la práctica y
la técnica a la educación de la zona investigada. Los temas desarrollados en
las tesis y ensayos solo le interesan al estudiante y su asesor para acreditar
su examen profesional, pero ni uno ni el otro consideran el tema como
prioridad.
Todo esto limita las futuras
posibilidades de que ese nuevo egresado considere su trabajo profesional
desarrollando temas de investigación en sus alumnos en la escuela primaria. Se
puede observar que las escuelas y las universidades formadoras de nuevos
profesores no tienen una idea general de las competencias que necesitan los
egresados. El principal problema de la formación de un profesor parece estar
relacionados no con las competencias del futuro, sino con los requisitos más básicos
para la titulación de los futuros profesores. En teoría, la escuela y la
universidad pedagógica, formadora de profesores debería tener una idea clara de
lo que un graduado debería poder hacer, qué competencias son básicas para él. Y
el programa de formación para el profesor debería construirse sobre la base de
estas expectativas.
Los profesores se forman en
escuelas normales, universidades pedagógicas donde están subordinadas a un
programa nacional el cual no contempla la adquisición de habilidades para la
investigación en el aula, y esto simplemente se lleva a cabo como prácticas sin
investigación, sino presencia física en un aula apoyando a un profesor en
servicio, despues de su tercer grado académico. La licenciatura para secundaria
se adaptó a su materia especifica formando especialistas en el manejo de libros
de texto en su materia y contenidos.
Creo que es necesario unificar
los principales componentes de los programas educativos, que garantizarán la
calidad mínima requerida de la formación docente en cualquier escuela y
universidad formadora de profesores del país. Pero en todo lo que supere este
nivel básico, se debería tener la máxima libertad pedagógica por parte de los
sus maestros. Esta libertad es una oportunidad para que los futuros profesores
puedan explorar e implementar tecnologías e ideas del futuro, y que al menos
algunos futuros profesores reciban una formación de muy alta calidad. No se
trata de conseguir un título que los acredite mediante un examen profesional,
sino en calidad profesional.
En donde una tesis, tesina, o
ensayo sea redactada para que la comisión revisadora la apruebe aceptándola
como un trabajo valido para la titulación sino ir más allá desarrollando un
proyecto importante o un trabajo de investigación que sirva a otros profesores
en su práctica diaria. La profesionalización es importante y la tesis, ensayo o
tesina mediante una investigación práctica permitirá al graduado mirar de otra
manera el trabajo académico, presencial, enseñanza de las materias y
contenidos, relación con los niños y estudiantes, de un profesor.
Su respuesta a esta
investigación depende precisamente de cómo se ponen a prueba los conocimientos
del graduado. No solo es una prueba de conocimientos su examen profesional,
sino poner a prueba su compromiso futuro en el ¿Cómo enseñar? Es fácil pensar
en cambios fundamentales si estos cambios no están relacionados con la dotación
de personal en las escuelas formadoras y universidades de maestros cuya carga
de trabajo y obligaciones en gran medida se han convertido en barreras
burocráticas ¿Se ha pensado y reflexionado, en el cómo se han defendido en los
últimos años las tesis, tesinas y ensayos?
Durante muchos años, esto no ha
cambiado en nada, todos los procedimientos son iguales en todo el país. La autorización
y revisión son reglas burocráticas inmutables resaltando en ellas las citas
clásicas en cada una de las ideas como si el estudiante no fuera capaz en
pensar por sí mismo. De hecho, creo que los maestros de escuelas formadoras de
profesores y las universidades pedagógicas deberán ponerse de acuerdo sobre
exactamente cómo evaluar las competencias profesionales complejas y qué
acciones del estudiante durante el examen confirman que está preparado para ser
profesor.
Estoy convencido que “Recitar
citas a la hora del examen, no es competencia profesional, sino buena memoria,
y escuela tradicional” Estoy de acuerdo en que la investigación y redacción de
una tesis, tesina, ensayo para titularse es una tarea extremadamente difícil
para un estudiante que se le negó desde su primaria aprender a investigar, y
redactar. Es un hecho que no saben redactar, incluso sufren para comprender los
términos pedagógicos y psicológicos de su futura profesión, pero es su
obligación formarse tomando como punto de partida su ingreso a la escuela o
universidad formadora de profesores.
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