miércoles, 15 de octubre de 2025

 

HISTORIA DE UN NIÑO ABUSADO

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Ex Director de le escuela Normal del Pacifico – Ex Director General del Instituto Pedagógico Hispanoamericano.

HISTORIA: Mi padre, era un estúpido, bebía y golpeaba a mi madre. Mi mama moría de pena. Mi abuela culpaba a mi madre de su mala decisión en juntarse con mi padre al salir embarazada de mí. Pero mi abuela murió por tanto me quede sin apoyo. Mi madre era ama de casa, mi padre nos dejó y mi madre se juntó con un pescador que pasaba la mayor parte de su tiempo en el mar. Cuando regresaba a casa, se ponía a beber dias sin parar. Se peleaba con mi madre, le gritaba que lo engañaba con mi Papá cuando él andaba en el mar. Siempre trate de permanecer lejos del alcance del padrastro, pero este me buscaba y se me quedaba viendo atentamente. Un día mientras dormía llego borracho y sentí su mano metida en mis partes íntimas.

A partir de ahí, cada vez que regresaba borracho esperaba encontrarme dormido para hacer lo mismo tocándome y acariciándome. Fueron varios años los que vive en esta situación hasta que llegue a bachillerato, y se lo platique a un compañero, y es que me sentía muy mal. Cada ocasión que me acariciaba me quedaba congelado. El tipo era un hombre tosco, sin un ápice de educación. A mi madre en varias ocasiones trate de platicárselo, pero siempre me ignoraba.

Creo que simplemente no sabía cómo actuar ante una situación así, ni estaba en su mente la capacidad para responder. El padrastro me abrazaba en medio de la oscuridad de la noche, me quería besar en la boca. Yo, me escondía bajo la sabana y este enseguida metía su mano para tocar mi órgano sexual. Un día se desnudó y me exigía que lo penetrara, me beso, me hablaba el oído.

Desde los trece años comencé a darme cuenta de lo que pasaba en nuestro hogar. Mis ojos comenzaron a abrirse al hecho de que resulta que otros niños no viven como yo. En una ocasión invite a un amigo de la secundaria a dormir en mi casa. Esa noche mi amigo se quedó en shock por lo que pasaba en mi casa, a media noche no quiso quedarse y recorrió la ciudad a pie para llegar a su casa. Supo lo que sucedía, se lo platico a sus padres, pero ellos no quisieron meterse en líos. Ve y quejarte al gobierno me aconsejo mi amigo.

Seguí su consejo pidiéndole ayuda a una persona que trabaja en esa institución, me prometió que revisarían mi caso, pero despues de dos semanas nadie fue a mi casa, y este incidente fue olvidado. Solo soñaba con que me sacaran de mi casa, y todo terminaría. Tenía la esperanza de que la autoridad realmente viniera, viera cómo vivimos, revisara a mi padrastro psiquiátricamente y dijera que esto no es posible. Me parecía que entonces mi madre entendería todo.

Me daba cuenta que no tenía con quien hablar lo que me sucedía, el tipo deseaba arrancarme mi virginidad bruscamente, y mi madre sin querer escucharme. No contaba con nadie. Un dia el tipo murió y para mí el tema quedo cerrado. Llore esa noche cuando lo velaban, pero de felicidad. Lo mie en la caja y me daban ganas de golpearle el rostro, en ese momento todos mis sentimientos reprimidos afloraron. Veía el rostro de mi madre bañado en lágrimas y eso hizo que me sintiera culpable en mis pensamientos. Unos meses despues mi madre se juntó con otro hombre a quien le encantaba la bebida.

Fui a buscar a mi padre para que me diera lugar en su nuevo hogar ya que tenía miedo de volver a mi casa y que este hombre me saliera igual que el anterior o peor. Fue un tiempo en el que me sentía abandonado. Extrañaba a mi madre, y mi padre no me daba amor, así que no sabía qué hacer. Me fui alejando de ambos padres comprendiendo que me trataban como si no fuera su hijo. Durante un tiempo estando cursando el bachillerato uno de mis maestros me invito el fin de semana a su departamento y tuvimos relaciones íntimas.

Pensé que era normal, que los jóvenes bien podíamos tener sexo con los adultos del mismo sexo y esperar a conocer una chica para probar con ella. No me preocupaba por pensar quien tiene la culpa, ni me sentía mal, solo que necesitaba dinero, desconocía la realidad, así que vivía a mi manera. Una maestra me comenzó ayudar, me buscaba en el patio del bachillerato, he inició a investigar mi vida. Las pláticas con ella me ayudaron a entender lo que estaba sucediendo con ese maestro que me buscaba los fines de semana para llevarme a su apartamento, tomáramos alcohol y tuviéramos relaciones íntimas.

Es claro que me abrí con ella despues de todo no podía llevar tanta carga en mi cabeza. A veces tenia necesita pensar y detenerme, reunir fuerzas para sobrevivir.  El ejemplo de este joven es frecuente en México: A menudo, en las familias que están cerradas por fuera porque “no lavan la ropa sucia en público”, los límites personales están completamente ausentes en el interior, lo que aumenta el riesgo de abuso infantil.

Por ejemplo, los niños entran en la habitación sin llamar, y los padres le gritan ¡Que haces, porque te metes sin llamar! Son sus padres quienes a veces van destruyendo al niño con sus palabras y acciones. Incluso hay padres que tocan íntimamente a sus hijos, y esos niños (as) tiene miedo de hablar de estas cosas. Hay padres que consideran un tabú hablar sobre sexo delante de sus hijos, les da vergüenza o lo valoran como inmoral.

Son pocas las madres que se preocupan en darle información sexual a sus hijas, se callan y no responden a las preguntas curiosas, les da miedo incluso en dar una explicación del uso de una simple toalla sanitaria, o les da vergüenza hablar sobre los periodos menstruales de la mujer. La niña aprende que este tema es vergonzoso, prohibido, y se establece en la niña desde una edad muy temprana.

Muchos niños son atacados sexualmente, y sus padres no prestan atención para detectar la situación, no los escuchan, consideran que lo que el niño o niña quiere decirles no es importante, y si en caso de atenderlos terminan por hacer culpable al niño (a) sometiéndolo a un interrogatorio verbal violento que hasta terminan por asustarlo de tal forma que el niño (a) prefiere reservarse si continúan los abusos en tocamientos íntimos por un familiar o adulto.

Los padres y familiares deben escucharlo para involucrarse en lo que le está sucediendo generando una empatía de apoyo. Es importante no hacer esto en forma de interrogatorio. Ante una situación de este tipo los padres despues de escuchar al niño (a) hay que observar, repensar lo que el niño expreso.  Verificar lo que está ocurriendo alrededor del niño (a) No estallar sino tranquilizarse para pensar y poder ver mejor lo que se le ha dicho. Responder con calma al niño (a).

 

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