martes, 14 de noviembre de 2023

 PAREJA MODERNA

LARRAÑAGA TORRÓNTEGUI RAMÓN ANTONIO

Diplomado y Maestría en Desarrollo Humano FESC- UNAM

Es la fuerza de la relación con los padres lo que inconscientemente influye en la elección de marido o mujer, ya sea positiva o negativamente. Si la madre es promiscua o que lleva varios matrimonios o su padre es un alcohólico que golpea a sus hijos, se debe tener cuidado casarse con una persona que venga de ese tipo de relación. Muchas de las cualidades y comportamientos los tomamos de nuestros padres. Antes de casarse o entrar a una relación de pareja conozca a los padres de esa persona, si son honestos, amables, las enfermedades genéticas que arrastran. Darse tiempo para no arrepentirse rápidamente.

El matrimonio católico se está viendo perseguido por los problemas económicos. Mucho tiene que ver las condiciones de vida, la revolución sexual en la nueva generación. Se justifica con que una boda es muy costosa, prefieren utilizar ese dinero en el inicio de su nueva vida o viajar. Son pocas las que se animan a casarse sin este tipo de ostentación. Los padres se ven afectados por la tradición puesto que ellos pagan, pero para una mujer que ha soñado desde niña su boda, lo lleva a cabo sin darle mayor importancia a quedar endeudada. Por otro lado, la iglesia católica se ve en una situación en donde los jóvenes la han abandonado y sus anteriores llenos completos se observan vacíos. La religión representa el juramento ante Dios de su amor y sentimientos, de ese es el tamaño en esta lucha.

La mayor parte de la nueva generación le está diciendo adiós al matrimonio religioso, piensan que su arreglo debe ser ante una autoridad civil o simplemente de tipo moral entre ellos. Se casan con un gran escándalo, una fiesta inolvidable, se besan frente al altar y se prometen amarse hasta la muerte. Pocos duran dentro llegando pronto el divorcio en donde va de por medio ese arreglo civil. La pareja que se va a casar firma un compromiso legal con separación de bienes. Muchos jóvenes viven en unión libre, sin hijos y esta situación no es aceptada por la gran mayoría de sus padres la costumbre.

Los jóvenes creen en la idea de que una pareja puede vivir juntos sin estar casados durante unos años para conocerse y si se da la intención conjunta decidirán si se casan o se separan para siempre. Las nuevas generaciones no desean tener hijos, además se casan a mayor edad (30 años en adelante en promedio) Sin embargo el número de hijos fuera del matrimonio sigue en aumento en mujeres jóvenes.

El joven para no adquirir ninguna responsabilidad convence a la joven que sigan juntos con una relación íntima sin responsabilidad o compromiso ¿Para qué casarnos, si, nos amamos? En ocasiones es una mujer joven la que tiene prisa por esa tranquilidad que busca y el joven se defiende por no perder su libertad. Tanto para una mujer joven como para el varón les resulta muy natural tener intimidad (Amigos con derechos)

No hace muchos años la mujer anhelaba llegar virgen al matrimonio. Los padres no toleran esta situación en sus hijas, y aplauden a sus hijos por logar intimidad con mujeres jóvenes. Los jóvenes, ya no escuchan los mensajes que la iglesia católica les hace, según su percepción la institución religiosa está equivocada. Ellos no llevan ninguna prisa por casarse, y ellas dejaron en ser el capricho de sus padres que las casaban sin su consentimiento con el joven que para ellos les convenía por su estatus social, económico, familia. Las próximas generaciones, es posible que dejen de casarse y solo celebren un compromiso legal ante una autoridad civil. El contagio va en aumento ¿Sucede que se divorcien a los meses de casados?

Antes del matrimonio es necesario que se hable poniendo sobre la mesa los puntos de vista de cada uno sobre el número de hijos que desean, si es que los dos los desean, como se administraran en lo económico, la distribución de las responsabilidades en la casa. Las personas enamoradas creen que tienen amor, y ella pondrá todo en su lugar, como se suele decir por defecto.

Se puede estar muy enamorado, pero cuando llega la tormenta el barco se hunde o se estrella con pared. Según estudios recientes, es la discrepancia entre el matrimonio y las expectativas de los cónyuges lo que se está convirtiendo cada vez más en la razón del fracaso del matrimonio. Recordemos que todo comportamiento se establece en la infancia, el rol que juegan sus padres, entre más inestable sea la familia de uno de ellos, más cerca está en fracasar formando su propia familia. En esta nueva generación han aparecido millones de mujeres modernas que les da lo mismo tener intimidad con uno y otros hombres, incluso acosan a los casados para apagar su deseo.

Para este tipo de mujer no importan los sentimientos, no se requiere cortejo, ni apego sentimental, solo sentir placer sexual. Ese tipo de mujeres se quejan de todos los hombres, por miedo a su futuro. Un joven dañado en su infancia con un padre controlador y una madre sumisa exigirá que su esposa sea de su propiedad, será celoso, quisquilloso, mordaz, y buscara para casarse a una mujer débil, tímida, sin voluntad propia para imponerle el yugo de su dependencia psicológica, económica. No respetará a la mujer y exigirá comprensión. Iniciará a doblegarla desde la misma luna de miel, la aislará del mundo de los vivos, le exaltará sus deficiencias tanto en público como en privado. La convertirá en una esclava sexual, una ama de casa ejemplar, comenzara a engañarla con el pretexto que ella no es digna, no lo cuida, respeta, y él es hombre.

 

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